Pro y contra de las dietas
Melissa Ardan Rojas



Las dietas pueden ser en ocasiones necesarias para la salud, especialmente cuando la persona sufre de desequilibrios en su organismo como: alto colesterol, obesidad extrema, mala alimentación, comida rápida. La poca comida balanceada sabemos que produce una sociedad enferma. Yo he visto niños llorar a grito pelado porque tenían que comer "verdura". Los medios de comunicación viven de vender "anuncios" con estudios psicológicos, que impulsan a la gente a comprar y comer más de la cuenta. Y a la industria farmacéutica le interesa ¿vender qué? ¡Medicamentos! Aparte tenemos un grupo de científicos que se creen "semidioses" y están jugando con las herencias genéticas de plantas y animales, no reconociendo la función y fines que traen cada una, como las hizo el creador de todo lo que existe... en la Biblia leí alguna vez, algo parecido a que ¡Dios había hecho en el 7mo. día, los árboles frutales y vio que eran buenos! Los genetistas ni nos avisaron, cuando comenzaron a jugar con los genes, y comemos ahora verduras, carne, huevos, gallinas, "genéticamente dis'que mejoradas" -para sus bolsillos-, y proliferan las enfermedades, porque ni tienen las vitaminas que tenían antes, porque les ponen hormonas, que vuelven más pechugonas a las mujeres, y ayer nada menos hablando con alguien me dicen, que había escuchado, que debido a la insuficiencia de algunos substancias en los alimentos, también producen estos cambios hormonales en hombres y mujeres y eso los vuelve "gay". ¿A quién le interesa que todo eso ocurra?, ¿quién saca provecho de eso?

 

Volviendo a eso de las dietas,  es de suponer que las personas "cuerdas"  e "inteligentes", saben cuándo "pararle" a una dieta y están en capacidad de "reconocer" cuando algo les está dañando la salud y la existencia... Es preciso saber que hay que tomar en cuenta siempre la opinión de un médico. Una dieta debe hacerse ÚNICAMENTE bajo supervisión de un dietista. Al menos, controlará que no termine la persona en un desastre total.