La misa en catedral en memoria de ”San
Romero mártir”
El sábado 20.03.2010 se ofició una de las
misas recordando a Monseñor Oscar Arnulfo Romero y Galdámez,
estaban presentes, teólogos famosos, que habían ido al
país, a hablarnos de él y de su impacto en América Latina.
Posteriormente harían una vigilia que iba igualmente ser transmitida por
YSUCA y otras emisoras, por Internet, para los que viven fuera.
Treinta años después de su martirio reunidos
en la catedral de San Salvador, hubieron cantos,
alabanzas, palabras recordando a este hombre "valiente" y
"santo". Solo sé decirles, que la emoción que
sentí, era enorme. A pesar que solo estaba escuchando la misa por medio
de Internet, y que era transmitido por la Radio YSUCA –
“La voz con vos”, desde la UCA en El Salvador, a miles de Km.
yo sentía vibrar a la gente y los muros de catedral me parecían
crecer y crecer a medida que avanzaba la misa. Cuando al final de la misa,
comunican que el P.Sobrino diría las ultimas palabras..
las ovaciones de júbilo del público,
parecían tocar las puertas del mismo cielo y la presencia de
Monseñor Romero en esa misa, era patente. Luego anunció el
P.Sobrino que leería la carta del Obispo Pedro Casaldáliga (quien
vive en Brasil), y con cada frase que él leía de esa carta, los
muros de catedral se ensanchaban y las olas de alegría, iban y
venían, empapando a la audiencia en catedral y a través de Internet,
con una clase de milagro, indescriptible. Eso sucede hoy en día,
después de 30 años del martirio de Monseñor. Se imaginan
como era cuando él hablaba desde su púlpito, pidiendo "paro
a la represión a los escuadrones de la muerte".... Su
tumba se encuentra en la cripta de la Catedral Metropolitana. Sobre la tumba
yace una estatua con la enorme figura de Monseñor en bronce.
¡Cuanta gente ilustre le ha visitado en su ultimo descanso!. Allí, también le visitó el Papa Juan
Pablo II, quien conoció personalmente a Monseñor Romero.
ver:
http://www.uca.edu.sv/noticias/
En el 2007 escribió el P.Sobrino
"Monseñor Romero, padre de la Iglesia salvadoreña":
" Por esa
razón, hablaremos ahora de Monseñor como “Padre de la
Iglesia salvadoreña”. Y de “la Iglesia
latinoamericana”. La expresión “Padre de la Iglesia”
no es nueva. En los primeros siglos de la Iglesia se dio ese nombre a
cristianos prominentes -entonces sólo fueron considerados varones- quienes,
sobre todo con la enseñanza de la fe, “dieron a luz
Iglesia”. Algunos nos son familiares: san Agustín, san
Jerónimo, san Basilio… Fueron un grupo numeroso. Algunos de ellos,
obispos. En aquella época cuatro cosas se requerían para ser
tenidos por Padres de la Iglesia. 1. santidad de vida. 2. explicar con ciencia
y provecho la palabra de Dios. 3. encaminar a la Iglesia según los
signos de los tiempos. 4. ser aceptados, en su enseñanza y liderazgo,
por la comunidad. Estos Padres de la Iglesia fueron muy venerados, y
todavía lo son en la liturgia y en la teología."
"Una Iglesia seguidora de Jesús con el pueblo".
"Una Iglesia de profecía"
"Junto a la denuncia, Monseñor exigió la
conversión y advirtió del castigo que se avecinaba al país
de no convertirse -estalló la guerra y los muertos llegaron a 75.000.
"
"Pero lo más suyo fue ser profeta de consolación, como el
Isaías del “consuelen, consuelen a mi pueblo”.
Monseñor
dijo un día antes de su asesinato: «Hermanos,
son de nuestro mismo pueblo, matan a sus mismos hermanos campesinos y, ante una
orden de matar que dé un hombre, debe de prevalecer la ley de Dios que
dice: “No matar”. Ningún soldado está obligado a
obedecer una orden contra la ley de Dios. Ya es tiempo de que recuperen su
conciencia y que obedezcan antes a su conciencia que a la orden del pecado
[...] En nombre de Dios, pues, y en nombre de este sufrido pueblo, cuyos
lamentos suben hasta el cielo cada día más tumultuosos, les
suplico, les ruego, les ordeno en nombre de Dios: ¡Cese la
represión!” (Homilía Monseñor -23 de marzo, 1980).
Escrito de P.Jon - Monseñor Romero, padre de la Iglesia
salvadoreña»
__________
En la misa celebrada el 24.03.2010 en la Capilla del Campo universitario dijo
el P.Sobrino:
“Por seguir el legado de Romero, ahora hay seis hermanos nuestros
enterrados en esta capilla; por la misma causa: la búsqueda de la
justicia y la paz (…) Ojalá sintamos que monseñor Romero
sigue pidiéndonos que lo ayudemos”.
La transformación
Mons. Romero, no fue siempre el Monseñor profeta, que conocemos hoy en
día, que se dedicó a denunciar injusticias, a luchar por los
pobres y sus derechos como seres humanos, NO.* (ver “La voz sin
voz” – “Una voz para un pueblo pisoteado”, P.Ignacio
Martín-Baró, S.J.).
