Filósofo Rob Rieme en México: “La gente ya no piensa” y la “imaginación poética nos dará una idea de la existencia”
Washington Daniel Gorosito Pérez



En el mundo actual hay una nueva clase de despotismo; un poder absoluto que rige a la sociedad y hace que muchos de sus ciudadanos piensen lo mismo, tengan los mismos hábitos y busquen el entretenimiento, el sexo, ganar dinero…sin tener una mayor aspiración en la vida.

Un sistema que te corta la libertad dice el filósofo holandés  Rob Riemen quien estuvo de visita en México a impartir conferencias. Recuerdo que en una entrevista en el 2001 con la que obtuviera Adriana Malvido el Premio Nacional de Periodismo, este LE dijo de su reciente paso por México: “un país fascinante que me han dado la oportunidad de asomarme a su lado oscuro”.

Es fundador del Nexus Institut que se encuentra en Tilburg, Holanda que es sin duda el más serio y activo Think Tank de Europa. Además, acaba de presentar su último libro titulado: Nobleza de espíritu, prologado por George Steiner.

Cuando fue interrogado por la prensa sobre ¿Cuál es el mayor problema de la democracia de hoy? Definió democracia: “Como Abraham Lincoln decía, la democracia es el gobierno de la gente para la gente por la gente, donde todos los ciudadanos aceptan la responsabilidad de cuidar a la propia sociedad. Pero, considera que hoy hay otra idea, la democracia de masas que no es sobre un mundo con justicia, con verdad y compasión.

Tiene individuos que sólo se guían por su instinto animal, por la codicia, buscan acumular dinero y sembrar el miedo. “Ya hay que tener miedo de esas personas que son como alliens”. En la democracia sostiene, la gente está educada y puede hacer sus propios juicios, usa la inteligencia y dialoga, porque son individuos diferentes y tienen diferentes intereses. “Así, generan debates y sus argumentos van encaminados a un interés en común”.

 Y en las masas explica el holandés, la política no es para toda la sociedad. “Sólo es para la clase política, la cual atiende primero sus intereses y después a los demás. No tiene argumentos decentes, sólo son slogans, publicidad y propaganda por los medios de comunicación, para manipular a la gente lo que más se pueda.

En la democracia hay educación para todos y en la de masas la idea de educación es solamente un negocio, que satisface los fines lucrativos, añade: “Porque en la democracia se cuida y protege la dignidad humana, en la otra, la dignidad no es importante. El filósofo trae a su mente a su colega español, José Ortega y Gasset quien en la década de los treinta del siglo pasado, escribió el libro, hoy clásico, “La rebelión de las masas”, donde muestra lo que es una democracia de las masas y donde explica que el hombre masa es alguien que no está interesado en ideales y valores ni en la civilización, en vivir valores espirituales, ser bien educado, tener un pensamiento racional.

 Amplía el argumento al recordar el libro de Alexis de Tocqueville. Quien dijo que todas las democracias tienden a ser de las masas, eso es inherente. De ahí que Rob Riemen considera que hoy la gente piensa que las cosas más importantes deben ser prácticas, útiles, como el dinero y la ciencia, la literatura y la filosofía no son vitales.

En el siglo XVII dice el filósofo, las monarquías aplicaron el despotismo y ya sabemos lo que ocurrió. Hoy en día existe un nuevo tipo de despotismo que produce una sociedad donde muchos son lo mismo, no iguales y piensan lo mismo. Tienen los mismos hábitos y no están interesados en una mayor aspiración en la vida, como tener más conciencia para salir de esta dinámica de hacer lo mismo.

Ahora, la gente simplemente es feliz en esa cotidianeidad: tener comida, buscar sexo y entretenimiento. Es una vida que está regida por un poder absoluto que se hace cargo de la sociedad, y mientras los ciudadanos están felices, todo está bien. Y este sistema no es acerca de la libertad, sino para darte algo que dicen es una vida confortable, para que te adaptes y no estés fuera del sistema.

Sobre el caso del candidato Donald Trump, considera que en la mayor democracia del mundo, entre comillas, que es Estados Unidos, en el Partido Republicano con Donald Trump, quien es lo opuesto a Lincoln o a Franklin D. Roosevelt, puntea las preferencias electorales. “El vende al pueblo americano ilusiones, enuncia motivos y da soluciones falsas, pero las personas le creen porque no están informados y porque él no es político.

Lo anterior sucede porque el pueblo americano empezó a odiar a sus políticos y tiene razón. Sabe perfectamente que la clase política sólo está interesada en sí misma, sabe que son profesionales para hablar y convencer”. Esto tiene que ver sostiene el filósofo con una democracia de masas.

 “Los políticos, los gobiernos y parlamentos dicen que van a hacer grandes planes, pero es mentira porque no se trata de promesas, sino de proteger la dignidad humana y cuando un político reduce a la gente a un simple consumidor, es lo que conocemos como una nueva forma de ser esclavos y eso es peligroso.

Por eso necesitamos más fuerzas críticas en Estados Unidos, Europa y el mundo para que expliquen a las personas que esta esclavitud es peligrosa, porque está en riesgo la libertad del hombre. “No sólo se pierde la libertad de hablar, de decir lo que piensas, estamos gravemente entrando en una sociedad donde la gente ha dejado de pensar”.

Para el filósofo holandés la forma más elevada del lenguaje es la poesía, como la forma más elevada de la vida es el amor. Insiste en la relevancia de la mirada y el lenguaje práctico en la vida humana.

Su preocupación por la lectura de largo aliento, del libro impreso y de la capacidad humana para concentrarse y leer el mundo a profundidad y en silencio. Es la imaginación poética, la única que nos dará una idea de la existencia y necesitamos silencio para saber lo que el poema, la pintura o la música tienen que decirnos.