Reflexionando sobre nuestra existencia, el bien y el mal y sobre el universo
Melissa Ardan Rojas




Cuando observemos a un árbol, tenemos que estar conscientes, que se trata de una entidad que posee vida divina.

 

Cuando veamos un niño, un anciano, un hombre una mujer, de cualquier edad; tenemos que traernos a la mente, una y otra vez que, somos en esencia una energía divina o entidad -alma- en fin ser consciente... en acción… ¿Nuestra misión en el mundo? no puede ser seriamente, el concentrarse en la belleza del cuerpo, o las pertenencias que uno acumula. Esa sería una meta muy pobre -espiritualmente hablando.

 

Antes de hacer algo bueno o malo, hay que pensarlo varias veces, pues esto trae naturalmente consecuencias, buenas y malas... la ley cósmica /divina -no es un invento; como tampoco lo es la gravedad, ni lo es la existencia del átomo, ni que los planetas se mueven alrededor del sol, por decir cosas así, la gente en siglos anteriores, terminaba en la hoguera; menos mal, que vamos aprendiendo y descubriéndonos, la ley cósmica la conocen los hindúes desde hace milenios. Nada de lo que hacemos, queda sin un efecto. Hay que hacer bien de forma consciente... El decir en casos que alguien ha cometido un abuso, o un crimen, que estas personas que hacen mal, no deben ser castigadas porque estaban bajo la influencia de alguna droga, alcohol, etc.; la persona que dice tal cosa es simplemente un ser INCONSCIENTE o alcahueta (o sea, que se pasa una falta grave, sin castigarla), como decimos en mi tierra.

 

Antes de hacer algo, la persona "lo decide". Ha decidido -por libre albedrío, por ejemplo hacer daño, ignorar a alguien, o ser ingrato con "zutanita, fulanito":.. Es un acto de hecho, "por voluntad propia".

 

Quiero mencionar que a través de las energías serafinas -que me han sido permitido "experimentar", sé que el universo entero es penetrado a cada instante, por esa energía de vida divina, que hace que todo continúe en tiempo y espacio. Y que es Dios, quien se muestra en todo lo que existe.

 

Es necesario hacer hincapié, de que: cada pensamiento que tenemos es como una semilla, ésta tiene el GRAN poder divino -en sí- de hacer crecer un árbol bellísimo -ya sea una ceiba, un maquilishuat, un cortés blanco, un árbol de fuego, todo en una simple semilla. Sí, esta lleva en sí, un gran poder.. El que los genetistas estén privando a vegetales: maíz, soya, tomates, brócoli, de que lleven el gen de reproducción, para mí, es estar jugando a ser semidioses. Y no están haciendo nada bueno... Dios lo previó de otra forma. De la misma manera cada PENSAMIENTO, SENTIMIENTO conlleva un gran poder, al igual que una semilla (sea este pensamiento bueno o malo). Entonces tenemos una responsabilidad primordial y analizar ¿qué clase de pensamientos, salen de nuestro yo? sean cuales quiera los motivos... estos pensamientos, los RE-activo y tienen más poder... ¿qué clase de sentimientos, nacen y esparzo a mi alrededor y en el universo?... odio, envidia, celos, enojo, o es amor, armonía, entendimiento, todo lo que uno piensa o siente -aunque las personas a nuestro derredor, no lo noten de forma obvia- estos pensamientos van escritos "como si tuviéramos un letrero, en nuestra frente" y como seres espirituales que somos todos - los demás lo leen "aun de forma inconsciente" y "lo captan".

 

Hacer el mal a cualquier ser, "es una acción VOLITIVA" de la persona con su libre albedrío; nunca puede decirse que un ser "se ha ganado", que le traten mal, esa es una mala intención y una excusa para hacer el mal. Y como el universo se rige bajo las leyes cósmicas divinas, existe lo que se llama Karma y se basa, en nuestras propias acciones... y conste: "nadie más que nosotros mismos, es el que lo tiene que enderezar", justicia al fin de todo.