Adiós al sociólogo Ulrich Beck “El padre de la «sociedad del riesgo»”
Washington Daniel Gorosito Pérez



El 2015 inició mal para el pensamiento sociológico, el primer día de este año falleció en Münich a causa de un infarto, el sociólogo alemán Ulrich Beck conocido más que nada por su obra cumbre “La Sociedad del Riesgo” (1986) que fuera traducida a 35 idiomas y lo llevara a ser considerado unos de los principales analistas sociales de fines del siglo XX.

Hay quienes han denominado a Beck “el Sociólogo de las grietas de la modernidad”. Según él, los principales problemas que sufre el mundo moderno no se originan en sus derrotas, sino al contrario en sus éxitos. De ahí que sostiene que temas como el terrorismo, estos días nuevamente en los titulares a causa del atentado que realizaran a un medio impreso parisino quienes se denominaron integrantes de Al Qaeda de Yemen, es consecuencia de la modernización.

El cambio climático lo considera una muestra del resultado de la industrialización. El desempleo masivo debido al aumento de la productividad y los progresos de la medicina que conducen a un cambio en la pirámide poblacional al aumentar la esperanza de vida, generan un desafío para los sistemas de seguridad social.

De ahí que Beck consideró que se crean en el imaginario social una serie de escenarios de riesgo, los que nos hacen prever posibles catástrofes de distintos tipos. En el 2007 este catedrático universitario de entre otras instituciones la Universidad de Münich, dio a luz una versión actualizada  de la Sociedad del riesgo con el título de “Sociedad Mundial del riesgo”. En una de sus últimas obras “Una Europa Alemana”, critica duramente el nacionalismo que comenzó a irrumpir nuevamente en el “Viejo continente”.

A su vez continúa con la crítica a Ángela Merkel por haber eludido el desafío de europeizar a Alemania y elegir el camino opuesto, es decir alemanizó a Europa. Recordemos que en el 2012 escribió un artículo en el que llamó a Merkel como la nueva Maquiavelo, sostenía que una de las características que definía a la líder alemana era justamente una habilidad maquiavélica.

Mientras que en materia económica, Beck consideraba que era fundamental se dieran las condiciones para que “no sea la economía la que domine a la democracia”, en un ambiente trasnacional. Tenía esperanzas de que al fin de cuentas “el adversario más contundente y perseverante de la economía financiera global es la economía financiera global misma”.

Indudablemente, un gran observador social, un analista crucial de la sociedad actual. En su trabajo “Amor a distancia”, realizó un análisis sobre las relaciones mediadas por internet y caracterizadas por la influencia de la globalización.

Ulrich Beck fue un gran defensor de la idea de “un imperativo cosmopolita” de igualdad económica, welfare y diversidad cultural que produzca un individuo que admire al otro más por sus diferencias que por sus semejanzas. Sin lugar a dudas un mensaje extraordinario para la era que estamos viviendo.

Actualmente, ante la crisis en que estamos inmersos es conveniente tener presente este pensamiento de Ulrich Beck: “En la modernidad avanzada, la producción social de riqueza es sistemáticamente acompañada de la producción social de riesgos”.