Cuando fue escogido como arzobispo sucesor de Mons. Chávez y
González, su nombramiento que fue el 3 de Febrero de 1977 provocó
desaliento en un principio, en los grupos populares, que se habían
formado la idea de algún progreso a sus esfuerzos, ya que estaban
esperanzados en que se les haría justicia. El pueblo salvadoreño,
lo único que quería era un sueldo más humano, que les
permitiera llevar una vida digna. Ese es el deseo de todo salvadoreño.
Tener derecho a un futuro prometedor, como cualquier ser humano, añora.
Monseñor Romero, antiguo Obispo titular de Santiago de Maria, era
conocido ya, por su posición conservadora y los poderosos veían
en él, a un aliado. La derecha le escogió precisamente, porque
pertenecía al ala conservadora de la Iglesia y esperaban que él
refrenara a las masas que comenzaban a bullir - exigiendo justicia y equidad.
Mons. Oscar Arnulfo Romero y Galdámez quien era de cuna sencilla,
nació un 15.de
Agosto de 1917, el se había enrolado en un seminario, pero tuvo que
dejar de estudiar un tiempo para ayudar a su familia y trabajó en una
mina y le tocó ver de cerca las necesidades de la gente. Regresó
al seminario y fue enviado a Europa para estudios de teología, la gran
guerra hizo que regresara con anterioridad.
Cuando se le escogió para tomar el puesto de Arzobispo en 1977, no se
imaginaba nadie -y de seguro- ni él mismo, los retos a los que se
vería enfrentado. Pero después que su gran amigo, el P.Rutilio
Grande, fuera asesinado conjuntamente con un hombre mayor y un niño, que
le acompañaban al Paisnal a da una misa. El P.Rutilio fue asesinado un
12.03.77 por luchar contra la injusticia, fue el primer sacerdote asesinado en
El Salvador, así comenzó lo que el P.Martín-Baró,
le llama “el vía crucis arzobispal”, de Monseñor,
porque era a él a quien “le tocaba ir recogiendo cadáveres” ... según comento posteriormente el
mismo Monseñor. Así comienza su transformación....
“... El camino a Damasco es para Monseñor Romero el camino
de la sangre del pueblo, la sangre de sus sacerdotes, de sus catequistas, de
sus fieles cristianos, de tantos hombres y mujeres como van a ser sacrificados
a las exigencias de una seguridad nacional para los poderosos. Poco a poco,
Monseñor Romero comienza a cambiar: su voz, más inclinada a
anunciar la concordia, se ve obligada a denunciar también la injusticia
pecaminosa que produce su muerte; su palabra, acostumbrada a permanecer en la
generalidad de lo abstracto, adquiere la dolorosa concreción de la vida
cotidiana. Su voz asume el grito del pueblo aplastado y, en un país en
el que el dinero y la prepotencia han hecho de la palabra una prostituta,
Monseñor Romero devuelve ala palabra humana su verdad y valor. ...
“Un proceso que le llevó a asumir la palabra de verdad. Un proceso
que lo convirtió de Monseñor Romero en sencillamente,
“Monseñor” (Pág. 18, “La voz de los sin
voz”- “Una voz para un pueblo pisoteado”, I.M.B.).
Monseñor Romero es pues, una figura sin precedentes en la historia de El
Salvador y muchos consideran que, también lo es, de América
Latina. Aunque hay que decir, que el Vaticano repiensa el hecho de concederle
el título de Santo, a él y a los mártires de la UCA, digo,
para no contrariar al anterior gobierno salvadoreño, que representaba el
ala derechista de la sociedad y creen podrían desatar descontento
general – con los de derecha se entiende, porque de ser por el pueblo,
ellos además de amar a Monseñor, le llaman Santo, desde el primer
instante de su martirio.... y créanme que si de elecciones se
tratara, muy difícil que pudieran hacer trampa con el corazón del
pueblo... “este pueblo, sabe quien era Monseñor”... y como
dijo Jesús: “sus ovejas reconocen su voz”..
¿Por que lo repiensa entonces el Vaticano? Porque necesitan pruebas...
dicen ellos. Aunque se sabe que ha sido un mártir en la lucha contra la
injusticia social y ha sido testigo de la fe. Uno puede preguntarse ¿y
como luchó Monseñor? Ya que hablamos de lucha, pues no lucho
él con violencia, porque va en contra de sus principios de amor al
prójimo como cristiano y seguidor de Jesús.
Sobre la fe dice Monseñor:
“ La fe es la
que impulsa en un primer momento a encarnarse en el mundo socio-político
de los pobres y a animar los procesos liberadores, que son también
socio-políticos. Y esa encarnación y esa praxis a su vez
concretizan los elementos fundamentales de la fe” (Pág. 192
“La voz de los sin voz” ).
Monseñor Romero, luchó básicamente “denunciando las
injusticias”, es decir, los males de nuestro tiempo... y como un
verdadero profeta. Y sí, si los comparamos a todos nuestros
mártires, ya sea: Rutilio Grande, Alfonso Navarro, los mártires
de la UCA, y todos los que, en aquellos días se enfrentaron a grandes
riesgos, por mantener una palabra clara y que no se dejaba sobornar... fueron
como los profetas del antiguo testamento “voces en el desierto”,
“insobornables, como Juan Bautista”, que preparaban el camino para
la conversión.
