Se ve el día de las velitas
Edgar Tarazona Angel


Cada día de este último mes del año nos acerca al Año Nuevo;  a lo largo de este diciembre se presentan diferentes celebraciones como esta llamada tradicionalmente de las velitas, durante la noche del siete, cuando las casas de los católicos se adornan con faroles y velitas de todas las formas y tamaños dando una iluminación especial al ambiente.

Los tiempos cambian, para bien o para mal, y mis evocaciones me llevan a una época cuando era usual quemar llantas de carro y se formaba una humareda de los mil demonios; a eso se agregaba la suciedad en las calles al día siguiente porque las calles quedaban impregnadas de hollín y alambres. Como la venta y uso de la pólvora estaban permitidos sin restricción los residuos de los volcanes artificiales, las velas romanas y otros artificios pirotécnicos aumentaban la basura.

Bueno, esto lo dejo para otro artículo porque en este quiero mostrar algunos detalles pintorescos de lo que se puede ver esta noche de las velitas:

- Muchas veces lo primero que aparece, después de oscurecer, es una maldita lluvia que se tira todos los planes.

- Pero suponiendo que no hay lluvia, las calles comienzan a iluminarse después de las seis de la tarde con miles de luces de todos los colores dando un aspecto hermoso y acogedor.

- Los vecinos se mezclan en las calles haciendo comentarios sobre los tiempos pasados y vigilando a los niños para que no se vayan a quemar.

- El vecino escandaloso que pone el equipo de sonido a todo volumen y se tira las demás celebraciones de todo el vecindario.

- Los padres irresponsables que desobedecen la prohibición de quemar pólvora y de darla a los menores… hasta que un niño se quema y vienen las lágrimas de las mamás y las disculpas de los irresponsables.

- El borrachito que quiere ayudar a parar las velitas sobre el andén y termina en el suelo entre una docena de velas derretidas y las risas de todos los vecinos.

- La vieja criticona que habla de la fiesta de la Inmaculada Concepción de la Virgen María a celebrarse el día siguiente ocho de diciembre y que se realizaba con devoción, alegría y mucho respeto, no como en estos tiempos de pecado en que……

- El viejito sinvergüenza que se toma unos aguardientes y cuenta a todo pulmón sus fechorías de juventud haciendo sonrojar a las rezanderas ante la alegría de los jóvenes de hoy.

- Los muchachos que se hacen los chistosos y pasan corriendo por  las calles apagando las velitas.

- Otro grupo de chistosos que tumba los faroles con un palo de escoba en medio de estruendosas carcajadas, hasta que algunos adultos logran capturar a uno de los maleantes juveniles que suplica a moco tendido que no lo vuelve a hacer mientras sus compinches a lo lejos le hacen señas de que no los comprometa.

- El grupo de señores adultos que mira a sus señoras e hijos arreglando los farolitos, las velitas y las luces navideñas mientras hablan de fútbol y mujeres al calor de unos aguardientes.

- Los muchachos universitarios que no creen ni en ellos mismos y se burlan de los demás hasta que sus papás los mandan para el carajo y les dicen que respeten.

- Los farolitos que no se colocaron bien y se queman ante el espanto de la señora de la casa y las risas del público.

- La señora amable que sale con una bandeja con copitas de vino y otra con galletas pero les dice a los niños que no cojan vino porque este  es para los grandes.

- La niña linda que atrae la atención de todos los adolescentes masculinos y se hace la desentendida ante los piropos de los galanes de barrio.

- Los adultos desobedientes que, a pesar de las prohibiciones, elevan un globo y este cae sobre una casa iniciando un incendio que por fortuna puede ser apagado pronto.

- El borrachín alegre que llega con pólvora y voladores y cada vez que quiere prender uno se tambalea y apunta al grupo y todos corren despavoridos, hasta que llaga la policía y lo lleva detenido mientras este rezonga alegando sus derechos constitucionales y la quinta enmienda ( de tanto ver en la TV gringa se le pegó)

 Sé que ustedes tienen más casos pero eso no es obstáculo para que los agreguen mentalmente, por ahora a mi no se me vienen a la mente más, que sea esta la oportunidad de desearles una FELIZ NAVIDAD EN PAZ Y UN NUEVO AÑO con muchos éxitos literarios y personales.