De la relación, al relacionarse
Carolina Grekin Garfunkel


" En el momento en que sientes que ya no dependes de nadie se asientan en tu interior una profunda calma y un profundo silencio, un relajado dejarte ir. NO significa que dejes de amar. Por el contrario, por primera vez descubres una nueva cualidad del amor, una nueva dimensión del amor; un amor que ya no es biológico, un amor que está más cercano a un vínculo amistoso que cualquier otra relación.

Por eso ni siquiera uso la palabra amistad, pues es una palabra de la que se ha abusado mucho.

El amor relaciona, pero no es una relación . Una relación es algo acabado. Una relación es un sustantivo; ha llegado el punto y final, se ha acabado la luna de miel. Ya no hay alegría, no hay entusiasmo, ya ha acabado todo. Puedes mantenerla sólo para mantener tus promesas. Puedes mantenerla porque es cómoda, conveniente, acogedora. Puedes mantenerla, quizá porque no tienes más que hacer. Puedes mantenerla porque si la rompes, te puede causar muchos problemas.. Una relación significa algo completo acabado, cerrado.


El amor no es nunca una relación; el amor es relacionarse: es siempre un río fluyendo sin fin. El amor desconoce el punto y aparte; la luna de miel empieza, pero nunca termina. NO es como una novela que comienza en un punto y termina en otro. Es un fenómeno que está ocurriendo. Los enamorados se terminan, el amor continúa, es un continuuum. Es un verbo, no un sustantivo.

Pero ¿por qué circunscribimos la belleza del relacionarse a la relación? ¿Por qué tenemos tanta prisa? Porque relacionarse es algo inseguro, y la relación supone una seguridad. La relación supone una certeza.

(...) En un mundo mejor, con más personas meditativas , con algo más de iluminación esparcida en la tierra, la gente amará, amará muchísimo, pero su amor será un relacionarse, no una relación . Y no quiero decir con esto, que su amor será sólo momentáneo. Es muy probable que su amor sea más profundo, que establezca una intimidad más profunda, que tenga más poesía, más divinidad. Y es muy probable también que su amor dure más que lo que haya durado eso que tu llamas relación. Pero esto no lo garantiza la ley, el juzgado, la policía. La garantía será interior. Supondrá un compromiso desde el corazón , será una comunión silenciosa.

Si disfrutas estando con alguien , querrás disfrutarlo cada vez más. Y si disfrutas de la intimidad, querrás explorar esa intimidad cada vez más. Hay sólo unas cuantas flores de amor que florecen únicamente después de una larga intimidad. También hay flores de estación, en 6 semanas están allí, al sol, pero al cabo de otras 6 semanas han desaparecido para siempre. Hay flores que tardan años en brotar y hay flores que tardan muchos años en salir. Cuanto más tardan, más profundo llegan. Sin embargo tiene que ser un compromiso de corazón a corazón . Ni siquiera tiene que ser expresado verbalmente, porque el hecho de expresarlo verbalmente supone profanarlo. Tiene que ser un compromiso callado; de mirada a mirada, de corazón a corazón, de ser a ser. Tiene que ser entendido, no dicho.

Olvídate de la relaciones y aprende a relacionarte ! "                                                   

OSHO


AMOR Y LUZ , AQUI Y AHORA

Es muy cierto lo que dice Osho. Yo me permito agregar algunos pensamientos:

 

El AMOR no es un sentimiento, es un ACTO SABIO que surge del CORAZÓN. Acoge a las tres facultades anímicas: SABIO (pensar, acto cefálico), CORAZÓN (sentir, desde el tórax), y ACTO ("querer", voluntad manifiesta surgida desde el abdomen). Así, en el AMOR, confluyen el hombre físico ternario: cabeza, tórax y abdomen y el hombre anímico ternario, a través de sus tres facultades: pensar, sentir y querer.

 

El AMOR no es un sentimiento humano, es un sentimiento divino que se expresa A TRAVÉS del hombre que se dona -como cáliz de la divinidad - en un acto amoroso-espiritual cuyo objetivo es el OTRO y lo que el otro necesita para evolucionar desde su propio camino humano. Lamentablemente en castellano no contamos con una palabra para este tipo de amor que no es el mero “sentimiento de amor”, ese amor ligado a la necesidad, ése que todos conocemos; ése que se expresa como un sentimiento y a veces puede llevar a actos amorosos, pero siempre ligados a una relación que existe o que se aspira a generar con otro ser humano.

 

Desde otro punto de vista, el AMOR se manifiesta en el presente, jamás desde el pasado (porque existe una relación establecida) o esperando un resultado futuro (PARA hacer que la relación exista en el futuro). Una hace el acto amoroso y es cuando realiza ese acto, en el presente, que AMA. No es EN  la relación ni POR la relación que exista entre dador y receptor del acto, donde o cuando podemos detectar el verdadero amor; es en CADA ACTO entre dos seres humanos o entre un hombre y un animal o vegetal o mineral,  cuando una se juega o no se juega porque el AMOR se manifieste en toda su magnificencia espiritual..., en ESE MISMO INSTANTE…, y POR EL OTRO. Aquí no cabe la “necesidad” del dador, sólo la del receptor; sólo un dador libre AMA en su acto de amor.

 

De este modo, podemos intuir que el AMOR sólo puede realizarse en LIBERTAD. No cabe imaginar un acto de verdadero amor cuyo caldo de cultivo no sea la libertad. Y asimismo, no cabe pensar que la libertad sea, para el ser humano actual, una conquista permanente en el tiempo. La libertad se conquista también en el presente -se es libre sólo en ESE acto en particular - y no puede darse sino desde un conocimiento cierto y un camino interior de limpieza astral. Ambos impulsan a la voluntad a hacer TAL ACTO y no otro. Este acto,  surgido desde la sabiduría, el sentimiento y el despliegue consciente de la voluntad y por lo mismo, desde la libertad, éste, es un acto de amor..., y la "relación" entre los intervinientes no juega ningún papel esencial. Por tal acto el otro recibe el aporte sabio, desinteresado, libre y amoroso que requiere para continuar su camino evolutivo en total libertad.

 

 

Carolina Grekin