Cuando hablamos de que Monseñor defiende a un pueblo sufrido,
traspasado, nos referimos a que:
“Nos encontramos, ante todo, con el pueblo crucificado, hombres y
mujeres, niños y ancianos, cercanos en vida a la muerte lenta de la
pobreza y asesinados cruelmente en represiones y masacres. Es la negrura que
hay en el asesinato, pero también en la luminosidad que hay en el
martirio. En palabras tuyas (se refiere a el P.Ellacuría) que muchas veces
he citado, »el signo de los tiempos es siempre el pueblo crucificado«
(ver Cartas a Ellacuría, P.J.Sobrino, Pág. 71) .
Monseñor cuenta en una de sus homilías, que para
bautizar a un hombre, San Juan Bautista le exigía reivindicar su vida, o
sea, que dejara de pecar y hasta no ver él, que este individuo
conducía una “vida nueva, renovada en el espíritu”,
no le bautizaría. Era únicamente cuando éste “nacía
de nuevo” hasta entonces, era cuando Juan Bautista le aceptaba para
“bautizarle”, como un símbolo de un nuevo nacimiento, a una
nueva vida”.
Monseñor dice: “Y después, al hombre que de veras se
convertía, sólo a esos los llevaba a las aguas del Jordán
y los bautizaba. Era un signo no de purificación, pero que expresaba una
actitud interior. Si un hombre no quería dejar sus malos caminos, no
podía bautizarse. Juan Bautista pues, predicaba y bautizaba; daba un
signo de conversión.” Pág. 319 (La voz de los sin voz).
Esa voz, es la que era impresionante de Monseñor, porque era una voz
profética que llamaba a la conversión, como Juan.. pero ¿cómo es que
se formó esa voz, de ese profeta, como es que nació, en él
o en los otros profetas del antiguo testamento? El P.Sobrino nos cuenta de
nuestros mártires, que cuando “matan a Rutilio, nace la voz de
Monseñor. Matan a Monseñor y nace la voz de Ellacuría..” Ya no hay profetas, como los de aquellos
días... menciona.
Un día de estos, otra persona salvadoreña me comentó: “ En aquellos días, los escuadrones de la
muerte eran dados a masacrar sin “avisar”, “primero matan y
luego preguntan, ¿quien era?” Ahora se sigue matando, como
consecuencia de la violencia entre maras y tampoco miran a quien.
Se sabe que “un pueblo sin historia – no tiene identidad”.. y cuando no la “digiere” los atropellos, las
perdidas de seres queridos, cuando se le hecha tierra – por encimita, a
los muertos- pues llegará el momento, en que esa podredumbre interna,
que nos corroe el alma y el corazón, nos volverá
“locos”, no es posible, sanar así, las heridas, y quien dice
lo contrario, es un iluso.
Cuando pasan cosas como la “guerra”...que azotó, nuestro país,
al no enfrentarse a su historia, pues quien sale perdiendo es el mismo país,
pues le hace falta identidad. No sabe como es que se llegó a tanto,
atropello, abuso, martirio de gente inocente y como poder evitar, que algo
parecido NO SUCEDA - NUNCA MAS, estableciendo nuevas normas y nuevas leyes de
prevención, contra la injusticia.
El gobierno se empecina en “darle vuelta a la pagina” – no
perseguir a los culpables, estableciendo una amnistía, que no es buena
para nadie, ni reivindica los daños cometidos a las victimas, es como
una parte de la historia, faltara... no nos hace comprender realmente, quienes
somos.
El día anterior a su asesinato Monseñor
“ruega, pide, suplica... un paro a la violencia... él dice:
http://www.youtube.com/watch?v=RO7z8eY1WV4
(última homilía de Monseñor)
Al día siguiente asesinan a este buen hijo de Dios, hermano, padre de la
Iglesia salvadoreña.
El periódico salvadoreño “El Faro”
fecha: 25.03.2010 comentó
HOY, 30 años después...:
Ver articulo: Ovidio González, director Tutela Legal del Arzobispado
http://www.elfaro.net/es/201003/noticias/1408/
"No hemos encontrado ningún juez valiente que se arriesgue a
investigar
el asesinato de monseñor Romero" Revivir la investigación
del asesinato de monseñor Óscar Arnulfo Romero para encontrar a
los autores del crimen es cuestión de valentía. Después de
30 años del homicidio, la discusión sobre la derogación de
la Ley de Amnistía sobra, dice, porque la Corte Suprema ya
resolvió que el perdón no procede contra crímenes de lesa
humanidad. Todo es que haya un juez valiente".
Imagínense Vds. lo que significa que, 30 años después del
asesinato a Monseñor, la Corte Suprema dude, que haya HOY un juez
valiente, para iniciar una investigación y perseguir al asesino. Pueden
Vds. imaginarse, la valentía que tuvieron que tener y lo que
significó para el P.Rutilio Grande, el P. Alfonso Navarro, para
Monseñor Romero y para los mártires de la UCA, el hecho de
“abrir la boca” y “denunciar injusticias y atropellos
cometidos por los escuadrones de la muerte”. Los asesinos los tenían
en la mira. Y no solo los amenazaron, los amedrentaron por años.
¿Por qué es tan peligroso 30 años después?,
podría preguntarse uno. La respuesta es sin duda, porque los asesinos,
siguen allí, no han reivindicado su conducta, y de ser necesario vuelven
a las mismas.
