El maletín de diamantes
César Molina Consuegra


En la última banca del bus se encontró un maletín que al abrirlo tenía muchos diamantes. Asustado pidió la parada y se bajó apresurado... Cayó del bus con el maletín abrazado sobre el pecho. Se levantó y camino a su casa, se sentó en el sofá y volvió a mirar incrédulo. En efecto parecían diamantes originales y entonces pensó que su vida ¡daría un vuelco descomunal!

Al día siguiente su esposa fue asesinada en la esquina, esperando el bus. Sus dos hijos cayeron enfermos y murieron a la semana con una angina de pecho.

Él sentía ahora temblores en las manos y tenía dificultad al caminar. Resuelto, tomó el maletín, se subió al bus y lo dejó en la última banca. Le puso un letrero ¡NO LO TOQUE! Ya varios pasajeros lo miraban.