México: El escritor argentino Alberto Manguel ganó el Premio Internacional Alfonso Reyes
Washington Daniel Gorosito Pérez


El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) de México informó que el escritor argentino- canadiense Alberto Manguel (1948), fue galardonado con el Premio Internacional Alfonso Reyes por su “vocación universalista” y por haber cultivado varios géneros “de manera sobresaliente”.

Según el Instituto Nacional de Bellas Artes, el escritor comparte con Alfonso Reyes el carácter de excepcional polígrafo, pues ha cultivado, siempre de manera sobresaliente, la novela, el ensayo y la dramaturgia, además de destacar en el ejercicio del periodismo y la traducción literaria.

“Antes que nada Manguel es un lector, un lector que escribe”. A través de las letras y las humanidades Manguel encontró “tanto una vía de realización personal como la oportunidad de encuentro con el otro”.

Recordemos que el Premio Internacional Alfonso Reyes, reconoce a figuras que cuentan con una amplia trayectoria en el campo de las humanidades y que se han dedicado a diferentes géneros de la escritura y a difundir la cultura humanística universal.

Se otorga desde 1973, el escritor argentino Jorge Luis Borges (1899- 1986) fue el primer galardonado. Alberto Manguel conoció a Borges en la librería Pygmalion de Buenos Aires, posteriormente le leería libros cuando el creador de El Aleph, ya estaba casi ciego.

El galardonado sostiene que aprendió de Jorge Luis Borges que la lectura no es una actividad pasiva, sino que es parte del proceso de construcción de la cultura. Al igual que Borges que lo fuera de 1955 al 1973; Manguel es el actual Director de la Biblioteca Nacional de Argentina desde el año pasado ocupa dicho cargo.

Es un experto en la temática de la lectura, razón por la que ha dedicado sus esfuerzos a reivindicar el acto de leer como una fuerza liberadora que permite al individuo vincularse constructivamente con su comunidad.

Sobre las bibliotecas escribió: “El amor a las bibliotecas, como la mayor parte de los amores, hay que aprenderlo. El que entra por primera vez en una habitación hecha de libros no puede saber instintivamente cómo comportarse, qué se espera de él, qué se promete, qué se permite”.

El año pasado en una entrevista que le hiciera el periódico Crónica de la capital mexicana dijo: “La literatura no puede obligarnos a ser más inteligentes, a reflexionar más profundo a ser mejores personas, pero lo que sí hace es meternos de narices en el mundo para hacer mejores preguntas y comprenderlo”.

Afirmó que “hay una gran mentira que cuentan y la cual señala que la literatura aleja al individuo del mundo y que sólo es entretenimiento. No es cierto, porque al contrario, fuerza a ver el mundo, nos mete de narices en éste, la literatura me da palabras para nombrar mis preocupaciones, para esa historia que quiero narrar, que es mi experiencia”.

Considera el ensayista que “la literatura ayuda a descubrir que nuestra autobiografía se compone de un capítulo en el cual somos Huckleberry Finn, en otro somos Sancho Panza, y en otro somos Don Quijote, en otros muchos más. Yo he pasado por todos esos capítulos y soy uno de esos personajes por la mañana y por la tarde puedo ser otro”.

Como material muy atinado para la reflexión termino el presente escrito con un pensamiento del escritor argentino galardonado con el Premio Internacional Alfonso Reyes: “Una sociedad puede existir, muchas de ellas existen, sin escribir, pero ninguna sociedad puede existir sin la lectura”.

¡Hasta el próximo encuentro…!