|
|
|
En el día del cáncer, recordamos naturalmente a
todas las personas que murieron o padecieron dolores en algún momento, debido a
¡esta enfermedad! incluyendo mi querida madre, las madres de nuestras amigas,
amigas, conocidas (-os), parientes, personas que trabajan con nosotros, y por
todos aquellos, que no conocemos y sufren en silencio. Recordemos en nuestras oraciones a esas personas
cercanas, que vimos sufrir y que fueron un ejemplo para nosotros, y nos
mostraron, qué límites hay en ese sufrimiento, y nos han dado fuerza en
nuestros propios momentos de angustia. Yo pido a Dios para que dé también fuerzas a
aquellos, que todavía están en medio del tratamiento para vencer la enfermedad.
Para que Dios le dé ánimos, cuando no lo tengan;
para que sepan, que NO están solos (-as), que Dios y los ángeles están con
nosotros siempre y nos acompañan. Este momento nos sirve para recapitular y volver
la mirada a nosotros mismos. Un día nuestro cuerpo dijo un: "ya basta -a
algo", que nos atormentaba, ¡una enfermedad así, no se contrae cuando se
es feliz! Algo que estábamos viviendo, no soportábamos, fueron acaso los años
de soportar angustias, diarias... y hay que ver, que hay personas que creen todavía
¡que vitaminas nos dieron con la quimio! ¡NO! Eso NO fue NI vitamina, NI nada parecido... Si la enfermedad se desató en nuestro cuerpo fue
para decir ¡hasta aquí nomás!
El cuerpo no estaba de acuerdo con nuestra forma
de vida, ¡se reveló! ¡Fue una alarma! nos comunicó -algo importante- ojalá y
hayamos descubierto lo que nos quería decir...para ponerle remedio a ESO
que nos roía en el interior. ¡Si no haríamos bien, revisar nuestras metas! Para nosotros (-as) ha sido un despertar a otra
realidad también hemos aprendido a descubrir lo esencial. Dios ha estado con nosotros todo el tiempo, y lo
más importante... nos ha dado un tiempo "extra" -como nos decía
Benedetti, en su poesía de "Tiempo sin tiempo"- y como él, yo también
necesitaba tiempo sin estrenar en blanco rojo, amarillo, verde- sí, yo
también necesitaba tiempo, para lograr, lo que aún quería experimentar: más
risas, más alegrías, para estar con aquellos que amo y que significan algo especial
para mí… Yo NO quería este tiempo
"extra"... para pasarlo perdida en un lugar, sin familia, sin calor
humano, en una sociedad X en el extranjero y sola. Quienes piensan que Dios me ha dado ese tiempo
"extra" para que siga yo en zozobras "se equivocan". Menos mal, que tengo
una meta divina (= eine Seelenauftrag) que lograr y que me inspira... A pesar de todo, Dios me ha dado otra clase de
bendiciones, bendiciones que me acercan a él, a su gracia, a su belleza, me
acerca a su creación, me hace sentirla, vibrante, llena de vida. Él me permite día a día descubrir muchas facetas
sorprendentes de su divinidad a través de su creación y sus energías divinas,
que me hablan, me llenan, me inspiran y me acompañan. ¡Gracias! |
|
|
|