Amando al prójimo
Melissa Ardan Rojas




"Ama a tu prójimo como a ti mismo" - ¿qué desata una frase así en nosotros? ¿qué quería decirnos Jesús con eso? No creo que estaba diciendo Jesús estas palabras para que se las lleve el viento... no, él incluso hace hincapié y dice "como a ti mismo".. vamos a ver, pues con una lupa, la forma como nos amamos a nosotros mismos...


En lo personal soy de la convicción que es imprescindible, que estemos en capacidad de amarnos - dicho sea de paso, sin egoísmos-  a nosotros mismos, voy a mencionar unos puntos para puntualizar eso.


 Para que nos amemos "bien", en el buen sentido de la palabra,  tenemos también que ser capaces de apreciar nuestro cuerpo y alma, lo que significaría que cuidaríamos no solo de nuestra apariencia en general, pero no pondríamos en ningún momento en peligro nuestra existencia consumiendo drogas, alcohol (ni mucho menos trataríamos de dárselas o aprovecharnos de las debilidades y desatinos de otros).

 

-        cuidaríamos también de nuestra alimentación (corporal y espiritual)  al escoger con atención las cosas que nos hacen crecer como individuos;

-        el que nos amemos también implica que nos respetemos y hacer que otros nos respeten, o sea que no permitamos abusos a nuestra persona, (ni mucho menos causar abusos a ningún ser viviente, especialmente si estos seres son indefensos, o permitir que otros justifiquen sus abusos simplemente porque son seres "diferentes", "de otra raza" o porque son "animales" que "no se dan cuenta" - esto es una excusa - no válida, por cierto; otros justifican al cometer tales fechorías porque dicen que sus pacientes / o al hacer experimentos con animales, con el hecho, según ellos, de que estos seres "no están concientes"  ningún motivo es válido para abusar de ningún ser o de la misma naturaleza es simplemente inhumano); 

-        amarnos a nosotros mismos significa, que debemos tener consideración con nosotros mismos y los demás, o sea que obremos con delicadeza en palabras y obras con todos los seres (o sea tratar con respeto a mi mismo y los demás, independientemente del tamaño, siendo amable y cortés.. pensar y recordar a las personas que nos quieren, dedicarles y regalarles nuestro tiempo, siempre que estemos en condiciones de hacerlo);

-        sentir afecto por la vida misma, descubriendo las maravillas del universo, dedicar tiempo para observar lo que nos rodea y así encontrar paz con nosotros mismos (no permitir que se destruya la vida a nuestro derredor, porque al permitirlo, destruyes parte de ti);

-        tener dignidad - no permitir que nadie nos rebaje, insulte, ignore, menosprecie, desprecie (no permitir ni mucho menos ocasionar tales obras a ningún ser vivo, ni aún a la naturaleza);

-        que sepamos compartir aquello que hemos logrado en conocimiento, sabiduría, riqueza, ya que al compartir y dar crecemos como individuos, dejamos a un lado el egoísmo, empatizamos con otros seres humanos. Así como hemos tenido el amor y la bondad de otros, sean estos padres, hermanos, tíos, padrinos, amigos, padres adoptivos que cuiden de nosotros;

-        tener integridad  (o sea defender lo que uno piensa, si siente que es correcto y por el bien de muchos) si, sólo defiendo lo que es bueno para mí y los míos, eso hay que tenerlo bien claro, se llama  "egoísmo" ;

-        es necesario que dediquemos un tiempo a diario, por no decir todo el tiempo, ya que la vida es una experiencia también espiritual, (no únicamente corporal) para que  descubramos y nos cercioremos de nuestra verdadera esencia divina.


Si no estamos en capacidad de respetarnos... o sentir todas esas cosas por nosotros... no seremos nunca capaces de sentir eso por nadie... ya que no serán "reales" para nosotros y por ende no los entenderemos. Practiquemos pues, entre otras cosas las buenas costumbres, los buenos modales, la delicadeza, el afecto, el respeto, la admiración por lo que nos rodea..

 

Una vez, sintamos todas esas cosas por nosotros mismos, seremos capaces de apreciar TODO lo que Dios ha creado.