Washington Daniel Gorosito Pérez
La poeta uruguaya Ida Vitale recibe premio en su amado México


La centenaria poeta uruguaya Ida Vitale (Montevideo, 2/11/1923), recibirá en el mes de noviembre, en su amado México, donde radicó durante una década, el Premio Honorífico por Trayectoria en la poesía 2024, distinción otorgada por El Arco & la Flecha Editores con el respaldo de la Asociación de Escritores de México, en el marco del Premio Internacional de Poesía Sor Juana Inés de la Cruz. El premio fue creado en el año 2022.

Dicho galardón, será entregado a una de las grandes poetisas que ha generado la República Oriental del Uruguay, en la Universidad del Claustro de Sor Juana Inés de la Cruz, en el Centro Histórico de la CDMX, lugar donde la denominada Décima Musa mexicana o Fénix de América, vivió su último cuarto de siglo.

Vitale , que hace honor a su apellido de origen italiano, tanto por la vitalidad física como por la de su poesía, vivió una década en México dónde desempeño diferentes labores intelectuales entre ellas docente del destacado Colegio de México.

Entre los múltiples galardones que ha recibido Ida Vitale, se encuentra el Premio Cervantes en el 2018, coloquialmente denominado el Nobel de las letras en español, por ser la máxima distinción otorgada a las letras en este idioma.

El acta del jurado decía que dicho premio se le concedía: “por su lenguaje, uno de los más destacados y reconocidos de la poesía moderna en español, que es al mismo tiempo intelectual y popular, universal y personal, transparente y hondo. Convertida desde hace tiempo en un referente fundamental para poetas de todas las generaciones y en todos los rincones del español”.

Otros importantes premios literarios que ha recibido, son el Octavio Paz, en 2009; el Alfonso Reyes, en 2014; el Reina Sofía, 2015; el Federico García Lorca, 2016; el Max Jacob, 2017; el Premio FIL de Guadalajara, en 2018.

En su amado México, como ella lo ha dicho donde vivió la década 1974-1984, exiliada durante la dictadura militar imperante en su país de origen, se desarrolló en el mundo de la literatura, el periodismo y la docencia. Alternó con Octavio Paz, Emmanuel Carballo, Huberto Batis, Álvaro Mutis, Inés Arredondo y Fernando Benítez, entre muchos otros intelectuales. De ese periodo Ida declaró:

“México me dio la mayor felicidad que un exiliado puede tener: ser integrado como alguien más”.

En uno de sus viajes a la antigua Tenochtítlan, en diciembre de 2022, durante una lectura de poemas en el Museo de la Ciudad de México y al decir del escritor, periodista, ensayista, editor y crítico José María Espinasa director del mismo que Vitale publicó el libro “Shakespeare Palace, Mosaicos de mi vida en México”, donde retrata con humor y cariño su tiempo en el país, Ida externó:

“Llevo años en Montevideo extrañando a México como loca”.

En una ocasión ante la pregunta de un periodista: si la poesía podía ser ese puente que nos une en medio de la desesperanza, Ida contestó: “Yo creo que sí. Por lo menos es una gran alegría cuando alguien repara en un poema”.

Quien esto escribe, también radicado en México, desde hace ya más de tres décadas, siendo uruguayo-mexicano, le dedica a la poetisa charrúa este poema de su autoría titulado:


POESÍA IDA

        No todos los poemas están escritos

        para que se entiendan.

        Ida Vitale

Chamuyas de poesía con la luna del Sur,

mientras te acaricia una suave brisa celeste,

que viene anunciando un nuevo amanecer.

 

Se han consumido las velas,

y en tú entorno flotan palabras sueltas

arropadas de silencio.

 

Como un rítmico carrusel

girarán y caerán en tú regazo,

y con tú pluma horadaras la piedra

como el agua

y harás un poema pétreo.

Islote, sutil, sensual.

 

Un poema indefinible,

inerme, inabarcable,

que conmueve, hace temblar,

quiebra soledades y da esperanza.

Mientras, crepita la marea

en la Rambla de Montevideo,

el Río de la Plata te trae aromas

de lejanas tierras aztecas,

y flotan en el último hálito

del exilio.

 

Poesía marcada por la distancia,

tus letras parpadean perturbadas

mientras las nubes danzan rítmicamente.

1.      

Hay niebla en los ojos,

brumas de nostalgia,

el poema Ida

como una quilla

hiende el mar

y se pregunta:

 

¿A cuántos versos de distancia estoy?