¿Existe una conciencia sobrenatural en la Madre Naturaleza?
Melissa Ardan Rojas



En las civilizaciones antiguas americanas y de todo el mundo se consideraba, que la madre naturaleza posee una conciencia, como si fuera una entidad propia. Bueno, llegaron al extremo de hacer sacrificios humanos, con el deseo de “pedir agua”, o “una buena cosecha” y que estos dioses temibles tuvieran piedad con los seres humanos y no los castigaran con epidemias, huracanes y otros desastres, etc. Las sociedades modernas, por el contrario, prefieren hacer caso omiso, de tales “supersticiones”, ya que tienen la mira, para hacer negocio con lo que extraen sin reparo de la tierra (ej., cultivos de frijol de soja, en Uruguay, Argentina, etc. por Monsanto) y en el mar lo vemos en casos de ejemplos de la pesca en Perú, donde las redes son tan profundas, que arrasan con el fondo marino, acabando con la vida en el fondo de los mares... Conste, esto no solo sucede allí, pero en muchos lugares del mundo. También tenemos el caso de “la minería verde” – que son palabras que utilizan los gobiernos, para hacer parecer más amigable, la explotación de los recursos naturales... aunque para ello, viertan todos los desechos dañinos en los ríos y luego la gente no tenga donde plantar, ni de donde extraer el agua para sobrevivir.

 

Luego tenemos la tala de árboles indiscriminada en el Amazonas. Recuerdo que hace muchos, muchos, muchos años, estaba yo leyendo un periódico en una banca en el parque de Málaga, donde contaban que un jefe de una tribu del Amazonas, había amenazado al ministro de agricultura del Brasil que quería desalojar su tribu, para talar los árboles y hacer un campo para el ganado. El jefe de esa tribu, le dijo: «Sr. Ministro le advierto que no se le ocurra venir por aquí, porque aunque mis antepasados fueron caníbales y yo no he comido nunca a un cristiano, si Vd. nos desaloja, le juro por mi abuelo, que estaría yo dispuesto a comérmelo a Vd., a pesar que me haya advertido mi abuelo que los blancos tienen muy mal gusto, por ser muy salados». Naturalmente quedé yo espantada y pensé “pero hasta qué extremo ha de haber estado este individuo, para hacer tal amenaza”. En El Salvador el gobierno del Presidente Saca -anterior al presente del Presidente Funes- hizo un trato con una empresa multinacional, para que pudiera extraer minerales en una zona a menos de 100 km. de la capital. Se formó un grupo que estaba en contra, porque esto implicaba, que tendrían que moverse de donde vivían desde varias generaciones y no les habían dado ninguna opción para reinstalarse. ¿Y con qué dinero iban a pagar nuevos terrenos? Comenzaron a protestar contra la minería verde, -no se sabe quien, los fueron matando uno a uno del grupo, hasta que ya no tenían personas en contra. No sé, ahora como está ahora la cosa, pero no hay tolerancia de opiniones en absoluto, es terrible; y todo sigue estando como ha estado siempre. Sabemos que en el Amazonas talan árboles, ya sea para extraer madera, o para hacer campo a nuevos “monocultivos” de “multinacionales”, que rentan la tierra, hasta que la destruyen por completo y no se puede cultivar más.

 

El ser humano se ha ido distanciando de ese natural respeto a la naturaleza. En países desarrollados donde muchos utilizan plantas de energía atómica, guardan desechos atómicos en cavernas de sal, con la esperanza que –no se vaya a filtrar el agua, en los próximos miles de años, porque el material radiactivo contaminaría el agua potable. Esto lo vemos en las grandes protestas que hacen los ecologistas en Alemania, cada vez, que transportes con residuos atómicos, van en camino “a las cavernas”. La gente se ha tirado incluso hasta en los rieles, para no dejar pasar los transportes. Esa solución tiene fallas.

 

Con el tecnicismo diario en que vivimos nos olvidamos fácilmente, que vivimos en un planeta “vulnerable” y que de no tomar en serio el cuidado de de nuestro planeta, nos hacemos daño a nosotros mismos. Que ya no estamos en condiciones de seguir echando los desechos de las grandes ciudades, sin purificar al mar, porque estamos contaminando los mares, a tal punto, que terminaremos consumiendo nuestros propios desechos, en la cadena alimenticia. En muchos países latinoamericanos ni siquiera existen esas plantas de tratamientos de aguas negras.

 

¿Qué cree entonces la sociedad actual, que será el futuro de los seres humanos, si seguimos descuidando la naturaleza por más tiempo?, ¿qué pasará con las futuras generaciones? Hay que estar bien sabidos, que al talar árboles estamos limitando a la tierra, la capacidad para producir agua.

 

¿Tiene la naturaleza conciencia o no? Claro que sí. La gente cree que incluso seres vivos, no tienen conciencia y la tienen. Los árboles, rocas, tienen conciencia. Pregúntenle a los indios americanos, los Hopis, y demás tribus.

 

Las grandes ballenas, delfines, son por ejemplo seres muy sensibles y sin embargo el ser humano, los persigue, los mata de manera terribles. El ser humano va perdiendo sensibilidad, no es posible. Tenemos que hacer conciencia que todo lo existente tiene una conciencia divina. Que debemos respetar la vida, cuales quiera que sea su naturaleza. Que el dinero no lo es todo. Existe una conciencia sobrenatural en el universo, que nos une a cada una de las personas y a los seres en la tierra. Tenemos incluso la ayuda de seres sobrenaturales, ángeles, arcángeles, etc. Pero, ¿estamos dispuestos a percibir sus consejos?

 

Hemos visto en el ejemplo del Japón, como la naturaleza, es más fuerte que todo lo imaginable y como nos puede hundir en pocos segundos, en la más terrible de las catástrofes. Ya lo vienen diciendo los científicos, desde hace décadas, “el calentamiento global”, etc. Nadie hace nada, por disminuir la producción del CO2. Yo siento mucho, mucho la desgracia ocurrida a este pueblo... El movimiento de las placas, aunque sea algo que debemos de vivir con ello. No nos esperábamos que el desastre tomara tal magnitud. Rogamos por todas victimas y los sobrevivientes.

 

Esperemos que no hagamos caso omiso de las advertencias, y que no se diga, que hemos contribuido a “destruir”, sino que hemos ayudado a “construir” un mundo mejor, sin abusar de ningún otro ser vivo, o de la naturaleza. Ayudemos pues, a crear un planeta más humano, más bueno.