La placas de la tierra y sus movimientos, es algo, que nuestro planeta tierra y
en especial en mi país, mantiene a la gente en „ascuas“. Uno
podría opinar, que las placas de la tierra, es decir: las piedras y la
tierra que componen las placas, están ahí nomás tiradas,
porque sí.. o que no
tiene razón de ser ni sentido alguno para estar allí, aunque
estemos „parados„ y „vivamos“ sobre ella... nosotros
estamos completamente equivocados.
El hecho es, que nuestra planeta tierra „tic“ y
de forma „muy exacta“ – eso lo hemos corroborado ya. Nuestro
planeta „tic“ como un reloj suizo...
¡con precisión única! Y cuando hay algún
terremoto, las siguientes replicas se suceden „al segundo exacto“.. y posee casi la misma fuerza. El
declinar de la fuerza del temblor ocurre con el tiempo, después que
hayan sucedido unas miles de replicas y la tierra que se aflojó, se haya
colocado y fijado nuevamente, en sus capas.
En tiempos ancestrales las antiguas tribus indias creían que nuestro
planeta y todo lo que en ella vive - aunque tenga una apariencia “sin
vida”, como las montañas, poseen en cierto modo una especie de
energía “conciente”, que les da vida, las hace crecer,
moverse.. por ejemplo: el
agua vive, los árboles, los animales, los cerros, volcanes, ríos,
lagos, cielos y mares... viven de igual manera, y que poseen su propia
personalidad, conciencia y carácter, como todas las cosas en nuestro
universo. Esto podemos demostrarlo. Aún cuando los seres humanos
consideremos que algo no posea vida - sabemos que no está muerto.
Quiero recordar también a la tradición india, en que se recuerda
al famoso “nahual” o animal que se considera como bienhechor
y protector, cuando nace un niño y el nahual va ligado a la vida de cada
persona, hasta su muerte. La persona se identifica con el nahual, desde su
nacimiento. Hay una historia hermosa, se trata sobre el cacique indio
Tecún Umán, que según cuentan, tenia ya en tiempos antes
de la conquista, tenia su pueblo, el nombre de Xelajú y
pertenecía a los indios quichés, en Guatemala. Cuenta la
historia, que cuando Tecún Umán se encontró con los
españoles de aquel tiempo, se presentó con un manto hasta los pies
hecho con plumas quetzal (hay que recordar, que solo se utilizaban plumas, que
encontraban, ya que no era usual, matar animales para hacer los mantos, y no
podían mantenerse en cautiverio, porque el quetzal, es un pájaro,
que solo puede vivir en libertad). Cuando Pedro de Alvarado mató a Tecún
Umán, un quetzal que se supone era su “nahual”, cayó
muerto a los pies del cacique indio. Es importante ver aquí, cuan ligada
esta la vida del “nahual” con su protegido, Tecún
Umán. Luego al contemplar el cuerpo muerto de Tecun Umán, Pedro
de Alvarado* dijo, “nunca he visto, hombre tan hermoso, como
él”. Tecún Umán vivía en la
ciudad que posteriormente se le llamó Quetzaltenando (Xelajú).
(Ver: http://es.wikipedia.org/wiki/Quetzaltenango )
Otra historia interesante sobre como la naturaleza, tiene vida, es la historia
de un volcán conocido como el Volcán de Izalco, http://es.wikipedia.org/wiki/Volcán_de_Izalco
y que hizo erupción por casi 196 años, este volcán se
encuentra en El Salvador, no lejos de la costa. Durante este tiempo que estuvo
activo, los marineros le conocieron como “El faro del
Pacífico”. Era usual que este volcán echara bocanadas de
lava en un ritmo de casi 10 minutos. Era un espectáculo que los
habitantes del cercano pueblo de Izalco admiraba y los
pobladores sacaban sus sillas, frente a sus casas, y contemplaban al
volcán por las noches, y no teniendo TV, era natural que vieran este espectáculo.
El cerro verde, es una montaña que se encuentra, de cima a cima en línea
recta, a una distancia de 3
km. del cráter de Izalco. En 1965 la oficina de
turismo tuvo la idea grandiosa, de construir un Hotel en el cerro verde, para
que los turistas tuvieran la increíble oportunidad de ver el
volcán, mientras hacia erupción, se entiende, y echar por decirlo
así un vistazo dentro del cráter, que queda un poco mas bajo que
el Cerro Verde. Dicho y hecho.. se
construyó el hotel.
Lamentablemente el día de la inauguración del hotel y nadie
contaba con ello. Era imprescindible que como mínimo: le hubieran
preguntado al espíritu del volcán, ¿si le gustaba la idea
del Hotel, ahí a la par? Y el espíritu del volcán
pensaba en sus adentros: “No me gusta. No me gusta. Eso de tener esos
pegotes, un par de zoquetes en la nuca” Todo eso significaba que ya no
tendría libertad de acción, el Izalco y lo iban a estar
“guachando” de gratis (guachar = castellanización de la
palabra en inglés= to watch= ver, observar) y le molestaban en su misión
de Faro!” Se veía desde lejos, que el
espíritu del volcán no estaba de acuerdo
”para nada”, con la chiverísma (= super buena,
excelente) idea de la oficina de turismo. Así que decidió
“el solito”, darles una lección a estos engreídos,
que creían: ¡que no tenían la necesidad de pedirle permiso,
a nadie!... ¡estando él allí, bien visible! a él,
que era, nada menos, que el mero, mero! ¿qué les pasa? Se dijo... ya verán, quien tiene
aquí, la ultima palabra!
Y cuando iba a comenzar “la fiesta”, dijo el espíritu del
volcán: “ahora es cuando” y comenzó con “su
huelga”... Y hasta ahora el Izalco, no ha dado su brazo a torcer.
La moraleja de la Historia: también una montaña tiene su orgullo! Y ella quiere que le pregunten, si pueden hacer esto o
aquello! Los seres humanos, las aguas – de
ríos, lagos y mares- árboles y toda clase de seres vivos
terrestres, del aire, y de las aguas, tienen también su orgullo. Todo el
universo vive y nosotros debemos de acercarnos con reverencia y respeto. Esto
es verdad.
¡Palabra de indio!
Vocablos:
¡Qué chévere! = ¡qué padre! = expresión:
bueno, excelente.
chiverísma =
adj. super buena, excelente, Ej.: la chiverisima idea.
guachar = castellanización de la palabra en
inglés= to watch= ver, observar.
Pedro de Alvarado* (conquistador de Centro América) a
quien en México le dieron el nombre de “Tonatiuh” que
significaba –el sol – porque era rubio y alto. Pedro de Alvarado había
luchado junto con Hernán Cortés, en 1519 para vencer a los
aztecas. Los españoles recibieron el apoyo de los Tlaxcaltecas, quienes
a cambio de un acuerdo, recibirían amparo de los españoles si les
secundaban en la conquista, siguiéndoles mas de 10.000 tlaxcaltecas,
incluso hasta las zonas de Guatemala y El Salvador (que entonces era conocido
como Cuzcatlán= país de las cosas preciosas).
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