Memoria de mis putas tristes (Gabriel García Márquez)
Raquel Molina Serrano


El último libro de García Márquez es una novelita corta que se lee en un suspiro y te deja con ganas de más.

Ya sé que este escritor tiene millones de detractores, igual que tiene millones de fieles, como si se tratara de un ídolo de la música. Yo no puedo opinar de todos sus libros pues no los leí todos, sí que puedo decir que los que he leído hasta ahora me han gustado mucho. Tampoco voy a decir sobre éste: es bueno pero después de "Cien años de soledad"..., pues no, no es Cien años de soledad, pero tampoco debiera serlo.

Esta novelita trata de un señor que al cumplir los 90 años decide regalarse una noche con una virgen. Lo que no intuye es que después de toda una existencia de amores de compraventa su vida va a dar un giro inesperado al enamorarse por primera vez ya casi en el final de sus días.

La novela es dulce, con un gran sentido del humor. En tan poquitas páginas te encandilas del anciano y al acabar el libro quedas con ganas de que te cuente más anécdotas de su vida.

A quién le guste García Márquez se lo recomiendo. Estoy segura de que le gustará.


Algunas frases del libro, para ir abriendo boca:

Nunca he pensado en la edad como en una gotera en el techo que le indica a uno la cantidad de vida que le va quedando.

Nunca hice nada distinto de escribir, pero no tengo vocación ni virtud de narrador, ignoro por completo las leyes de la composición dramática, y si me he embarcado en esta empresa es porque confío en la luz de lo mucho que he leído en la vida. Dicho en romance crudo, soy un cabo de raza sin méritos ni brillo

El sexo es el consuelo que uno tiene cuando no le alcanza el amor.