Cultura y política: Entre Talcott Parsons y Octavio Paz
Washington Daniel Gorosito Pérez



Según Parsons la estructura del sistema general de la Acción es el AGIL, (A) organismo conductual, (G) sistema de personalidad (I) sistema social, (L) sistema cultural. El sistema de la personalidad realiza la función del logro de metas mediante la definición de los objetivos del sistema social y la movilización de recursos para alcanzarlos.

El sistema social se ocupa de la función de la integración, al controlar sus partes constituyentes; mientras que el sistema cultural cumple la función de proporcionar a los actores las normas y valores que les motivan para la acción. El sistema de la acción de Parsons en su conjunto, es un sistema de los niveles del análisis social. En su análisis el orden jerárquico aparece, y los niveles se integran en su sistema de dos maneras.

Primera, cada uno de los sistemas inferiores proporciona las condiciones, la energía, que requieren los niveles superiores. Segunda, los niveles superiores controlan a los que hay debajo de ellos en la jerarquía. Según Parsons un sistema social es una pluralidad de actores individuales que interactúan entre sí en una situación que tiene, al menos, un aspecto físico o de medio ambiente, actores motivados por una tendencia a obtener un óptimo de gratificación y cuyas relaciones con sus situaciones, incluyendo a los demás actores están definidos por un sistema de símbolos culturalmente estructurados y compartidos.

 La socialización y el control social constituyen los principales mecanismos que permiten al sistema social mantener el equilibrio. Parsons concibe a la socialización como una experiencia que dura toda la vida. Debe permitirse una pequeña cantidad de individualidad y desviación, pero sus formas más extensas requieren mecanismos reequilibradores.

De ahí que el orden social es la base del sistema social de Parsons. Para Parsons el sistema cultural se mantiene en la cúspide de su sistema de la acción y el propio Parsons se calificó a sí mismo como “determinista cultural”. Concebía a la cultura como la principal fuerza que ligaba los diversos elementos del mundo social, del sistema de acción. Parsons distingue cuatro estructuras o subsistemas de la sociedad a partir de las funciones (AGIL). (A) Economía, (G) Política, (I) Comunidad Societal (L) Sistema Fiduciario.

 La Economía es el subsistema que cumple la función de la adaptación de la sociedad al entorno mediante el trabajo, la producción y la distribución. Así la economía adapta el entorno a las necesidades de la sociedad, y ayuda a la sociedad a adaptarse a estas realidades externas. La política (o sistema político) realiza la función del logro de metas mediante la persecución de objetivos societales y la movilización de los actores y recursos para ese fin. El sistema fiduciario cumple la función de la latencia al ocuparse de la transmisión de la cultura (normas y valores) a los actores permitiendo que la internalicen.

La función de la integración corresponde a la comunidad societal (ejemplo: el derecho) que se ocupa de coordinar los diversos componentes de la sociedad. Considero enriquecedor culminar con las palabras que dijera ese mexicano universal que fue Octavio Paz en un reportaje que publicara Proceso el 27 de abril de 200 y este año estamos celebrando el centenario de su nacimiento:

“Las sociedades son redes de relaciones biológicas, sexuales, espirituales, económicas, jurídicas, religiosas, estéticas. Estas relaciones son también de orden político. Mejor dicho: son relaciones y no meras colisiones gracias a la política.

Sin política no hay organización social, ni convivencia, ni cultura, no hay sociedad. Si se desea conocer lo que es una sociedad, hay que interrogar a su cultura: a sus leyes, sus monumentos, sus creencias…y sus instituciones políticas. En suma, la política es parte de la cultura y sin ella no es posible entender a nuestro mundo.