El presidente Funes - sobre la ley de amnistía
http://www.elfaro.net/es/201003/noticias/1412/
"Este miércoles 24 de marzo, con motivo de la conmemoración
de los 30 años de la muerte de monseñor Óscar Romero,
desde el Aeropuerto Internacional El Salvador, Funes dijo que la posible
derogatoria de la ley de 1993 no le compete al Ejecutivo sino a los
“organismos jurisdiccionales” y a la Asamblea Legislativa.
En abril de 2000, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
recomendó a El Salvador tres cosas: primero, dejar sin efecto la Ley de
Amnistía; segundo, investigar, juzgar y sancionar a los asesinos de
monseñor Romero, y tercero, reparar a las víctimas".
Sobre los asesinos de Monseñor – noticias de la oficina de
canonización de Mons.
Oscar
Arnulfo Romero
http://www.youtube.com/watch?v=hIESmM4sha4&feature=related
Vemos pues, que nuestros mártires corrieron riesgos verdaderos,
“fueron más que valientes” y sin embargo no callaron, se
mantuvieron fiel ¿a quien? A Dios y su pueblo,
porque no lo dejaron solo, cuando fueron atacados. Ellos escucharon sus
llantos, les acompañaron en su dolor... ellos, en fin, denunciaron las
injusticias... de “un pueblo crucificado” (como decía, el
P.Ellacuría), o “el pueblo traspasado”, como le llamaba
Monseñor.
“Todo pecado es ruptura. El que comete un pecado, dice la
teología, rompe con el principio de su existencia y de su vida, y,
entonces, rompe también íntimamente, de modo que un pecador lleva
en sí el desorden. La triste experiencia nos dice qué amargo es
el pecado; qué desorden sentimos dentro de nosotros; qué
sinsabor, que asco de nosotros mismos. Y el que no lo sienta, tiene lo peor; ya
está desahuciado. Ojalá que en la Cuaresma sintiéramos
todos que algo se ha roto por dentro de nosotros mismos, porque hemos roto con
Dios”...... “Cuando se ama a Dios y se está bien con
Dios, se ama al prójimo, aunque sea mi enemigo”. .... Hablando de
Caín... “cuando cometió el pecado, el desorden de sí
mismo, le hizo sentir miedo, y siente miedo también a las fieras que ya
no le obedecen. Toda esa trágica relación del cosmos es
consecuencia del pecado” (Homilía 04.03.79). Pág. 317,
Libro: “La voz, de los sin voz” ISBN: 99923-49-07-4.
Algunos testimonios de personas cercanas a Monseñor:
Yo que tuve la bendición de hablar varias veces con el P.Sobrino, sobre
Monseñor y los mártires, en una ocasión me comentó sobre
Monseñor..: "en un principio
Monseñor criticó a Ellacu y al P.Sobrino. Monseñor quien
era entonces del ala conservadora de la Iglesia.. tuvieron una plática muy seria con Ellacu, por lo
mismo de la teología de la liberación. Con el tiempo descubrieron,
tanto la Iglesia y Monseñor, como el mismo P.Arrupe, que había
habido mala interpretación, de la finalidad de la teología de la
liberación – y que mas bien, era una inspiración mas
comprometida, con la realidad del mundo, siguiendo el ejemplo de la vida de
Jesús y su compromiso con el pueblo pobre, tal y como también lo exigía
el Concilio Vaticano II y Medellín. Hubo pues un malentendido al
principio, pero esto se esclareció con Monseñor y con el P.Arrupe
también ; pero dice el P.Sobrino que cuando murió Rutilio, habían
llegado todos ellos al Paisnal, ya que era algo insólito en la historia
del país y era además un jesuita, el que había sido
asesinado y habían cerrado ya la puertas de la iglesia, pues habían
tenido varias amenazas, y previniendo cualquier percance, ya que podía
haber otra represalia... y estaban esperando a Monseñor, porque se
había anunciado y que llegaría. Ellos no sabían, como iba
a ser el encuentro después de ese “tope” que habían
tenido... Pero el P.Sobrino que se había quedado atrás de
la Iglesita, oyó que tocaron la puerta y cuando abrió, fue una
sorpresa para él, ver que se trataba de Monseñor Romero, el
P.Sobrino le tenia mucho respeto y al verlo, claro, pero vio su cara
desencajada y triste, supo al instante que algo había cambiado en
él. Me dijo, que en ese momento, todas las diferencias entre ellos - o
sea, entre Monseñor y los jesuitas- se acabaron y desde allí
fueron entrañables amigos todos. El cambio de Monseñor había
sido radical. Solicitó la colaboración de Ellacu y la UCA se puso
al servicio de Monseñor...para todos Monseñor fue
inspiración.. Ellacu le daba sugerencias,
pero al final era siempre Monseñor, quien con la ayuda de encuestas y
preguntando a la gente, sus deseos, sus preocupaciones, que escribía sus
cartas. Monseñor siempre indagó lo que la gente necesitaba, había
un intercambio entre el pueblo y su pastor y su pastor conocía sus
ovejas y se reunían frecuentemente a desayunar y platicaban de lo que
querían y como lo querían hacer. Fue un tiempo muy constructivo,
recuerda. También me contó que cuando le mataron, se escucharon
en la UCA los disparos de alegría hechos por parte del Estado Mayor.
