La poetisa uruguaya Ida Vitale obtuvo en México el premio internacional Alfonso Reyes
Washington Daniel Gorosito Pérez



Ida Vitale, poeta, ensayista, traductora, profesora, formó parte de la  denominada   Generación del 45 de autores uruguayos junto a Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti, Ángel Rama, Emir Rodríguez Monegal, Idea Vilariño y Carlos Maggi entre otros.

La escritora es considerada un referente no sólo para la literatura latinoamericana, sino para la gran tradición de la poesía moderna del siglo XX. Su obra lírica, caracterizada por una honda emoción expresada de manera lúcida y privada de patetismos, la convierten en una de las principales exponentes de la Generación del 45. Ida es dueña de una poesía precisa e inteligente.

En alguna de las múltiples entrevistas que se le han realizado a lo largo de su carrera dijo: “Soy poeta por pereza y por irresponsabilidad”

Dos poetas uruguayas del siglo XIX, María Eugenia Vaz Ferreira y Delmira Agustini, determinaron dicho por Ida, su tradición (“me siento más cerca de María Eugenia, era diferente, despojada. Era la escéptica la feminista, la que sintió la necesidad de imponerse”. Pero sin lugar a dudas sus dos grandes referentes fueron españoles: su profesor José Bergamín y Juan Ramón Jiménez.

Para Ida: “En el primer plano de la poesía debe estar el lenguaje, ese es el tema. Lo que me mueve a escribir es él, la búsqueda de lo que ya no se va a dar”.

También desarrolla actividades como traductora del francés e italiano, ha traducido entre otros a Simone de Beauvier, Gastón Bachelard, Jacques Lafaye, Luigi Pirandello y Jean Lacouture. Ha dicho que traducir le ha enseñado a mantener la atención aunque “la traducción conspira contra la poesía porque es un trabajo muy absorbente”.

Ida nació en Montevideo el 2 de noviembre de 1923. En una entrevista de Javier Rodríguez Marcos para Babelia del periódico español El País, le cuenta que se marchó a México en 1974 con su marido, el también poeta Enrique Fierro. La dictadura militar empezó persiguiendo a los tupamaros y luego a todos los que parecieran remotamente izquierdistas: “Nosotros no estábamos en eso, pero andábamos entre libros, algo que siempre inquieta a los militares”.

Adiós a un Uruguay que según la poeta, fue durante décadas “la democracia perfecta”: laico, con una gran educación pública gratuita, sin grandes desigualdades sociales y sin nacionalismo alguno. “¿Qué nacionalismo iba a haber si éramos la mitad italianos y la mitad españoles?”

Ida vivió de 1974 a 1984 en México, donde fue invitada por Octavio Paz como asesora editorial de la revista Vuelta. Desempeñó una importante labor docente en varias universidades, fue fundadora del periódico Uno más uno y traductora en el Fondo de Cultura Económica. En 1989 viaja a los Estados Unidos para radicar en Texas, donde actualmente reside y ejerce la docencia en la Universidad de Austin

En el año 2010 recibió el Doctorado Honoris causa por la Universidad de la República Oriental del Uruguay.(UDELAR). La poetisa agradeció el título recibido, distinción nacional “situada en aquella categoría de lo irrazonable, porque mi paso por la Universidad fue breve e irregular”.

De una entrevista de Juan Carlos Talavera para el periódico Excélsior de México, publicada en octubre del año pasado quiero compartir algunas respuestas de la escritora sobre temas claves en su vida y vocación:

México- “Cuando llegué a México lo primero que me impresionó fue la apertura de este país al extranjero, su amabilidad y la idea de que no tuviese fronteras espirituales”.

Poesía- “La poesía es como una Mariposa…con alas de Libertad” “La poesía complica mucho al poeta si no tiene un poco de conciencia sobre lo que escribe. Creo que el poeta tiene que sentirse responsable de lo que hace. A mí no me duele la poesía, pero me absorbe. Aunque luego el tiempo te dice que no valió la pena tanto trabajo, pero de alguna manera nos ayuda a sacar algo de adentro”.

Escribir- “Escribir es una obligación conmigo misma, es un hábito…Aunque si fuera un verdadero hábito lo haría con más normalidad, pero ya son muchos años. Pero dejar de escribir sería como si alguien me dijera que debo cambiar de nombre, de familia, de casa o trabajo”.

Lectura- “Las personas se han llenado de aparatitos que son una excusa para alejarse de la poesía y de la naturaleza que es mucho más importante, así que hoy la ley de Malthus ya no parece un disparate”.

Idioma Español- “Me preocupan los cambios del idioma, como esos neologismos del diccionario de la Real Academia de la Lengua Española. Pienso que podemos agregar palabras con tino, pero no por eso deben ponerse en circulación palabras que no tienen nobleza; una palabra tiene que ser bien nacida y no una improvisación”.

El Premio Internacional Alfonso Reyes fue creado por Francisco Zendejas (1917- 1985) con la finalidad de hacer un reconocimiento a la obra del escritor regiomontano Alfonso Reyes (1889- 1959). Distingue a aquellas personalidades que cuentan con amplia trayectoria en el campo de las humanidades. Ida Vitale es distinguida en su emisión 2014 con el galardón reconociendo su amplia trayectoria internacional.

Transcurren los primeros días de Mayo 2015 cuando a la poetisa se le hace saber de su merecida distinción. Comparto el poema titulado  Mes de Mayo, de Ida Vitale que forma parte del libro “Oidor andante-1972:

 

MES DE MAYO

Escribo, escribo, escribo

y no conduzco a nada, a nadie.

Las palabras se espantan de mí

como palomas, sordamente crepitan,

arraigan en su terrón oscuro,

se prevalecen con escrúpulo fino

del innegable escándalo:

por sobre la imprecisa escrita sombra

me importa más amarte.