El mundo según Garp (John Irving)
Raquel Molina Serrano


Este libro fue un préstamo. Un libro prestado es siempre una invitación, a conocer un nuevo libro, un nuevo autor (como fue mi caso), y a conocer algo más de la persona que te prestó el libro. Esta persona en cuestión había leído este libro más de una vez y esta edición que me prestó se la había regalado a ella misma. Una persona, para regalarse un libro a sí misma, tiene que estar de un humor especial, y alguien que tiene como libro “fetiche” un libro como éste tiene, entre otras cosas, un humor muy especial.

El libro lo empecé de forma lenta, como suelo empezar los libros en esta época, al principio me desarmó el humor del libro y pensé, un libro divertido. Pero no, no se trata de un libro de humor.

Con la misma lentitud con la que abordaba el libro me fue calando sin darme cuenta, poco a poco, esa visión tan particular del mundo que tiene Garp. Y me atrapó su vida, y sobre todo, su forma de verla.

Me gustan de forma especial las historias que contienen otras historias. Aquí las he encontrado, dispersas entre la trama, vas encontrando los escritos de Garp, que en el fondo es un ejercicio que hace Irving para escribir ficción dentro de la propia ficción. ¡Qué complicado!, no, es mucho más sencillo. El mundo según Garp se lee bien, no supone ninguna dificultad ni reto para el lector, es un libro disfrazado de amabilidad y de humor pero que en el fondo no es nada amable. Es una crítica, una crítica brutal al mundo editorial, a los escritores, a los lectores, a la educación, a las asociaciones de gente bienintencionada, a la hipocresía, al mundo en general. Y eso es lo único que esconde este libro, la visión de Garp, que te va envolviendo poco a poco, y al cerrar el libro, sin que nada te hubiera preparado previamente, descubres que ahora eres tú la que  ves el mundo un poco como Garp. Y te asustas. Y cierras el libro. Y se lo prestas a otra persona.