Las mascotas de antes comían de todo
Edgar Tarazona Angel


Esto se me ocurrió cuando vi a una señora llevando un pequeño recipiente con leche para darle a un gato; esa era la alimentación tradicional para los felinos domésticos y no sé desde cuando esto cambió, igual para los demás animales que llamamos mascotas, ya les digo como era la comida de perros y gatos (y otros animales) y como es en la actualidad. 

A los jóvenes que aman tanto a sus mascotas y las alimentan con pepas, llamadas concentrados o cuido, como le dicen en Antioquia, les cuento que esa costumbre dietética y nutricional es muy moderna; los gatos tomaban leche en la casa y por su cuenta cazaban ratones, pajaritos y otros pequeños animales para completar su dieta, claro que no despreciaban los pedazos de carne de res y pollo que se les daban y, cuando podían, algo de queso se robaban en la cocina. 

Los perritos de familia eran alimentados con sopa y todas las sobras de la comida casera, por decirlo de alguna manera, eran lo recicladores de lo que sobraba después de cada comida y vivían relucientes, sanos y nada malo les pasaba, hasta los sobrados de chocolate comían y seguían con vida. Lo digo porque ahora me dicen que el chocolate es como un veneno para perros y gatos… y parece que los restos de comida también. 

Yo veo en todo esto un gran negocio para las compañías que producen estos alimentos concentrados porque si todos los perros domésticos son alimentados con sopa y lo que dejan los humanos después de cada comida, pues bajan las ventas y pueden quebrar. Miremos los perros callejeros y esos que acompañan a los indigentes; la mayoría se ven gordos y saludables (me refiero a los animales no a los humanos), igual los gatos sin dueño, salvo contadas excepciones. Entonces, ¿cuál es el problema para no aprovechar los desechos alimenticios de la mesa para darlos al perrito familiar? 

Alguna vez a los gatos de mi hija les iba a dar alguna carne de esas procesadas, no recuerdo si salchichas o mortadela o algo similar y qué problema tan grande. No me alargo en esta explicación porque en muchos hogares se vive algo parecido; los adultos mayores conservamos viejas costumbres saludables, pero ahora, hasta los humanos deben dejar de comer algunos alimentos porque son cancerígenos o afectan alguno de los órganos del cuerpo o porque algún gurú de la nutrición decidió que eso hace daño. 

Ya no estoy en edad de tener mascotas. No me veo sacando un perro a caminar y cagar y yo recogiendo sus desechos en una bolsa, pero si tuviera un espacio grande en el campo si tendría un amigo canino, grande y fuerte como Pastor Alemán, Pitbull o alguna de esas razas y le daría sopa y seco y que fuera a defecar por ahí donde pudiera, sin tener que recoger. Los gatos son otro tema, no hay que sacarlos a pasear, hacen sus necesidades en una caja con arena y punto. 

Me gustaría que algún amigo o lector, que posea un perro, ensaye alimentarlo a la manera antigua a ver qué pasa. De pronto le funciona y no desperdicia comida casera y se ahorra lo de los kilos de alimento concentrado. Es mi opinión.