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In Memoriam de Carlos Fuentes
11- 11- 1928- Ciudad de Panamá
15- 05- 2012- Ciudad de México Sabido es la
relación entrañable que tenía Carlos Fuentes con los países del Conosur Latinoamericano los cuales conoció en
su infancia y adolescencia e incluso
vivió en alguno de ellos debido a las labores que su padre desarrollara en el
Servicio Exterior de México. De ahí que los temas de la zona no le eran para
nada desconocidos por lo que quiero compartir parte de alguno de sus escritos
periodísticos relacionados con la misma. Escribía
Carlos Fuentes en noviembre de 1999 en el periódico Reforma de México sobre los
cambios políticos que vendrían en los países del Cono Sur: Argentina, Chile y
Uruguay lo siguiente: “En los tres
países hermanos del Cono Sur, Argentina, Uruguay y Chile, el año 2000 se
estrenará con caras nuevas al frente del Poder Ejecutivo. Fernando de la Rúa ya
es Presidente Electo de la Argentina, Tabaré Vázquez parece asegurado en la
segunda vuelta uruguaya y Ricardo Lagos sigue manteniendo una ventaja ligera en
la contienda electoral chilena. Dicen que De
la Rúa es aburrido.
Fernando De la Rúa no es aburrido. Es serio. Su programa es el de la
Alianza entre Radicales y Frepaso. No es un demagogo.
Sabe que va a operar dentro de las reglas del mercado, pero tratará de poner el
mercado al servicio del ciudadano y no al revés. Quiere dejar atrás la
vergonzosa disponibilidad de la política exterior argentina las “relaciones
carnales” con los Estados Unidos y acercarse más a la alianza con Brasil y
México”. “En el
Uruguay Tabaré Vázquez parece dispuesto a vencer en la segunda vuelta lectoral,
dándole por primera vez la Presidencia a la izquierda en un país dominado,
desde 1820 por la alternancia histórica entre blancos y colorados (o sea, entre
Luis XIV y Luis XV). Pero al
contrario de De la Rúa al otro lado del
Plata. Tabaré hereda el poder de uno de los jefes de Estado más serios e
inteligentes de Latinoamérica, Julio Sanguinetti. Presidente por segunda vez y
no re- elegible. Sanguinetti ha operado siempre con el talento y la limpieza
que, de una vez por todas, restauraron la civilidad política en un país
severamente herido por la dictadura militar”. “Por último,
Ricardo Lagos en Chile, propone una “tercera vía” latinoamericana que ajuste
las deformaciones del desarrollo veloz pero profundamente inequitativo de
Chile. A la idea europea de la “Tercera Vía”, Lagos le opone la necesaria idea
de la redistribución del ingreso en Latinoamérica y la creación de
amortiguadores sociales como condición para un equilibrio entre mercado,
sociedad y Estado. Los tres
programas, el de Lagos, el de Tabaré y el de De la Rúa, no sólo me parecen
excelentes. Los apoyo y los asumo como parte del llamado que hice en el Senado
de la República Mexicana al recibir la presea “Belisario Domínguez”,
conjuguemos la responsabilidad fiscal con la responsabilidad social”. Carlos
Fuentes consideraba que de los tres países analizados “la situación uruguaya es
la menos conflictiva. Julio Sanguinetti es un patriota que pone los intereses
de su país por encima de los egoísmos partidistas o personalistas y por ello
facilitará, en bien del Uruguay, la transición a un régimen más tirado a la
izquierda”. Cosas del
destino, la última entrevista curiosamente Carlos Fuentes la concedió al periódico
español El País, en Buenos Aires, a comienzos de mayo cuando asistió como
invitado de honor a la Feria del Libro de esa ciudad. Las calles
de Buenos Aires le hacen recordar a Carlos Fuentes su adolescencia entre risas,
como si acabara de sucederle ayer, inmune a los tiempos de la nostalgia. “Viví mucho
en Buenos Aires porque mi padre llegó como consejero de la embajada de México
en 1943. Como el Ministro de Educación era Hugo Wast,
en la escuela se daba una educación fascista. Y le dije a
mi padre: “Mira, yo vengo de la escuela pública en Washington, no soporto
esto”. Y mi padre me dijo: “Tienes toda la razón, tienes 15 años, dedícate a
pasear”. Y eso hice. Durante un año me convertí en hincha de la orquesta de
Aníbal Troilo. La librería
Atenea me alimentó con literatura argentina, me enamoré de una vecina que me
doblaba en edad. Yo tenía 15 años, ella 30. Y siempre que regreso tengo la
sensación de que rejuvenezco, de que vuelvo a tener 15 años y dónde está la
francesita de enfrente. ¿No? “ ¿Bailaba
tangos? Lo bailo muy
bien. Tuvimos una cena en Montevideo que le dio el presidente Julio María
Sanguinetti al presidente Ernesto Zedillo. Sanguinetti bailó el tango
estupendamente. Bailó con su
mujer…¡guau aplausos!... y le dijo a Zedillo: “Ahora
usted”. Y el presidente me dijo: “Carlos tú represéntame”. Y yo bailé
con mi mujer. Representé a México gracias al tango. En su amado
México, que tanta veces represento ante el mundo, cerró los ojos por última vez
el 15 de mayo de este año, que curioso ese día en el país estamos celebrando el
Día del Maestro. En el
homenaje que organizara el Consejo para
la Cultura y las Artes de cuerpo presente en el majestuoso Palacio de Bellas
Artes el orador de cierre fue el presidente Felipe Calderón quien externo:
“Carlos Fuentes murió para ser amado, congruente con su propia precepción de la
muerte plasmada en su obra”. Citando del libro En esto creo: “Que cabrona es la
muerte que no nos mata a nosotros, sino a los que amamos”. Carlos
Fuentes decía que: “La muerte espera al más valiente, al más rico, al más
bello. Pero los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el
simple hecho de morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte, sino en la
ignorancia de la muerte. Sabemos que un día vendrá, pero nunca sabemos lo que
es”. Washington Daniel Gorosito Pérez |
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