Ayuda, espectatorismo y responsabilidad
Melissa Ardan Rojas



Uno podría creer, que los seres humanos ayudan a otros individuos debido al  humanismo natural en cada uno y no porque se sienten obligados. En realidad ese sentimiento de ayuda, es como un termómetro. El ser  humano que no crea, que sea posible ayudar a otros, o que la ayuda misma sea posible, no es un buen amigo.

 

A lo largo de la historia ocurrió frecuentemente, que “la Ayuda se convirtió en engaño“, este término fue abusado, como comentó un filósofo. Ejemplos hay suficientes, uno de esos era Auschwitz, donde en la puerta de entrada estaba un letrero que decía: “El trabajo da libertad“ – para dar la bienvenida a los judíos- para que al final, entre otras cosas, a traves del “trabajo forzado“ llevarlos hacia la muerte.

 

A pesar de todo el ser humano “bueno” esta en la disposición de ayudar. Una persona que ve o incluso observa a otras personas en necesidad y no ayuda, son simplemente “Espectadores“.

 

El espectatorismo es originado del sentimiento que tiene el individuo “de no tener la responsabilidad de algo“.  Cuando las personas que se sientan frente al televisor y ven una película de horror, una Telenovela  (o sea las Soapoperas americanas, que vienen del concepto de programas, que en Norte América utilizan y que son financiadas por los anuncios de jabones), las personas que ven las noticias, son de la opinión que todo es un juego y que “no tiene que ver con ellas“, lo que implica que “no necesitan preocuparse“, y “tampoco necesitan hacer nada en contra“ de lo que están viendo.

 

 Cuando la juventud de hoy ven “los juegos de video“ que contienen violencia, donde un tipo con pistola va caminando por allí y la gente a quien encuentra en su camina le dispara (mata), estos  jóvenes serán educado en un ambiente de  “insensibilidad y no tendrá responsabilidad alguna“, este joven tendrá dificultad de ver la diferencia entre “el mundo de la fantasía“  y “ la realidad“.

 

 La irresponsabilidad se origina, cuando el individuo ha cometido suficientes acciones negativas contra otras personas. Denominaremos las acciones negativas, aquello que se conoce bajo el nombre de “pecado o sea transgresiones“. Hay dos clases de acciones negativas y son, las acciones: 1) que se cometieron para solucionar un problema es decir, algo que uno no desea experimentar y, 2) las acciones de omisión, que se refleja en acciones, que uno debería hacer y no hace, da igual cuales sean las razones o justificaciones, que debido a insuficiencia en responsabilidad hacia otros.

 

 En países del primer mundo por ejemplo – la omisión de ayuda es considerada como un delito, inclusive será castigado con prisión. Será considerado naturalmente la forma y modo de la omisión de ayuda. Cuando un individuo se comporta como un “espectador“ y sólo ve como alguien es asesinado, entonces esta persona recibirá el mismo castigo que el asesino. Cuando yo hablo de omisión de ayuda, quiero dar a entender individuos, que están en capacidad de ayudar y no lo hacen, porque “no les da la gana“, eso significa: “no tienen deseos“ de ayudar.

 

 Hay una diversidad de ejemplos en nuestra sociedad. Cuando la patria no se preocupa del bienestar de su pueblo, cuando en lugar de escuelas, bibliotecas, parques para la recreación de las  familias, o no crean hospitales debidamente equipados, estará cometiendo corrupción.

 

 Cuando una sociedad NO trabaja en conjunto por el bien de la comunidad, es decir, que cada individuo con el trabajo que ejecuta, ayude a que exista un ambiente mejor y más seguro, donde el ser humano pueda ser feliz, el no colaborar a este fin es una omisión punible.

 

 ¿Cual es el precio al no ayudar/ colaborar? Entonces se origina el espectatorismo (o sea que la persona se siente un simple espectador de las tragedias humanas) y también se origina la irresponsabilidad. Tendremos una sociedad, donde los seres humanos son egoístas y cada uno se preocupa de sus propios intereses y el mundo gira únicamente a su derredor – al estilo de la edad media, cuando la tierra era el centro del universo. No hemos evolucionado. Observaremos un mundo donde la gente –no se comunica o no está en comunicación verdadera con lo que lo rodea. ¿Qué quiero decir con esto? Una persona que está fuera de comunicación con su medio ambiente – no se da cuenta de las cosas que están pasando a su alrededor, se puede decir que está en la luna. No digamos nada, de que uno no estará en capacidad de comunicarse con él, y la palabra “dialogo“ se convertirá en un crimen. (¿lo habrá observado por allí? O le es este fenómeno completamente extraño, ¡no lo ha visto ni oído jamás! ) La intolerancia será una de las cosas que se observaran en sus acciones, los derechos de las personas y sus opiniones no serán respetados, serán calumniados, y su palabra será tergiversada... todo lo que estorbe será eliminado. Tendremos así una sociedad donde reina la inhumanidad. 

