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La fundación Gabo de Colombia recibe premio de periodismo en España


La Fundación Gabo (Gabriel García Márquez) recibió el XV Premio Internacional de Periodismo Cátedra Manu Leguineche, en un acto celebrado en el jardín de la casa del fallecido periodista español en Brihuega (España).

El galardón, uno de los más prestigiosos en castellano, fue recibido en nombre de la institución por su director general y cofundador Jaime Abello Banfi, quien además fue nombrado profesor honorario de la Universidad de Alcalá en reconocimiento a su trayectoria y a su contribución a la formación de periodistas.

Es la primera vez, en sus catorce ediciones, que el premio distingue a una institución y no a un periodista a título individual. El jurado reunido el 13 de abril en la Diputación de Guadalajara y presidido por José Luis Vega Pérez, examinó 17 candidaturas antes de otorgar el premio por mayoría a la Fundación Gabo, institución con sede en Cartagena de Indias (Colombia), creada en 1994 por el Premio Nobel de Literatura (1982) Gabriel García Márquez.

En su fallo el jurado, destacó el trabajo de la organización en la formación de periodistas iberoamericanos, su incursión más reciente en educación mediática y su respuesta a los retos que plantean la desinformación, las noticias falsas y la inteligencia artificial (IA).

El premio lleva el nombre del corresponsal de guerra español Manuel “Manu” Leguineche (1941- 2014), quien pasó sus últimos años en Brihuega, en la región de la Alcarria, en el centro de España, cerca de Madrid. Tras su muerte, la Universidad de Alcalá, la Diputación de Guadalajara y el Ayuntamiento de Brihuega, crearon en su honor la Cátedra Manu Leguineche, un programa de formación e investigación en periodismo cuya principal actividad es la concesión anual de este galardón.

A la ceremonia asistieron, entre otras autoridades el Alcalde de Brihuega, Luis Viejo; la presidenta de la Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE), Carmen del Riego; el rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García Pérez; la directora general de la Fundación General la Universidad de Alcalá; María Teresa del Val; y Rosa Leguineche, hija del periodista Manu Leguineche; Ignacio Escolar; director del medio digital elDiario.es, quien pronunció un discurso en homenaje a la Fundación Gabo, receptora del importante galardón.

Escolar recordó que la Fundación Gabo nació de un proyecto frustrado. A comienzos de los años 80, Gabriel García Márquez soñaba con crear en Colombia un periódico obsesionado con la verdad y la buena escritura, que iba a llamarse: “El Otro” y estaría guiado por la ida de que “la mejor noticia no es siempre la que se da primero”.

Pero una carta del periodista argentino Rodolfo Terragno lo convenció que formar periodistas era una manera más duradera de transformar el oficio. De esa decisión dijo Escolar, nació “la mejor escuela práctica de periodismo del mundo”. Resumió la labor de Jaime Abello Banfi en esta iniciativa diciendo: “El techo lo puso Gabo. El suelo lo ha construido Jaime”.

Muy emocionado, Jaime Abello Banfi recibió el premio y repasó la historia de la organización que ha liderado por más de tres décadas. Recordó que todo comenzó con una llamada de Gabriel García Márquez, en 1993 para proponerle crear un espacio donde periodistas experimentados ayudaran a fortalecer “la brújula ética y las capacidades investigativas y narrativas de reporteros jóvenes, ante el debilitamiento de las salas de redacción como lugares de aprendizaje”,

Esa idea dio origen en 1994, a la Fundación para un Nuevo Periodismo Iberoamericano, hoy Fundación Gabo, cuyos primeros talleres comenzaron en marzo de 1995. “Estamos más acostumbrados a dar premios de periodismo que a recibirlos”, bromeó antes de repasar el crecimiento de la institución.

Recordó la creación del Premio Nuevo Periodismo en Monterrey (México), en 2002, su transformación en el Premio Gabo en el año 2013 y la consolidación alrededor de este del Festival Gabo, que este año 2026, celebrará en Bogotá su decimocuarta edición con 162 actividades en 24 sedes y más de 150 invitados internacionales.