Ellos no podían concebir, lo sucedido. También recuerda la
matanza que se realizo, el día de su entierro... pavoroso, ni siquiera
en su entierro pudieron estar tranquilos, lo enterraron “a la
carrera”.. entre los
balazos y los muertos... inocentes, personas que solo habían llegado a
presentarle sus respetos.. Cuenta también, que cuando llegó el
Papa Juan Pablo II a visitar El Salvador, los de derecha, le habían ya
trazado el camino que lo iban a llevar...y no pensaban llevarle a Catedral.
Pero el Papa quería ir a la tumba de Monseñor y fue y la puerta
de catedral estaba cerrada y se tardaron mas de una
hora, en encontrar las llaves, pues tenían con candado las puertas.
Querían evitar a toda costa que el Papa fuera a la tumba, pero
logró visitarlo. Vio a Monseñor". Estas son de las palabras
de Jon, según recuerdo.
Los mártires de la UCA, también fueron profetas en El Salvador,
porque denunciaban la injusticia:
Los
mártires de la UCA fueron inspirados sin duda por Monseñor,
vieron en él, al hermano salvadoreño, que se retaba con la parca,
si era necesario para defender los derechos de sus ovejas, hablaba,
vivía, y denunciaba como profeta. Era digno de admiración, todo
mundo le amaba. A los mártires les dio fuerza en su quehacer diario...
les enseñó una nueva forma de Iglesia y como decía el
P.Sobrino, más recia, con hombres con temple, nada de cristianismos
“light”, eran personas que veían en su fe (a Jesús)
como el motor de sus acciones y que no descansarían hasta ver cambios
concretos para mejorar el estilo de vida, de esta gente en necesidad,
ponían al servicio del desarrollo del país, sus cerebros,
para dar avances hacia una vida más humana, más digna, menos
indiferente a las necesidades de los hombres.
El P.Ellacuría
escribió: “En primer lugar ahora sabemos mejor lo que es el
pecado. Sabemos que la ofensa a Dios es la muerte del hombre. Sabemos que el
pecado es verdaderamente mortal; pero no sólo por la muerte interna de
quien lo comete, sino por la muerte real y objetiva que produce. Recordemos de
esa forma el dato profundo de nuestra fe cristiana. Pecado es aquello que dio
muerte al Hijo de Dios, y pecado sigue siendo aquello que da muerte a los hijos
de Dios. Esa fundamental verdad de la fe cristiana la vemos a diario en las
situaciones de nuestro país. No se puede ofender a Dios sin ofender al
hermano. Y la peor ofensa a Dios, el peor de los secularismos es, como ha dicho
uno de nuestros teólogos: “el convertir a los hijos de Dios, a los
templos del Espíritu Santo, al Cuerpo histórico de Cristo en
víctimas de la opresión y de la injusticia, en esclavos de
apetencias económicas, en piltrafas de la represión
política; el peor de los secularismos es la negación de la gracia
por el pecado, es la objetivación de este mundo como presencia operante
de los poderes del mal, como presencia visible de la negación de
Dios” (P.Ellacuría ECA. Nr. 353, Pág. 123).
En estos días se ha recordado mucho a Monseñor Romero:
más información - homilías, eventos, charlas teólogos:
si desea escuchar algunas homilías de
Monseñor, o sobre su vida. Aquí algunas emisoras
salvadoreñas:
http://www.ysuca.org.sv/
radio de la UCA – “La voz con vos”
http://www.uca.edu.sv/noticias
noticias, eventos, se pueden escuchar también, las charlas directamente
de los teólogos, que tomaron parte en los eventos recordando a
Mons.Romero.
http://www.renace.org
transmiten parte de las homilías y se escucha la voz de Monseñor.
Golpe de estado (71) y desenvolvimiento político, en los años
70
Desde los años 70 había comenzado una época de descontento
general, (71) fue el primer golpe de estado, al mando del país, estaba
como Presidente, el Gral. Fidel Sanchez Hernández, quien
pertenecía al Partido PCN = Partido de Conciliación Nacional, al
cual también le habían querido dar “golpe de estado”,
unos militares jóvenes. No lo lograron, y por varias semanas, hubo
“toque de queda” en la capital y en las calles cerca de la
Policlínica y el río Tutunichiapa, por las noches, los tanques
recorrían la 25 Ave. Norte, que era una larga calle central, que
comenzaba con el campo de la Universidad Nacional. Hay que mencionar, que del
lado lateral de la Universidad, hacia la Colonia Libertad no lejos de allí,
a unas cuantas cuadras, se encontraba el cuartel San Carlos, que era donde
supuestamente se encontraban los militares – revoltosos – El
cuartel estaba del otro lado del campo de la Universidad).
