Pegaso, el caballo alado
Edgar Tarazona Angel


Pegaso es un caballo alado. Su nombre en griego phgh significa significaba manantial y hay versiones que dicen que su padre era Océano. Pero hay otras según los chismes del Olimpo. La más extendida afirma que nació de la sangre de la Gorgona, esa vieja que ya les he nombrado en otros dos artículos y que tenía serpientes en la cabeza y petrificaba al que la miraba de frente.

El asunto es que Perseo la mató mirando su reflejo en un escudo y la sangre que brotó de la herida cayó al mar y de allí surgió un hermoso caballo blanco con alas y, por supuesto con el poder de volar como Superman y otros súper héroes que no vienen al cuento. De manera que su madre (la de Pegaso) sería Gorgona y su padre Poseidón. Otra versión sostiene que nació en la tierra, fecundado por la sangre derramada de la Gorgona, cuando Perseo la mató. Lo malo de esta versión es que Gorgona era hembra y la tierra es Gea, otra hembra, y ahí si quedamos locos, ¿No?

Siguiendo con las noticias Olímpicas que se contradicen unos noticieros dijeron que el equino se puso a órdenes de Zeus y otros que Atenea, la diosa de la sabiduría, se lo había regalado a Benofonte y que este ayudado por su corcel pudo matar a Quimera y derrotar a las Amazonas. Cuando este héroe muere el caballo obediente regresa al Olimpo

Para no alargar el cuento al final de sus días Zeus lo transformó en la constelación que lleva su nombre (el de Pegaso) para que se recordara eternamente, pero una de sus plumas (recuerden que el animal tenía alas de plumas no de pelo) cayó en Tarso y la ciudad adoptó su nombre.