Adios




"....Dio un paseo por el Vergel, contemplando el color de la arena, las palmeras datileras y los cereales que había comido desde niña.

Recordó el miedo que tenía a las hienas y como miraba embelesada cuando se bañaba a los antílopes.

También sabía que haber nacido en el desierto otorgaba libertad y condena, pasión y calma, frío y calor.

Ella siempre había sido hija de la fertilidad del Oasis, dueña de su vida y amante de las noches frías del Sáhara, tanto que sus mejores pensamientos se perdían entre las hojas de las palmeras y el humo de las hogueras.

 

En cada duna había un dibujo mental de Sherezade realizado en un momento de inspiración.

En cada casa un deseo cumplido ó por cumplir.

 

Había llegado el día.

Sherezade decía ADIOS.

Sin pena, con amor y rumbo a su Paraíso..."