Pablo Neruda y el Che
Washington Daniel Gorosito Pérez



El poeta y político comunista chileno Pablo Neruda, premio Nobel de Literatura 1971, cuenta en sus memorias su encuentro con Ernesto Guevara en La Habana:

“El Che llevaba botas, uniforme de campaña y pistolas a la cintura. Su indumentaria desentonaba con el ambiente bancario de la oficina.

El Che era moreno, pausado al hablar, con indudable acento argentino. Era un hombre para conversar con él despacio, en la pampa, entre mate y mate. Sus frases eran cortas y remataban en una sonrisa, como si dejara en el aire el comentario.

Me halagó lo que me dijo de mi libro Canto General. Acostumbraba leerlo por la noche a sus guerrilleros, en la Sierra Maestra (durante la Revolución Cubana de 1956- 1958). Ahora, ya pasados los años, me estremezco al pensar que sus versos también le acompañaron en su muerte.

Por Régis Debray supe que en las montañas de Bolivia guardó hasta el último momento en su mochila sólo dos libros: un texto de aritmética y mi Canto General.

Algo me dijo el Che aquella noche que me desoriento bastante pero que tal vez explica en parte su destino (…).

Él dijo súbitamente: La guerra…La guerra… Siempre estamos contra la guerra, pero cuando la hemos hecho no podemos vivir sin la guerra. En todo instante queremos volver a ella.

Reflexionaba en voz alta y para mí. Yo lo escuché con sincero estupor. Para mí la guerra es una amenaza y no un destino”.