El poder del perdón
Melissa Ardan Rojas



               El tema del perdón es un tema, que no tiene tiempo.


               En cualquier momento estamos llamados a hacer una reflexión para ser compasivo y no ser jueces de los demás. Que es necesario analizar puntos para mejorar en nuestra conducta -es algo que formó parte del llamado "examen de conciencia diaria" antes de irnos a la cama y dormirnos. No sé, si esta práctica dejó de ser, pues a cómo va el mundo, no me parece que la gente reflexionara si sus acciones, molestan, hieren, a alguien, es más no están dispuestos ni siquiera a reconocer, ni mucho menos a enmendar un mal hecho. No hemos sido llamados al mundo a hacer el mal y ser egoístas. NO. Hemos sido llamados a aprender a superar nuestras propias debilidades, los malos instintos, las malas costumbres, y superar al propio yo y corregirnos y ser buenos. Algo que no deberíamos de perder, si queremos llevar una vida amena con nuestros semejantes, es la capacidad de reflexión sobre nuestros actos.


               Los seres humanos NO somos perfectos y cometemos errores y tampoco somos infalibles. Cometemos errores a diario que debemos y tenemos la obligación de enmendar.


               Por eso es que estamos llamados y darle práctica en nuestra vida diaria al tema del Perdón. 


               Yo pienso que Dios va haciéndonos pruebas a nuestro corazón y quiere ver nuestra capacidad de perdón.


               En realidad todos los seres humanos venimos al mundo con un propósito y una meta que debemos lograr. No son nuestros padres, ni la sociedad que están obligados a darnos sentido a nuestra vida, somos nosotros mismos quienes le damos significado a lo que hacemos, llevando a cabo cosas que sean fructíferas y buenas para todos.


                Cuando el ser humano no se toma el tiempo para hacer esto, y pasa la vida esperando que otros den sentido a su vida, tiene una vista corta de sus capacidades. No es ni el esposo, ni los hijos los que le dan sentido a una mujer. Ya he visto casos de personas que han perdido a sus seres queridos y han tenido razones para sentir ese vacío que han dejado (es natural) pero han encontrado un camino para volver a darle sentido a su vida.


                El caso de una señora que perdió a su hijo, quien se ahogó, porque no sabía nadar. Esta mujer comenzó una campaña para que todos los jóvenes de su comarca fueran a una piscina y aprendieran a nadar, contando su historia.


                Un ejemplo de la capacidad del perdón es la siguiente historia que me impresionó fue el caso de una mujer que perdió a su hijo asesinado por un chico que pertenecía a una pandilla. El muchacho fue llevado a juicio y sentenciado, claro. Una mujer se le acercó y le prometió -cambiar su vida. El chico no sabía porque había dicho eso y ella comenzó a visitarlo en una cárcel (en Estados Unidos), le llevaba libros, hablaba con él de sus cosas, de sus planes, etc. El día que iba a salir de la cárcel, el chico no tenia adonde ir. La mujer le invitó a ir a su casa, le preparó una habitación, le preparó la cama con sábanas limpias, etc. él pasó un tiempo en su casa y le preguntó a ella, ¿por qué era ella siempre tan bondadosa con él? Ella le respondió que hace tiempo él tenía a un hijo a quien ella cuidaba también con mucho amor, y un día, un chico le mató así nomás... y se había quedado sola, también le dijo que ese chico que había matado a su hijo, era EL, y quería que tomara su lugar en su vida. Y había en verdad logrado que cambiara... el la abrazo y fue desde entonces un buen hijo. El poder del Perdón....!!


                Son muchas las pruebas y obstáculos que tenemos que superar, y confiamos en Dios, como amigo para que nos dé una manita. Y lo hace, ténganlo por seguro. El venir a este mundo nos permite aprender cosas que nos hagan crecer espiritualmente. Por ejemplo si algo que nos cuesta hacer, o no podemos hacer: a ser buenos... en especial, comprensivos, atentos, generosos, fieles, y que cuando cometemos errores, que encontremos la manera de enmendarlos... y también al igual que nos enseñó en el Padre Nuestro, quiere que aprendamos "a perdonar"...


                 Y él (Dios) desea ver, si cuando sufrimos nos mantenemos firmes a su amistad (porque es eso que Dios nos da, su amistad) y que cuando alguien nos hiere exactamente ahí donde nos duele, si somos capaces del más grande sentimiento de amor... como el de Jesús en la cruz... y que unos segundos antes de morir, perdona "a sus verdugos".

                  Lo mismo hicieron Monseñor y los mártires... nos hacen un llamado a que practiquemos el perdón - no permitamos pues, que ningún mal sentimiento manche nuestro espíritu, troca todo mal sentimiento en amor...

 

                 Así intento hacer yo en mi vida diaria... y si todavía no puedo sentir amor, por esa persona que me hecho algún agravio, por lo menos, puedo dejar eso en las manos de Dios, para que sane mis/ nuestras heridas...


                ¿Qué les parece? practiquemos pues, el amor y el perdón, así como lo hicieron Jesús, Monseñor y los mártires.