No sé cómo es que Dios manda
Edgar Tarazona Angel


·         Cualquier fin de semana se encuentra uno con amigos y como el día está soleado dan deseos de tomar unas cervezas; alguno dice: a beber como Dios manda. Eso significa ni más ni menos que emborracharse.

·         Las familias acostumbrar celebrar reuniones con comida como eje central. Aquí aparece otro que dice A comer como Dios manda y, como en el caso anterior, quiere decir atragantarse hasta punto de indigestión.

·         Este ejemplo es menos común y se da entre los varones acostumbrados a ir a burdeles y casas de citas: a fornicar como Dios manda. (Ustedes pueden cambiar la palabra por la que más les parezca) En estos sitios nadie dice hacer el amor, tener relaciones ni nada parecido.

Creo que estos tres ejemplos son suficientes para ilustrar la costumbre popular de meter a Dios en los casos menos convenientes. Y es en serio que busqué en diversos libros donde y cuando era que mandaba Dios hacer todas esas acciones tan contrarias a los mandamientos pero, repito, me parece divertido como se usa en mi país.