Encuentro con Gorosito...
Ida Vitale, la poeta mayor de Uruguay, cumple 100 años


No hay dudas que celebrar el siglo de Ida, es celebrar a la poesía uruguaya. La escritora uruguaya Ida Vitale cumplió 100 años. (Montevideo 2-11-1923). Su poesía es un desafío al tiempo y a las estéticas pujantes.

Es un arte tenaz que cultiva la riqueza de nuestra lengua y hace de la creación poética con precisión un vehículo para pensar lo complejo, lo humano. Como todo lo complejo, implica comprometerse con una lectura que desafía, incomoda e interpela. La obra de Ida, exige al interlocutor, que sea capaz de leer entre líneas porque “lo importante está debajo de las superficies”.

Una poetisa que puede servir de ejemplo de que la autenticidad y el rigor basta, que la escritura basta y que una escritora nunca deja de serlo. La poesía de Ida, es una poesía que embelesa por su conocimiento, inteligencia, curiosidad, contemplación, humor y fe en la palabra. Más que méritos para que recibiera en el 2019 el máximo galardón de las letras españolas: el Premio Cervantes de Literatura.

María Arrillaga, directora del documental titulado: Ida Vitale, que fue proyectado en Cinemateca el día de su cumpleaños dijo: “Ida descubrió el pasaje. Fragmento a fragmento, descompone en tiempo en detalles, su atención se centra en lo infinitesimal. Lee el mundo letra a letra y en voz alta. Esa lectura compartida invita al viaje, a quien la escuche”.

“A recorrer una cuadra, un jardín, con una poeta que nos recuerda cómo mirar, que atender, es vaciarse y volver a crear cada sentido. Ida cultiva el asombro en una búsqueda constante de ver con ojos nuevos. Al nombrar, hace aparecer”.

Comparto una serie de preguntas sobre la poesía y sus años en México, que el periodista César Bianchi le hiciera a Ida Vitale para Montevideo Portal:

¿De qué vivía: del periodismo literario o de la poesía?

R: Vivía de las clases de literatura que daba en el liceo. ¿Quién ha vivido de la poesía en Uruguay? Que yo sepa, nadie. Ahora, dar clase es otra cosa.

¿Para qué sirve la poesía?

R. Al escritor le sirve para salir del paso. Si tiene algo que le parece que hay que decir. En realidad se hacen planes para escribir. Cuando se escribían poemas históricos había otra actitud. ¿No?

Y al lector ¿para qué le sirve?

R: Para entrar en el paso. No sé hay gente que le guste leer poesía y otros que no.

¿Por qué Ida Vitale recomendaría leer poesía?

R: Yo no recomiendo leer poesía. Yo recomiendo que la gente lea lo que le guste. Hay que probar si a uno le gusta o no. Es como a mí con el chocolate, si me gusta, lo como pero nadie tiene la obligación ni de comer chocolate ni de leer poesía. Cuando yo era chica había gente que escribía libros de poesía, que eran como…

Había de todo, humor, política, La poesía era una especie de barniz para que se colara otra cosa. No me parece ideal, no me parece que la poesía sea un barniz, ni me parece que deba ser utilizada para otra cosa. La escuela ha cultivado la teoría del poema patriótico. A mí me parece un desastre. No hay ni un autor que yo haya leído para interesarme en otra cosa que no sea la propia poesía.

No se puede imponer el gusto por la poesía. Hay gente que le gusta y gente que no. Pero hay poesía para unos y para otros, no a todos nos gusta lo mismo. Además, siempre pienso que aquello que es impuesto, a veces, resulta que lo terminamos detestando. A mí me imponían estudiar matemáticas y la he detestado toda mi vida. ¡Ni que hablar de la física!

Cuando usted cumplió 50 años, el país ya estaba en dictadura, desde junio de 1973. Usted se exilió en México al año siguiente, junto con su marido, Enrique Fierro. ¿Era perseguida por sus ideas en ese momento? Le pregunto porque usted no escribía textos panfletarios y no emitía juicios lapidarios contra la dictadura en sus poesías como si lo hizo Cristina Peri Rossi, por ejemplo. ¿Por qué se fue del país?

R: Yo perseguida no era. ¿Qué me iban a perseguir a mí? No me sentiría cómoda, eso es otra cosa. Si es cierto que no nos gustaba el clima en Uruguay. No sé qué pasó, supongo que a él lo contrataron y por eso nos fuimos. En ese momento uno tenía bastante contacto con México, por las editoriales. Argentina y México eran los países que proporcionaban libros, a nosotros no nos llegaban libros de chile, por ejemplo.

A Peri Rossi no la tengo leída, para decir que en todo momento fue lapidaria contra el régimen. Si usted lo dice, debe ser así…Yo nunca pensé la poesía como un arma política. Ver la poesía como un arma política exige estar colocado en una posición de supuesta influencia. Yo no pensaba tener lectores a los cuales dirigirme.

Hábleme de esos años en México, cuando conoció a Octavio Paz, de quien se hizo amiga…

R: A Octavio Paz lo recuerdo, él dirigía la revista en que yo trabajaba. Fue muy cordial, abierto y generoso con los que veníamos de afuera. Yo escribía mucho en esa época, pero siempre tuve cierto miedo de acercarme mucho y que pensaran que estaba aprovechando una situación. Agradecía que me permitieran escribir como una mexicana más. Yo escribía para Vuelta, la revista de Octavio. Después tuvo otra revista, cuyo nombre no me acuerdo. A veces las revistas se cortaban, porque había que financiarlas, y si no tenía un diario grande detrás, se caían.

Como homenaje a este Siglo de Ida Vitale, comparto el poema de mi autoría en su homenaje titulado:

 

POESÍA IDA

No todos los poemas están escritos

para que se entiendan.

Ida Vitale

Chamuyas de poesía con la luna del Sur

mientras te acaricia una suave brisa celeste,

que viene anunciando un nuevo amanecer.

 

Se han consumido las velas,

y en tu entorno flotan palabras sueltas

arropadas de silencio.

 

Como un rítmico carrusel,

girarán y caerán en tu regazo,

y con tu pluma

harás un poema pétreo.

Islote, sutil, sensual.

 

Un poema indefinible,

Inerme, inabarcable,

que conmueve, hace temblar,

quiebra soledades y da esperanza.

 

Mientras, crepita la marea

en la Rambla de Montevideo,

el Río de la Plata te trae aromas

de lejanas tierras aztecas,

y flotan en el último hálito

del exilio.

 

Poesía marcada por la distancia

tus letras parpadean perturbadas

mientras las nubes danzan rítmicamente.

 

Hay niebla en los ojos

brumas de nostalgia,

el poema Ida

como una quilla

hiende el mar

y se pregunta:

 

¿A cuántos versos de distancia estoy?

 

¡Hasta el próximo encuentro…!

Dr.(c).Washington Daniel Gorosito Pérez