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" En el momento en que
sientes que ya no dependes de nadie se asientan en tu interior una profunda
calma y un profundo silencio, un relajado dejarte ir. NO significa que dejes de
amar. Por el contrario, por primera vez descubres una nueva cualidad del amor,
una nueva dimensión del amor; un amor que ya no es biológico, un
amor que está más cercano a un vínculo amistoso que
cualquier otra relación. Por eso ni siquiera uso la
palabra amistad, pues es una palabra de la que se ha abusado mucho. El amor relaciona, pero no es
una relación . Una relación es algo acabado. Una relación
es un sustantivo; ha llegado el punto y final, se ha acabado la luna de miel.
Ya no hay alegría, no hay entusiasmo, ya ha acabado todo. Puedes mantenerla
sólo para mantener tus promesas. Puedes mantenerla porque es
cómoda, conveniente, acogedora. Puedes mantenerla, quizá porque
no tienes más que hacer. Puedes mantenerla porque si la rompes, te puede
causar muchos problemas.. Una relación significa algo completo acabado,
cerrado.
Pero ¿por qué
circunscribimos la belleza del relacionarse a la relación? ¿Por
qué tenemos tanta prisa? Porque relacionarse es algo inseguro, y la
relación supone una seguridad. La relación supone una certeza. (...) En un mundo mejor, con
más personas meditativas , con algo más de iluminación
esparcida en la tierra, la gente amará, amará muchísimo,
pero su amor será un relacionarse, no una relación . Y no quiero
decir con esto, que su amor será sólo momentáneo. Es muy
probable que su amor sea más profundo, que establezca una intimidad
más profunda, que tenga más poesía, más divinidad.
Y es muy probable también que su amor dure más que lo que haya
durado eso que tu llamas relación. Pero esto no lo garantiza la ley, el
juzgado, la policía. La garantía será interior.
Supondrá un compromiso desde el corazón , será una
comunión silenciosa. Si disfrutas estando con
alguien , querrás disfrutarlo cada vez más. Y si disfrutas de la
intimidad, querrás explorar esa intimidad cada vez más. Hay
sólo unas cuantas flores de amor que florecen únicamente
después de una larga intimidad. También hay flores de
estación, en 6 semanas están allí, al sol, pero al cabo de
otras 6 semanas han desaparecido para siempre. Hay flores que tardan
años en brotar y hay flores que tardan muchos años en salir.
Cuanto más tardan, más profundo llegan. Sin embargo tiene que ser
un compromiso de corazón a corazón . Ni siquiera tiene que ser
expresado verbalmente, porque el hecho de expresarlo verbalmente supone
profanarlo. Tiene que ser un compromiso callado; de mirada a mirada, de
corazón a corazón, de ser a ser. Tiene que ser entendido, no
dicho. Olvídate de la
relaciones y aprende a relacionarte ! "
OSHO
Es muy cierto lo
que dice Osho. Yo me permito agregar algunos pensamientos: El AMOR no es un
sentimiento, es un ACTO SABIO que surge del CORAZÓN. Acoge a las tres
facultades anímicas: SABIO (pensar, acto cefálico),
CORAZÓN (sentir, desde el tórax), y ACTO ("querer",
voluntad manifiesta surgida desde el abdomen). Así, en el AMOR,
confluyen el hombre físico ternario: cabeza, tórax y abdomen y el
hombre anímico ternario, a través de sus tres facultades:
pensar, sentir y querer. El AMOR no es un
sentimiento humano, es un sentimiento divino que se expresa A TRAVÉS del
hombre que se dona -como cáliz de la divinidad - en un acto amoroso-espiritual
cuyo objetivo es el OTRO y lo que el otro necesita para evolucionar desde su
propio camino humano. Lamentablemente en castellano no contamos con una palabra
para este tipo de amor que no es el mero “sentimiento de amor”, ese
amor ligado a la necesidad, ése que todos conocemos; ése que se
expresa como un sentimiento y a veces puede llevar a actos amorosos, pero
siempre ligados a una relación que existe o que se aspira a generar con
otro ser humano. Desde otro punto
de vista, el AMOR se manifiesta en el presente, jamás desde el pasado
(porque existe una relación establecida) o esperando un resultado futuro
(PARA hacer que la relación exista en el futuro). Una hace el acto
amoroso y es cuando realiza ese acto, en el presente, que AMA.
No es EN la relación ni POR la relación que exista entre
dador y receptor del acto, donde o cuando podemos detectar el verdadero amor;
es en CADA ACTO entre dos seres humanos o entre un hombre y un animal o
vegetal o mineral, cuando una se juega o no se juega porque el AMOR se
manifieste en toda su magnificencia espiritual..., en ESE MISMO
INSTANTE…, y POR EL OTRO. Aquí no cabe la “necesidad”
del dador, sólo la del receptor; sólo un dador libre AMA en su
acto de amor. De este modo,
podemos intuir que el AMOR sólo puede realizarse en LIBERTAD. No cabe
imaginar un acto de verdadero amor cuyo caldo de cultivo no sea la libertad. Y
asimismo, no cabe pensar que la libertad sea, para el ser humano
actual, una conquista permanente en el tiempo. La libertad se conquista
también en el presente -se es libre sólo en ESE acto en
particular - y no puede darse sino desde un conocimiento cierto y un
camino interior de limpieza astral. Ambos impulsan a la voluntad a hacer
TAL ACTO y no otro. Este acto, surgido desde la sabiduría, el
sentimiento y el despliegue consciente de la voluntad y por lo mismo, desde la
libertad, éste, es un acto de amor..., y la "relación"
entre los intervinientes no juega ningún papel esencial. Por tal acto el
otro recibe el aporte sabio, desinteresado, libre y amoroso que requiere
para continuar su camino evolutivo en total libertad. Carolina Grekin |
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