Morales
César Molina Consuegra


A la memoria histórica del líder Edwin Morales.

Nacido en Córdoba y más tarde, desplazado por paramilitares por ser educador de escuela secundaria y arribó a Barranquilla. Acá consiguió un traslado y reanudó su vocación educadora.

No era un educador repetitivo. Era un estudioso de la realidad del país. Tenía profunda sensibilidad social.

Comenzó a defender los derechos de los educadores y luego se dio cuenta que la educación era una simple preparación para venderse como mercancía en la sociedad capitalista. No era ese espécimen de sindicalista oportunista y burócrata, que solo lucha por las necesidades de su familia.

Entonces se juntó al proyecto de ALUCHAR y más tarde fue firmante del acuerdo de paz de la Corriente de Renovación Socialista.

Ahí comenzó una fase de trabajo profundo con las comunidades en sus territorios, en la búsqueda de construir una dirección política y social que diera cuenta de las angustias de las mayorías nacionales.

Más tarde comenzó a trabajar con UPA, que es una corriente del Polo Democrático Alternativo.

En el proceso de unidad de los sectores políticos y sociales progresistas y de izquierda, abanderó la construcción del Pacto Histórico, que llevó a Gustavo Petro a la Presidencia de la República en el 2022.

En ese camino estaba convencido de que había que fortalecer el trabajo popular desde las bases, hacia la construcción de Poder Popular. No es lo mismo tener el gobierno como ahora, pero el estado está en manos de la derecha.

Su múltiple actividad social y cultural lo acercó a KillaRadio y allí estableció junto a Cesar Molina un programa radial llamado JUNTANZAS POR BARRANQUILLA, con la asistencia técnica de un amigo común y propietario de la emisora, amigo Gerson, quien es periodista.

En esta tarea de encontrar un diagnóstico de la ciudad de Barranquilla, identificó que el Charismo era una variante desarrollista que construía obras faraónicas y elefantes blancos, para ocultar los índices de criminalidad de la ciudad, el alto costo de los servicios públicos, el nepotismo y clientelismo que había permitido el control de la ciudad durante 20 años de atornillarse en la alcaldía de Barranquilla y en la Gobernación del Departamento. Edwin Morales desde el espacio radial y desde la movilización social siempre criticó la visión de cemento del Charismo. Develó su corrupción y politiquería. Hacia lo nacional, jamás creyó en la existencia de una “burguesía nacional”. Sabía que la lucha es permanente, profundizando las reivindicaciones Democráticas impulsadas por obreros y campesinos pobres.

El pasado 12 de septiembre el compañero y amigo de mil batallas Edwin Morales ha muerto físicamente.

Vivirá eternamente en la lucha del movimiento popular por profundizar el Cambió Histórico. ¡Paz en su tumba!