Sobre la zona de la 25 Ave. Nte. se encontraban las
facultades de Medicina, Odontología, también estaba el Hospital
de Niños Benjamín Bloom, div. Locales, supermercados, el
Peté´s –un restaurante, el colegio Guadalupano, el Externado
San José, la Policlínica Salvadoreña, el Hospital del
Seguro Social, el Hospital de Maternidad, y por ultimo el Hospital
Rosales... como ven, no había nada sospechoso en esa zona, sin embargo
patrullaban los tanques a lo largo de la 25.Ave.Nte. En el (72) hubo fraude en
las urnas electorales, se decía que había ganado
“Duarte”, pero habían elegido al coronel Molina, y creo que
fue cuando al pueblo se le cayó la venda de los ojos, y vio que
obviamente estaba siendo manipulado. Desde entonces, ya no confió
más en los militares, ni el gobierno. El Coronel Molina había
comenzado a hacer promesas una posible reforma agraria en el (75) se
llegó a concretizar una serie de esbozos (76) para establecerla,
pero al final no fue implantada, ya que en aquel entonces el presidente Arturo
Armando Molina, no le dio el empuje que había prometido y la
mayoría de los terratenientes estaban en contra. Recordemos que era
usual que terratenientes, pagaran a los militares, para que hicieran esto o
aquello.. Un extra- sueldo no les caía mal.. Pero, a todo aquel que se pusiera en favor de la reforma
agraria, era visto por la derecha, automáticamente como subversivo. El
hecho que ha existido injusticias en El Salvador, ya desde 1876, cuando el
Presidente Zaldivar despojó de las tierras a los campesinos, bajo la
excusa de que “los campesinos no tenían los conocimientos necesarios,
ni los medios, para explotar la tierra”, esta verdad era incluso algo
que, se ha sido mantenido en silencio, por mucho tiempo. Analizar la historia
de nuestro país, no ha sido algo que han inculcado en la gente, porque
“no conviene remover nada, que pueda traer cambios indeseados”. Las
tierras expropiadas entonces, fueron vendidas en su mayoría a
extranjeros, para introducir el cultivo del café en el país.
Escrito sobre situación en El Salvador en los años 70- 80, de P.Sobrino.
“Decir la verdad en este país, cuesta caro. Cuatro semanas
después de su homilía en Apopa, el P.Rutilio Grande fue
asesinado; diez semanas después de su homilía en la plaza
Libertad, donde los demócrata-cristianos protestaban del fraude
electoral, el P.Alfonso Navarro fue asesinado; muchos catequistas y delegados
de la palabra que han predicado la verdad de la fe han sido asesinados; la
radio, las imprentas de la Arquidiócesis y de la UCA, las
librerías que venden material religioso han sufrido atentados de bambas.
Mons. Romero, sobre todo, fue asesinado por la proclamación limpia y
clara de su palabra evangélica y profética. Sin embargo, la
proclamación de la palabra de la verdad, por caro que resulte, es una de
las misiones importantes de la Iglesia”. (Ver: Revista ECA #
381/382 (07-08/80) “La voz de la Iglesia aumenta de volumen”,
P.J.Sobrino.).
En aquel entonces nuestro gobierno se veía atacado por la prensa
internacional y el gobierno trataba de enderezar de alguna forma, lo que
según ellos llamaban una “campaña de desprestigio”
por parte de la prensa extranjera, aunque era otra forma de tergiversar la
verdad, que denunciaba Monseñor. Hay que mencionar, que durante la
guerra murieron más de 25 periodistas extranjeros, tratando de cubrir
las noticias de la guerra, injusticia, genocidio en El Salvador.
“Sobre los observadores en El Salvador”
–
“La solución para saber la verdad (del país y del pueblo,
se entiende), sin embargo, es más sencilla. No hace falta más que
venir, oír y ver. Y esto es lo que están haciendo varias instituciones
internacionales”. (S.A.P. 23.08.80 – ECA # 381/382 –
“Otra vez observadores en El Salvador”).
Y aún así, quería el gobierno que nuestro Monseñor
Romero, ¿se quedara callado? No, él actuó como un
profeta, porque vivió “llevando a la gente hacia Jesús y
llamando sin descanso a la conversión”..
La palabra de esperanza de Monseñor...
Monseñor dijo:
“Con este pueblo no cuesta ser buen pastor. Es un pueblo que empuja a su
servicio a quienes hemos sido llamados para defender sus derechos y para ser su
voz. Por eso, más que un servicio, que ha merecido elogios tan
generosos, significa para mi un deber que me llena de profunda
satisfacción”. (Homilía 18.121.79)
“¡Cómo me da gusto en los pueblecitos
humildes que las gentes y los niños se agolpan a uno, vienen a uno! O va
uno llegando al pueblo y le salen al encuentro, llegan con confianza porque
saben que les lleva uno el mensaje de Dios” (Homilía 09.09.79).
“Cuando yo rezo en la Eucaristía ‘ no te fijes en mis pecados, sino en la fe de tu
Iglesia, pienso en tantos corazones anónimos, pobrecitos, sencillos, que
son la fuerza de nuestra Iglesia’” (Homilia16.12.79).
“No se confunda, hermanos, la misión de la Iglesia evangelizando y
trabajando por la justicia, con campañas subversivas. ¡Es muy
distinto! A no ser que al Evangelio se le quiera llamar subversivo,
porque la verdad está tocando las bases de un orden que no debe existir
porque es injusto...” (homilía del
05.08.79).
“Si alguna vez nos quitaran la radio, nos suspendieran el
periódico, no nos dejasen hablar, nos mataran a todos los sacerdotes y
al obispo también, y quedaran ustedes, un pueblo sin sacerdotes, cada
uno de ustedes tiene que ser un micrófono de Dios, cada uno de ustedes
tiene que ser un mensajero, un profeta. ¡Siempre existirá la
Iglesia mientras haya un bautizado! (08.07.79).
