Celda Z
César Molina Consuegra


Una joven, Brunilda, blanca y de cabello castaño, cocinera de un restaurante, envenenó cien nazis, y al ser descubierta por la SS fue llevada a juicio. En mitad del juicio, le quitó el arma a un nazi de custodia y le voló la cabeza. En su huida eliminó otros tres nazis. Capturada de nuevo no fue encontrada en la celda Z. Le dijo al guardia sin parpadear que ¡no tenía miedo a la muerte! Al día siguiente, sobre la cama, había una cabeza de muñeca, tapada con una sábana blanca; había un letrero “¡NOS VEMOS!”

 

8 de diciembre 2025