Carlos Fuentes y el traductor de su obra al chino
Washington Daniel Gorosito Pérez



No hay dudas que las expresiones de tristeza y dolor que ha tenido la muerte de Carlos Fuentes el pasado 15 de mayo, fecha en que casualmente en su México se festeja el día del Maestro han sido múltiples y dispersas por toda la geografía planetaria.

A las mismas se ha sumado Zhao Deming, quien es el traductor al chino del fallecido escritor, alzando la voz para dar a conocer su reclamo a la Academia Sueca por no haber concedido el Premio Nobel de Literatura al que el autor de “La región más transparente” entre otras obras, estuvo varias veces entre los nominados.

“El Premio Nobel debería haber recaído en él, pienso que es un error cometido por el jurado”. Es que para Zhao Deming quien desempeña labores como catedrático en la Universidad Qingdao al este de China en el área de Literatura Hispanoamericana, la muerte del escritor mexicano, “es una pérdida enorme para la humanidad”.

Zhao considera que, “la obra de Carlos Fuentes tiene un valor universal. Él es un maestro no sólo de la literatura, sino también del ámbito político, social y económico, enseñándonos a ver las fallas del mundo”.

El docente universitario afirmó que los libros escritos por Fuentes, recorren los avatares políticos y sociales de la segunda mitad del siglo XX de México, revelando los problemas fundamentales comunes a todo el mundo.

“Aunque recae en el lector entenderlos en función de su contexto social y cultural”.

De una de las obras emblemáticas como lo es la novela ambientada en Guanajuato, Las buenas conciencias, Zhao dice disfrutar la profundidad con la que el autor la escribió y considera que tanto su contenido como el arte narrativo son dignos de elogio. “Una buena enseñanza a los lectores chinos”.

Justamente esta novela fue una de las obras traducidas por Zhao junto a “La silla del Águila” y “Cumpleaños”. Lo anecdótico es que no todas pudieron ser comercializadas en la República Popular China o China continental, únicamente pudieron ser vendidas en territorio de Hong Kong y en la isla de Taiwán o Formosa, debido a la fuerte censura del gobierno comunista.

Quizás analizando parte de un artículo que publicara Carlos Fuentes en el cual hace mención a China podamos encontrar razones para dicha censura:

“Hoy, China es la potencia rival de los Estados Unidos, es dueña de una parte del tesoro norteamericano, invierte y comercia con la América Latina, tiene una gran presencia en África y, no se diga, en Asia.

De ser una dictadura totalitaria, ha pasado a ser un capitalismo autoritario.

¿Puede ser capitalista y democrática? La sociedad se renueva y el futuro estará lleno de sorpresas. ¿Seguirá una parte del mundo chino el camino de la democratización política? ¿Seguirá otra parte empeñada en un desarrollo capitalista sin libertades?

Indudablemente esos cuestionamientos a que se refería el escritor, están muy lejos de tener respuesta como tampoco tendrá para su traductor Zhao Deming su inesperada muerte, quien a pesar de no haber tenido el “honor” de conocerlo personalmente, lo llevará en su corazón como su “gran amigo y maestro”.

 

Lic. Washington Daniel Gorosito Pérez