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¡Caramba! parece
ser, que a pesar, de que han pasado 35 años del asesinato a
Monseñor Romero, la población en El Salvador sigue estando en el
fondo, con su corazón dividido. La
ultraderecha por su parte sigue (lamentablemente) tratando de "racionalizar
el asesinato", es decir, intenta encontrar razones plausibles para
disculpar, o hacer menos punible (ante sus ojos), su acto de lesa
humanidad, como es matar a otro ser humano. Razón
tenía "Monseñor" al exigir a soldaditos que pusieran sus conciencias
a razonar, antes de seguir las ordenes de un humano " sin
escrúpulos"; y recordar el mandato divino de "no matar". Las
personas cuando cometen un acto de pecado "como lo significa matar a
alguien", tratan de reducir este pecado, disculpándolo. En nuestra
sociedad, he escuchado expresiones tales como: -
"Si lo beatifican, será a lo mejor Santo, pero NO lo será de mi
devoción". -
"El que lo beatifiquen, no significa nada, han cometido un error". La
verdad es que Dios nos ha dado a los humanos TALENTOS, que debemos usar para el
bien. NO somos como los tres monitos... ¡Que no
decimos lo que vemos o escuchamos! Eso
es ser muy cómodo. Ver la injusticia y NO decir y no Hacer nada en contra
es pecado de omisión. Y
aquellos que se atreven a decir lo que escuchan y denunciar atropellos contra
las personas que llegaban a pomponear las puertas de catedral, desesperadas,
porque se habían llevado los militares, a sus maridos, a sus hijos... en un
Pueblo donde recibían amenazas a diario, pues resulta ser muy valiente... Articulo
El Faro: http://www.elfaro.net/es/201309/noticias/13493/ Arzobispo
cierra el socorro jurídico para los pobres creado por monseñor Romero En
la oficina de Socorro Jurídico del Arzobispado, se guardaron todas las
denuncias de violaciones contra los derechos humanos y sobre las desapariciones
durante la Guerra en El Salvador. El actual arzobispo sorprendió a la población
salvadoreña, cuando días después de que anunciara "La Asamblea
Legislativa" que estaba considerando "anular la Amnistía
concedida", durante "Los Acuerdos de Paz ", que
terminó la Guerra en El Salvador en 1992... Esa Ley fue dado su aval, en
una fecha en que los diputados NO se encontraban presentes en su mayoría, ni
tuvieron el tiempo necesario para "leer" de lo que se trataba la ley
de Amnistía. En
lo personal NO considero que ningún gobierno (aunque sea el de mi País) pueda "auto-perdonarse"
- sus violaciones contra un Pueblo. En el caso de Colombia, por ejemplo:
cuando el gobierno concedió una amnistía a los guerrilleros, ¡tuvieron que
dejar las armas!, tuvieron que hacer un programa de re-integración a la
sociedad, y Para
mí, creo que hubiera sido lo más correcto, Si
todos los involucrados hubieran hecho en conjunto un trabajo de contribución
a la sociedad, es decir de re-edificación de las cosas que
destruyeron.... Y
haber tomado parte en alguna clase de "educación social", para que
descubran su papel como ciudadano en una sociedad. Siempre
hablo de las abejas... y su trabajo en conjunto para el desarrollo de la
colmena. Todas las abejas trabajan para el bien común. Si una abeja SABOTEA el
avance del grupo, está contribuyendo a su deterioro, y no se puede considerar
como "amigo" del grupo. NO es necesario matarlo, para ello. Necesita
una concientización del trabajo, que está ofreciendo, dando al grupo. Al igual
que a un panadero, se le devuelve el pan duro, que le quiere vender... se le
dice: "Señor, su pan, NO sirve, es un mal producto". El
rol de Monseñor Romero y de los obispos a través de la historia, ha sido
exactamente el velar por los derechos de los pueblos indígenas, que fuesen
tratados con humanidad... Sólo
recordemos a "San Cristóbal de las Casas" y su libro... Brevísima relación de la
destrucción de las Indias Portada
de Brevísima relación de la destrucción de las Indias (1552), Bartolomé
de las Casas. La
Brevísima relación de la destrucción de las Indias es un libro escrito en 1552 por el fraile dominico español Bartolomé
de las Casas,
el principal defensor de los indios en América, en el que denunció el
efecto que tuvo para los naturales la colonización de España del Nuevo
Mundo. http://es.wikipedia.org/wiki/Bartolom%C3%A9_de_las_Casas El
obispo tenía como deber velar pues, por los derechos de los indios. Ahora en día,
sigue siendo igual, aunque incomode. Monseñor
Romero fue un cristiano ejemplar, valiente, no siempre fue así, nos cuenta el
padre Sobrino... (Ver mi artículo en Creatora.es: "La Iglesia de Monseñor
Romero, 30 años después: 24.03.80- 24.03.2010, Melissa Ardan Rojas). Monseñor
Romero tuvo una transformación, cuando mataron al P. Rutilio Grande, S.J,
un sacerdote cercano, quien había sido director de "San José de la
Montaña" lugar de entrenamiento a novicios de los jesuitas. El P. Rutilio
Grande le habría acompañado, el día de su nombramiento como arzobispo de
San Salvador. Esa
transformación y el Pueblo traspasado como le llamaba él, a ese Pueblo
sufriente, a quien tenía que escuchar sus Llantos a las mujeres, madres, etc.
que le buscaban en Catedral... ¿cómo quedar impávido al sufrimiento?, ¿cómo
poder seguir indiferente ante el dolor de tanta gente?, ¿cómo olvidar a este
hombre, que abrió la boca, porque su corazón y su conciencia, NO le permitía
quedarse callado? ¿Cómo olvidar lo que Jesús dijo: lo que hacéis a cada uno de
ellos, me lo hacéis a mí? Los
Kahunas, un sabio pueblo ancestral hawaiano, nos dice cada vez que ve a
otro ser: "oh,
ese ser es otra faceta del Creador de Todo lo que Existe. ¿Qué querrá
decirme el Creador, a través de este ser? Ver:
El ritual hawaiano del Perdón: "Ho'oponopono", que significa
"corregir un error". Yo
pienso, que para que en el mundo haya paz, es necesario que cada uno encuentre
la paz en sí mismo, para que estemos en capacidad de dar paz a los demás. Seguir
en un mundo de Guerra (activa o pasivamente), sólo nos trae a cada
uno, más "Karma negativo", a nuestras deudas kármicas. El que
tengamos una creencia en las leyes kármicas, NO es necesario, se contraen
automáticamente, con "actos que hacemos o no hacemos", y que no desearíamos
experimentar, nosotros mismos. Ver
libro: "Die geistigen Gesetze"- "Las leyes
espirituales", von Kurt Tepperwein. |
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