“No hay derecho para estar tristes. Un cristiano no puede ser pesimista.
Un cristiano siempre debe alentar en su corazón la plenitud de la
alegría. Hagan la experiencia, hermanos. Yo he tratado de hacerla muchas
veces y en las horas más amargas de las situaciones, cuando más
arrecia la calumnia y la persecución. Unirme íntimamente a
Cristo, el amigo, y sentir una dulzura que no la dan todas las alegrías
de la tierra. La alegría de sentirse íntimo de Dios, aún
cuando el hombre no lo comprenda a uno. Es la alegría más
profunda que pueda haber en el corazón. (20.05.79).
Cuando Monseñor Romero, le escribió al presidente Carter, para
pedirle no mandara ayuda militar a El Salvador - esto le acarreó naturalmente
problemas con el Vaticano, ya que deseaba una Iglesia, menos
comprometida- la ayuda americana no era buena, para el pueblo
salvadoreño, porque eso significaba:
«simplemente una protección a la masacre de nuestro pueblo.» El
presidente Carter contestó “que toda la ayuda militar era para
actividades NO bélicas, como transportes, comunicaciones o
aprovisionamiento. Pero su respuesta no me ha satisfecho, porque la ayuda va
directamente a las fuerzas de seguridad y es bien conocido que son estas las
que oprimen al pueblo«. (Pág. 447 “La voz de los sin
voz”, entrevista a Mons. Por periodistas americanos - 22.03.80), es
decir, dos días antes de su asesinato.
Monseñor quiere dejar bien claro, que es correcto “El es el pastor
de sus ovejas”, pero:
“La Iglesia no puede marginarse de la política y la vida cotidiana
de los hombres. Yo debo iluminarla con la luz del Evangelio. Quiero criticar lo
malo y fomentar lo bueno. Ahí reside precisamente la autonomía de
la Iglesia. No estoy al servicio de ninguna ideología. Estoy al servicio
de las organizaciones del pueblo. Me siento con libertad absoluta para indicarle
a Du. en esta entrevista, los puntos en que no
coincido con las organizaciones populares, y aquellos en que estoy de acuerdo
con ellas. Y tengo una enorme esperanza en las organizaciones del pueblo. Al
participar en la lucha del pueblo no estoy dando ningún paso
oportunista. Estoy situándome en el punto de partida en el que se debe
situar la Iglesia.” (Pág. 447. “la voz de los sin
voz”).
En tiempos de Monseñor (cuando fue hecha una de las ultimas entrevistas
con reporteros americanos en marzo del 80 - Pág. 447 – La voz de
los sin voz) el gobierno de los Estados Unidos quería asignar unos 55
millones de dólares para ayuda económica y ayuda militar
“no mortífera” a El Salvador. El comité de la verdad,
a finales de la guerra (92) después de los acuerdos de paz, establecieron que el gobierno de El Salvador, recibía
un millón de dólares diarios en ayuda militar.
El congreso americano, después que se diera muerte a sangre fría,
a los jesuitas en el campo de la Universidad Centroamericana y cometida por
cuerpos del ejército, entrenados en los Estados Unidos de América,
se preguntaron seriamente, si la ayuda que enviaban, era para matar a gente
inocente... y apremiaron al gobierno de derecha, a que llegaran un acuerdo con
la izquierda y se estableciera un comité de investigación –
el comité de la verdad. (ver libro:
“Pagando un precio” – Theresa Whitfield).
Quiero decirle también que antes de mi seguridad personal yo quisiera
seguridad y tranquilidad para 108 familias y desaparecidos..., para todos los
que sufren. Un bienestar personal, una seguridad de mi vida, no me interesa,
mientras mire en mi pueblo un sistema económico, social y político
que tiende cada vez más a abrir diferencias sociales (14.01.79).
“He sido frecuentemente amenazado de muerte. Debo decirles que como
cristiano, no creo en la muerte sin resurrección. Si me matan,
resucitaré en el pueblo salvadoreño. Se lo digo sin ninguna
jactancia, con la más grande humildad.
Como
pastor estoy obligado por mandato divino a dar la vida, por quienes amo, que
son todos los salvadoreños, aún por aquellos que vayan a
asesinarme. Si llegaran a cumplirse las amenazas, desde ya ofrezco a Dios mi
sangre por la redención y resurrección de El Salvador.
El
martirio es una gracia que no creo merecer. Pero si Dios acepta el sacrificio
de mi vida, que mi sangre sea semilla de libertad y la señal de que la
esperanza será pronto una realidad.
Mi muerte
si es aceptada por Dios, sea por la liberación de mi pueblo y como un
testimonio de esperanza en el futuro. Puede usted decir, si llegasen a matarme,
que perdono y bendigo a quienes lo hagan.
(Pág. 461 El corazón de Monseñor -La voz de los sin voz)
Un nuevo profeta: “Cuando la voz de Monseñor calló, la
voz de Ellacuría se levantó”
No es correcto decir que “la teología de la
liberación” sea comunista.. bien sabemos de sobra, que “los comunistas
son ateos”... no es correcto que la iglesia apoya
a comunistas, "son calumnias", yo pienso que "no tiene ni pies
ni cabeza", ¡no tiene sentido!