         

 La irresponsabilidad llegará a ser tan grande, que las personas no desearan ayudar y encontrarán justificaciones para su falta de acción, y tendrá que disculpar ante al mundo –el porque no tiene responsabilidad  de sus actos, ni de otras personas.  El hecho de que alguien esté en capacidad económica y sin embargo NO ayude, o no se sienta llamado a ayudar, aunque pueda, eso es lo que llamamos pecado de “omisión” en cualquier sociedad, religión, planeta existente. En este caso la irresponsabilidad es un crimen. 

 

 Ahora bien, uno no puede obligar a nadie a que tenga responsabilidad por algo, por una buena razón: “todas las acciones, que una persona hace “si tener el deseo de tener responsabilidad por ello“ son acciones que al final “producirán un mal trabajo“. (Ej.: solo recuerde cuando le dice a la muchacha que haga esto o aquello y ella no quiere hacerlo. Se lo va  a hacer de tan mala gana que le estropeará lo que tenía que cocinar, planchar, asear; que al final, lo terminará haciendo usted misma, porque no le gusta que le hagan mal las cosas... el origen de cualquier “mal trabajo” está en “la falta de deseo de hacer eso”... porque esa persona, “lo consideraba no ser de su responsabilidad”. 

 

 Estas personas entonces, si ayudan a alguien, lo harán con “mala gana“, “refunfuñará“ y mostrará muy mala forma de comportarse. Uno no ha ganado nada. En países como el nuestro, donde la impunidad es algo que pertenece al plato del DIA, solo nos queda la esperanza que no se haya extinguido “la buena voluntad“, “generosidad“  y “benevolencia“ que tiene el ser humano.

 

 Cuando no se le permite a un individuo ayudar o contribuir de alguna forma, se originará entonces la criminalidad. El criminal está convencido, que NO puede ayudar o que NO puede contribuir a la familia, a la sociedad, al mundo, por eso lo tiene que destruir. Por eso es importante, que se les permita a los niños a que contribuyan en algo, o que ayuden – de acuerdo a su capacidad naturalmente- pueden por ejemplo, mantener su habitación limpia, limpiar de vez en cuando las ventanas, regar, o cocinar. Todo lo que puede hacer una persona para lograr su supervivencia, en caso que tenga que vivir solo, después... no siguiendo el ejemplo de nuestros hombres latinoamericanos, que en cuanto tienen que hacer un trabajo doméstico, como barrer, arreglar sus camas, o pelar papas, “se les caen las manos“... están esperanzados, que otros hagan por ellos su trabajo, por eso se vuelven posteriormente “insoportables“, porque no contribuyen físicamente a la casa. En la mayoría de las familias, las mujeres también trabajan, ¿por qué no les ayudan en los quehaceres? Educación familiar incorrecta. También es importante, dar a conocer al niño, cuando ha hecho algo bien. Eso lo hará sentir orgulloso y deseará colaborar normalmente.

 

 Cuando a alguien se le dice continuamente, que no hace bien esto o aquello, pues no tendrá deseos de ayudar o de colaborar, tal como en el caso de nuestra sociedad, ya que esta persona a la que se le dice: que no hace nada bien o que es un inútil; pues, dudará de sí misma, de sus capacidades  y caerá en un estado emocional de apatía, y comenzará a sentir deseos de vengarse o empezará a hacer “tonterías“ para llamar la atención o de puro aburrimiento... y de esta forma tenemos una juventud criminal.

 

 ¿Cual es el remedio? “Permita a las personas a que colaboren, aunque sea un poco, permítales tener un sentimiento, de que son “útiles“ y que son capaces de hacer cosas, por las cuales se les reconoce y se les aprecia, se les quiere, se les paga por lo que producen, y que reciben un intercambio justo, un salario con el que puede subsanar las necesidades de su familia, y no necesita desvivirse para sobrevivir, ni abandonar su tierra  y de esta forma tendrá una persona más feliz frente a usted“.