¡Necesitamos urgentemente un mundo con más amor!
Melissa Ardan Rojas



Sabemos en lo íntimo de nuestro ser: que el amor, el trabajo honesto, la realización del individuo como persona y con una interrelación “sana” con los demás, construyendo en grupo una vida mejor en conjunto; es lo que al final nos puede hacer felices, a todos. Y yo me refiero al amor que implica “cuidado”, o sea el mirar porque una persona u otro ser se sienta bien, darle todo lo que esté en nuestras manos para que se sienta protegido, que crezca como individuo y ser pensante, a nuestro lado, tranquilo y feliz, porque todos tenemos derecho a realizarnos sin desventajar a otros.


Muchas son las personas que necesitan : apoyo moral, consuelo, compañía, un momento de alegría, compasión, amistad, comprensión, fuerza interior para continuar la lucha, valor, paciencia, cordura, iluminación, consejo, salud, trabajo, inspiración o simplemente  hacerles sentir que te cae bien . Es bueno pensar todos los días... ¿qué hice hoy, para que las personas con que vivo, trabajo, nos realicemos un poco? ¿Leímos un artículo juntos que nos hizo crecer? ¿Construimos algo juntos? ¿Hicimos algo juntos: cantamos, pintamos, bailamos, caminamos y/o pensamos sobre “el sentido de las cosas” que hacemos, crearemos? ¿Qué significa “convivir”, “compartir”, “compañero de vida, de trabajo, de ciudad, planeta”?


El acercarte a otros, es ya un regalo, pues crecemos día a día con el intercambio de ideas. El recibir una palabra, una mirada, un abrazo, es una belleza que se comparte.


Cuando un ser te dé, algo de sí y lo haga con el corazón lleno de amor, se encuentra uno con algo raro que es "el calor humano" o "amor infinito"...


Los pueblos han luchado incansablemente en la búsqueda de “La Libertad”... o es que este término, es otra “utopía”.


Pero hay que observar que todo comienza como siempre, en casa. Si en la misma casa, los padres, los hermanos, no cultivan el respeto, tolerancia, el aceptarse uno al otro - no quiero decir, que permitamos que se acepten sandeces, o malos tratos, de los demás, solo porque uno lo quiera, o porque es el padre, o la madre, etc. Está bien que uno quiera a alguien y otra es soportar abusos, por una mala interpretación de lo que significa amar... no, no, no. Eso no es amor.


Sea de donde venga la violencia contra otro ser humano u otro ser viviente, cosa que no es aceptable, ni tolerable y tampoco es muestra de “buenos sentimientos”.  Conste aún las plantas se cuentan como seres vivientes y hay que respetarles igualmente. No hacerlo es: bajeza, porque las personas saben lo que hacen, y si hacen algo, lo hacen “con intención”. Así que no hay peros que valgan. Naturalmente en casa, uno corrige cuando uno mira, que algo no esta bien, los niños “se educan en los buenos modales”, no nacen con “sabiduría innata”. Los niños repiten lo que hacen los padres. Si ellos ven violencia, primero creerá, que eso es 1) normal, 2) se acostumbra a la violencia 3) la inhibición natural a maltratar a otros o hacer daño, la pierde a medida que se acostumbra a ver programas con violencia, o ve el ejemplo de una familia violenta. Y terminará.... ya sabemos donde. 


Los valores del ser humano, van lamentablemente cada vez más bajos... Nuestro mundo está saturado de violencia, transmitida a diario y a cualquier hora por la TV. Y el amor lo han rebajado tanto, que pareciera que es hasta algo, que no es digno de respetarse. Se juega con el amor, con los sentimientos, dignidad, de las personas, y eso acarrea que las personas pierdan incluso “el respeto a sí mismas”, las niñas de hoy en día, algunas da tanta pena, escuchar lo que dicen... “no tienen amor propio”. Nuestra sociedad da valor a lo desechable. Valoremos a las personas, si nos cuestan dinero o no; no pensamos que es un ser digno de vida y tiene derechos...


Es necesario que cambiemos, que demos amor de verdad. Para crear un mundo de paz, entendimiento, calor humano, tenemos tantas religiones, que nos indican como crecer interiormente. La energía divina, el Dios de amor –como quiera que le llamen-  las enseñanzas de Jesús de Nazaret, la ley cósmica, el Karma, budismo, las creencias de los indios americanos, todas hablan de respeto a los seres en el Universo... ¿hacia dónde nos lleva entonces, la llamada “civilización”?  ¿A la paz, a la justicia, al respeto? Cuestionemos entonces ¿cúal la razón de nuestra existencia y nuestra meta en la tierra? ¿Qué queremos lograr?