Un movimiento religioso, nacido del compromiso de la Iglesia en el Concilio
Vaticano II y luego en Medellín, comprometido con el ejemplo de
Jesús, no va a apoyar un movimiento ateo.
Yo pienso, que la iglesia podrá criticar o elogiar un sistema –
siendo siempre el termómetro – el evangelio, Jesús y
"si se respetan los derechos del hombre, si existe justicia, si va uno en
fin, en camino hacia la vida digna". ¿O me equivoco?
Predilección por los pobres... dándole vueltas en la cabeza y
el corazón...
Uno
puede preguntarse y con razón... y ¿por que esa
"predilección por los pobres"? Hagamos un examen de conciencia
y veamos, a ver si es cierto... si ¿Puede la Iglesia quedarse con los
brazos cruzados, mientras llega la gente a "pomponear" sus puertas, a
pedirle que le dé amparo, a que le dé un lugar para esconderse,
porque los vienen siguiendo?. ¿Puede la Iglesia
ser "indiferente" al hambre?, ¿al sufrimiento de la
madre, que ha visto que han llegado a sacar al marido, al hijo de la casa, se
lo llevaron? Y llega pedir ayuda, para que se lo devuelvan VIVO? Y si se lo mataron, ¡que al menos se lo devuelvan
muerto!
¿Puede la Iglesia permanecer
"neutral" ante el abuso, de mujeres, niños, ancianos
asesinados en masacres, como El Mozote, la Quesera, El Sumpul, El río
Lempa, y muchos otros... En el Mozote mataron unas 1000 personas, el
ejercito... el batallón Atlacatl, el mismo que mató a los
jesuitas (Nov.16.89).
Ese batallón llegó al Mozote un día 11.12.81 por la tarde,
separo a hombres, mujeres, adolescentes, hasta niños bebés y
ancianos. A los hombres los metieron en la iglesia. En la mañana
llegó un helicóptero y hasta el mediodía del día siguiente
los mataron todos los hombres. Sus mujeres afuera arrodilladas en el polvo,
llorando, los niños gritando, y así se ensañaron con
niños, mujeres, ancianos, todo el día pasaron matando- ese
batallón- una mujer sobrevivió y vio que eran soldados. (La
sobreviviente se llamaba "Rufina Amaya", ella tenia
4 hijos, uno todavía estaba de brazos). Por el relato de Rufina, esos
soldados, estaban concientes de lo que estaban haciendo "querían
matar toda esa gente, porque colaboraban con la guerrilla" según
ellos, aunque estaban desarmados todos.
Entonces ¿Puede la Iglesia permanecer "neutral"? o
¿indiferente? Lo mínimo que puede hacer es decir:
"BASTA", "DEJEN DE MATAR", "NO ES JUSTO",
"SON VUESTROS HERMANOS".
NO, no
se puede ser "neutral", sería "pecado de OMISION"
La Iglesia actuó en aquellos años dando apoyo moral, en
momentos de angustia al “pueblo crucificado”,y
porque le llamaban así, simple y sencillamente "porque
sufría", como lo llamaba Ellacuría al pueblo sufrido, por
las matanzas, abusos, violaciones. Allí están los cadáveres
que hablan... no se les inventó, había que reconocerlos y
sepultarlos. Muchos desaparecieron para no volver, porque les tiraron en el
mar. El que se denuncien las injusticias cometidas por cualquier gobierno,
es un deber, de todo hombre de bien.
«Ellacuría elogió como la presencia de
sandinistas, marxistas y cristianos en la revolución llevó a una
perestroika nicaragüense, mediante la reinterpretación del marxismo
y sobre todo del leninismo”, también criticó constantemente
a los jesuitas de Managua por apoyar demasiado al gobierno sandinista.
“La teología de la liberación no debe jamás aliarse
con el poder” dijo en una conferencia, en España, en 1987.
“Debe estar siempre en la oposición, incluso en países como
Nicaragua o en otros semejantes.» (Pág. 390 –
“Pagando un precio de Theresa Whitfield)
«Ellacuría presentó tres modelos de
relación posible entre la teología de la liberación y las
organizaciones políticas y sociales. Insistió en que el
acercamiento correcto de la teología de la liberación era el
“realismo” – pero un realismo en permanente discernimiento y
siendo el criterio último de todo proceso político el bien mayor
de las mayorías populares- , el modelo preferido era el de
“la colaboración social”.» (Pág. 392
– “Pagando el precio” – Theresa Whitfield).
Los padres jesuitas, siguieron el ejemplo de fe y sed de justicia, de denuncia,
insobornabilidad de acción y palabra, que tuvo Monseñor Romero.
El fue la inspiración en el quehacer cotidiano, para todos en la Compañía...
el P. Ellacuría, S.J. y sus compañeros, P. Ignacio
Martín-Baró, P. Segundo Montes, P. Amando Lopez, P. Moreno, P.
Lopez y Lopez y las dos empleadas (madre e hija) Elba y Celina, murieron
asesinados por el ejército, (entrenados en los Estados Unidos) la
madrugada del 16.11.89. Tanto el crimen contra Monseñor Romero, como el
de los padres jesuitas, siguen impunes.
“La palabra queda. Y éste es el gran consuelo del que predica. Mi
voz desaparecerá, pero mi palabra que es Cristo quedará en los
corazones que lo hayan querido acoger! (Homilía
17.12.78).
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