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C
uando la niñita regresó
del jardín infantil sonriente, después de su primera semana de clases;
transcurridos los días de llantos y de “¡no quielo volvel, mamita, yo quielo estal en mi casita!", la pequeñita regresó el quinto
día feliz y encantada a contar todo lo ocurrido en la mañana; la abuelita
materna y su propia madre quedaron como la estatua de sal de la mujer de Lot
cuando la pequeña les preguntó:
- ¿Qué
es un incesto?
- ¿Queeeeeeeeeeeeeeeeé…?- contestaron en coro.
- Es
que la plofesola dijo… -pero no la dejaron terminar.
Las dos mujeres se
miraron consternadas y no sabían cómo contestarle a la pequeña una pregunta tan
peliaguda. Por teléfono consultaron a sus amistades y el pánico cundió: “Es
bueno que los niños sepan de todo, pero esto es el colmo”, dijo la tía
Priscila. “Se puede demandar al colegio por meter en la cabeza de los niños
estas ´porquerías”, agregó la comadre Dora. “Es el colmo de los colmos, cómo
juegan con la infancia”, opinó la otra abuela. “Hay que explicarle con
prudencia los misterios del sexo”, dictaminó Paty, la psicóloga de la familia…
y así todas las consultadas agregaban su granito de arena. Por fin, se decidió
por una explicación científica.
Esperaron la llegada del
padre que se escandalizó más aun si eso fuera posible
y amenazó con hacer un escándalo en los tribunales por corrupción de menores,
“Ya verán quien soy yo ante los jueces cuando que tengan que declarar por este
delito tan infame, miren que atrofiar la mente de los niños con estas aberraciones
contra natura”, dijo en un tono que comunicó la noticia a todo el vecindario.
El sábado, ya calmados y
armados de tres enciclopedias familiares (de esas que se compran y después uno
se pregunta por qué gastó tanto dinero en quince libros que poco o nada se
usan): El Médico en Familia, Enciclopedia
del Sexo y Respuestas a todas las preguntas de los niños sentaron a la niña y
la prepararon para la conferencia. Entre el padre, la vuela y la
madre de la niñita le mostraron imágenes de los órganos sexuales y le
explicaron lo de la reproducción humano, el vínculo sagrado del matrimonio “lo
que Dios une no lo separe el hombre”, los mandamientos de la Ley de Dios, La
Sagrada Familia y cientos de detalles que la pequeña escuchaba entre bostezos
sin entender ni pio.
Después de tres horas de
disertación académica y con las conciencias limpias por el deber cumplido le
preguntaron a la chiquitina:
- ¿Entendiste,
corazón?
- Yo
no sé que es todo lo que me dijelon
–contestó- si en el colegio yo entendí todo.
- ¡¡¡¡Toooodo!!! Dijeron y se echaron la bendición
- Todito,
respondió la nena.
- ¿¿¿Toooodo lo del incesto????
- Siiii, la plofesola en clase de
ciencias dijo que la mosca ela un incesto doméstico… |
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