Las largas horas sin Whatsapp y otras adicciones
Edgar Tarazona Angel


Lunes 4 de octubre de 2021. No sé la hora, pero de pronto empezaron a llegarme llamadas de personas que tengo en contactos y, desde que tengo esta tecnología, no se les había ocurrido marcar ni una sola vez. Todos tenían la misma pregunta o similar: “Edgar, usted sabe que pasa con WhatsApp, Facebook, Twitter…” y yo ni idea. Utilizo estas aplicaciones, pero no me prendo a toda hora.  

Pues de inmediato a mirar que pasaba y, por supuesto, abrí cada aplicación en mi celular y nada, no respondían; entonces busqué en Google la respuesta y Eureka, todo esto estaba colapsado en el mundo. Bueno, cualquier día podía pasar y las respuestas no se hicieron esperar, como ocurrió a principios de la Pandemia; se barajaron hipótesis que incluían saboteo de los chinos, intervención de extraterrestres y bulling de los dueños de estas aplicaciones. 

Para mi fueron unas horas, no muy largas, pero para otras personas que se pueden considerar adictos este espacio de tiempo debió parecerles una eternidad. Y hablo de adicciones porque por todas partes se ven seres humanos embobados o embrutecidos mirando la pantalla del celular y contestando mensajes o sosteniendo conversaciones escritas o video llamada. Les puedo asegurar que salí a caminar y encontré muchachas llorando porque pensaban que el novio las había bloqueado, hombres madreando por algo parecido, convencidos que la pareja no quería contestarles. 

Pasada la crisis que para muchos fue tragedia (se calcula que más de tres mil millones de seres en el planeta tierra), como que escuché un suspiro de alivio y pensé mirando los memes y las noticias: “si estas manifestaciones histéricas, terroríficas, de dolor, y otras emociones negativas se dieron por la suspensión de unas horas, qué pasará si esto se extiende a días, meses o años” 

A mí me permitió sentarme a revisar correo, que no colapsó, escribir unas cuartillas, leer unas revistas y periódicos que tenía amontonados y observar las reacciones de personas por la calle y lugares públicos. Qué tal esto en Navidad y/o Año nuevo.