Abello Banfi, destacó el vínculo de la Fundación Gabo con el periodismo español, y evocó el primer taller conjunto con la Escuela de Periodismo de El País, dictado por el propio Gabo en 1995, y las colaboraciones desarrolladas desde entonces con instituciones como la Casa de América, la Biblioteca Gabriel García Márquez de Barcelona (España), el Instituto Cervantes (Madrid) la Feria del Libro de Madrid, la AECID y Red.es.

También destacó la participación de decenas de periodistas españoles como maestros, alumnos y jurados de los programas de la Fundación Gabo, y mencionó que dos periodistas españoles han recibido los máximos reconocimientos de la organización: Iñaki Gabilondo, Premio Nuevo Periodismo en la Categoría Homenaje (2008) e Ignacio Escobar, Reconocimiento a la Excelencia del Premio Gabo (2018).

Terminando su discurso, Jaime Abello Banfi advirtió que el periodismo atraviesa “una época muy difícil por las presiones políticas, económicas y tecnológicas”. Señaló que las plataformas digitales, las grandes empresas tecnológicas y la inteligencia artificial (IA) han concentrado el poder sobre la producción y distribución de información “en sistemas que tienen dueños e intereses comerciales, políticos y geopolíticos que no son transparentes”.

A ese panorama sumo la precarización del sector, el riesgo que el periodismo de calidad se convierta “en un bien de lujo”, el crecimiento de la desigualdad informativa y el avance de líderes autoritarios que utilizan la comunicación para difundir propaganda y restringir a los medios independientes.

Pese a ello, sostuvo que “mientras haya periodistas con vocación de servicio, más allá de las organizaciones o de las máquinas, el periodismo seguirá siendo esencial, porque es garantía de humanismo, de independencia y de pensamiento crítico”. “Eso es insustituible”, afirmó. “El periodismo es una de las instituciones indispensables para que haya una sociedad de hombres y mujeres libres, para que haya una esperanza de democracia”.

Cerró su discurso, definiendo a la Fundación Gabo como “una red de complicidades y una comunidad vibrante” de periodistas de lengua española y portuguesa que “resisten en el oficio, innovan desde los márgenes y siguen creyendo en el poder transformador de las historias”, subrayó Abello Banfi.

El rector de la Universidad de Alcalá, Carmelo García Pérez, destacó que la Fundación Gabo, es, ante todo, “una gran institución educativa”, y subrayó los vínculos académicos entre ambas entidades,

Recordó que maestros de la Fundación Gabo, como John Lee Anderson y Leila Guerrero, han participado en el máster de Reporterismo Internacional de la universidad y que Sergio Ramírez, ganador del Premio Cervantes (entregado todos los años en este centro educativo) integra el Consejo Rector de la Fundación Gabo.

Añadió el rector de la Universidad de Alcalá, que la literatura, el periodismo y la educación “comparten una misma raíz” y celebró que el premio reconociera por primera vez a una institución dedicada a formar periodistas.

El Alcalde de Brihuega, Luis Viejo, afirmó a su vez que el reconocimiento simboliza “el encuentro entre dos legados imprescindibles para el periodismo español”: el de Gabriel García Márquez y el de Manu Leguineche.

Destacó que ambos compartían una misma manera de entender el oficio, basada en escuchar antes que juzgar, comprender antes que opinar y poner siempre a las personas en el centro de las historias. En un momento en que la “velocidad parece imponerse a la reflexión y el ruido amenaza con desplazar a la verdad”.

La Fundación Gabo mantiene vivo ese legado al promover un periodismo sustentado en “el tiempo, el contexto, la honestidad y la humanidad”.

El Premio Internacional de Periodismo Cátedra Manu Leguineche está dotado con 8000 euros y con la Fundación Gabo, suma catorce galardonados desde su creación. La antigua casa del periodista donde se realizó la ceremonia, fue adquirida recientemente por el Ayuntamiento de Brihuega, y se convertirá en la sede permanente de la cátedra y en una casa museo a preservar su legado.

 

¡Hasta el próximo encuentro…!