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Invitada especial de la Universidad Nacional Autónoma De México (UNAM) a la
VI Feria Internacional del Libro de las universitarias y los universitarios (Filuni) y para participar en un conversatorio con el
escritor español Luis García Montero, quien había dicho de los escritos de la
uruguaya: “Una voz personalísima y poderosa. Hay equilibrio en su obra entre el
sentimiento y la razón”. Autor que recibió de dicha casa de estudios el Premio Internacional Carlos
Fuentes a la Creación Literaria en el Idioma Español, 2024, Ida Vitale
(Montevideo, 2 de noviembre 1923), la centenaria poeta deleitó a la audiencia con
su carisma, buen humor y ciertas dosis de sarcasmo, en la charla inaugural
“Érase un bosque de palabras”. La galardonada con el Premio Cervantes 2018, se refirió a que a la poesía
no se le impone un ritmo. Recordó los 11 años que radicó en México y leyó
algunos poemas acompañada del escritor Luis García Montero y Rosa Beltrán,
coordinadora de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México
(UNAM). Beltrán destacó la sabiduría de la poeta y su dedicación a la literatura.
“No cualquiera llega a esa edad, con ese nivel de sabiduría y con ese sentido
que le da a sus días. Eso es una gran lección de vida. Nuestra querida Ida vino
desde Uruguay y pese a los accidentados pormenores del camino, sus acciones
denotan voluntad ética. Desde que la invitamos ella dijo: “a México si voy”. Recordemos parte del Acta de jurado de Premio Cervantes 2018, el llamado
Nobel de las letras en español, dice sobre la obra de Ida: “Una poesía que es
al mismo tiempo intelectual y popular, universal y personal, transparente y
honda. Convertida desde hace un tiempo en un referente fundamental para poetas
de todas las generaciones y en todos los rincones del español”. Sobre su experiencia en México dijo: “Cuando llego de vuelta a México
realmente lo que hecho o no he hecho, me importa poco. He vuelto a recuperar
años muy felices y o sólo porque me iba de un país que no estaba en muy buenas
condiciones políticas, sino porque llegué a descubrir una maravilla a la que me
habían hecho camino, a la que me había acercado, ese lujo de literatura, que es
la literatura mexicana”. Ida expresó que Uruguay es un país chiquito y por eso tenía que comparar
todo el tiempo su “historia cortita, prolija, limpia, cuidada, pero poca” con
la de México. “México era todo: tenía dos historias, la literal y otra que de repente no
aparece organizada en los libros, pero que es básica y es la que asimilamos de
pronto por nuestra cuenta cuando descubrimos un poder extraordinario, una
poesía, una prosa de lujo o una historia cultural sorprendente. Todo aquello
implicaba un cambio y fue un choque maravilloso, pero definitivo”, afirmó la
escritora Charrúa. Vitale indicó que ese choque no significó una catástrofe. “No, fue un
choque Astral”. La poeta Premio Reina Sofía 2015, reconoció que Uruguay siempre
estuvo abierto a lo mejor del mundo y es algo que agradece. “Siempre hay cosas que uno no agradece en el propio país, pero sí, sin duda
lo agradecí, que Uruguay supiera sus medidas y atendiera, casi diría muerto de
hambre, a lo que era el mundo”, comentó Ida. En materia de enseñanza, recordó que tuvo la suerte de tener buenos
profesores, es decir, que no le dieron una vida restringida. Sobre la escritura externó: “Me llevo más o menos bien con la poesía. La
prosa me plantea dificultades más que la poesía. La poesía es cosa de ritmo, de
buen o mal gusto, la prosa es todo, creo que todos vamos por el mundo
destinados a ser un cubito de prosa que queda ahí para siempre, completando los
grandes panoramas culturales que a veces nos superan”. La autora dijo que a veces existe la idea que el poeta vuela, se aparta de
las cosas terrenas. “Qué disparate”, exclamó Vitale. También comentó que en su
casa a veces se leía literatura aburrida, pero hubo lecturas que la llevaron a
descubrir cosas no adecuadas para su edad. “A las mamás presentes con niños en edad de ser estropeados les sugiero que
dejen que lean, que elijan cosas que no sean para ellos, no hay nada más
necesario que leer cosas que uno no entiende, los niños no son tan tontos,
saben cuándo hay una frontera, creo que no hay que prohibirles nada”, recomendó
Ida. Mientras que el escritor Luis García Montero, galardonado en el Premio
Carlos Fuentes 2024, recordó que cuando Ida Vitale leyó un poema de la
escritora chilena Gabriela Mistral, Premio Nobel de Literatura en 1945, la
uruguaya no entendió nada y por eso le gustaron mucho esos versos. La autora reflexionó sobre lo anterior: “Sentí que había algo que de alguna
manera marcaba un límite y me puse a leer cosas que no siempre entendía”.
También recordó que había una época que coleccionaba palabras raras. “A veces me llegaba la duda que la pregunta del significado de esas
palabras podía implicar complicaciones porqué veía la cara del preguntado que
decía: ahora como salgo de esto. Así aprendí a pasar discretamente al
diccionario y después encontré que el diccionario me instruía de un montón de
cosas que nadie hablaba”. Culminó el escritor Luis García Montero, mencionando que la poética de
Vitale parte de que las cosas cambian, que hay movimiento en la realidad.
Indicó el director del Instituto Cervantes sobre la poesía de Ida Vitale: “Su poesía es una forma de conocimiento que se pregunta constantemente qué
cabe en las palabras, qué puede caber en la palabra primavera, otoño u hoy, la
poesía es un diálogo con las palabras, con lo que se va, lo que permanece y lo
que cambia”. ¡Hasta el próximo
encuentro…! |
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