Transcurría el 6 de abril del 2006 cuando Jorge Bergoglio
era el orador invitado por la Asociación de Entidades Periodísticas Argentinas
(Adepa) a su reunión anual, cuando era Presidente de
la Conferencia Episcopal Argentina.
Considero importante compartir parte de los conceptos emitidos en
ese momento por el hoy Papa Francisco ya que nos permite reflexionar su forma
de pensar sobre temas tan importantes para la sociedad como el periodismo, la
comunicación, la búsqueda de la verdad y los medios de comunicación.
“El fenómeno de la comunicación humana, que en nuestro tiempo ha
adquirido una relevancia excepcional, se apoya sobre sorprendentes adelantos
tecnológicos, pero no es reducible a sólo algo técnico; se trata de un
acontecimiento profundamente humano. Los comunicadores cuentan hoy con
poderosos medios que les permiten llegar tanto muy lejos en el espacio como
también muy profundo en el corazón de los hombres y las mujeres de nuestros
pueblos”.
“En el ámbito de la comunicación social se van gestando
transformaciones culturales donde las sociedades construyen gran parte de su
futuro. De ahí que toda la atención que pongamos en la calidad de la
comunicación es poca. No se trata sólo de eficacia, de rating o de cantidad de
ejemplares vendidos. Es muchos más lo que está en juego. En este mundo que
llamamos “de la comunicación” se siembre para un futuro venturoso de comunión o
un futuro trágico de desencuentros y rupturas”.
“Comunicar es mucho más que distribuir noticias. Comunicar es la
acción de poner algo en común; la comunicación humana entraña establecer
vínculos entre las personas. La comunicación social comienza en personas
concretas y se dirige a otras personas también concretas y, al establecer
relaciones entre ellas, va formando el tejido social sobre el que se construye
la vida de la sociedad”.
“No es suficiente decir que la comunicación es humana cuando se
establece entre seres humanos. Fácilmente podemos observar que hay un tipo de
comunicación que hace al hombre más plenamente hombre y otras formas que van
limitando su capacidad de actuar, sentir y pensar con libertad, con alegría con
creatividad. La comunicación es más humana cuanto más ayuda a los hombres a ser
plenamente humanos”.
“El gran desafío del comunicador que día a día sale a buscar la
verdad para luego transmitirla a otros; es recordar para sí y concretar en su
trabajo la realidad de que la verdad, el bien y la belleza son inseparables”
“Los periodistas se presentan siempre ante la sociedad como
“buscadores de la verdad”. Quien ama y busca la verdad no permite que se la
convierta en mercancía y no deja que se la tergiverse o se la oculte. Además,
quien realmente se interesa por la
verdad está siempre atento a las reacciones de quienes reciben la información,
procura el diálogo, el puntos de vista diferente”.
“El que busca la verdad es humilde; sabe que es difícil hallarla y
sabe también que es más difícil encontrarla cuando uno la busca en soledad. La
verdad se encuentra con otros. La verdad se anuncia con otros. Así como
falsificar la verdad nos aísla, nos separa, nos enfrenta; buscarla nos une, nos
acerca, nos aproxima; y encontrarla nos llena de alegría y nos hermana”.
“Refundar hoy los vínculos sociales y la amistad social implica,
para el comunicador, rescatar el rescoldo de la reserva cultural y espiritual
de nuestro pueblo, rescatar y comunicar la memoria y la belleza de nuestros
héroes, de nuestros próceres y de nuestros santos.
Esta reserva es el espacio de la cultura, de las artes, espacio
fecundo donde la comunidad contempla y narra su historia de familia, donde se
reafirma el sentido de pertenecía a partir de los valores encarnados y acuñados
en la memoria colectiva.
Estos espacios comunitarios de ocio fecundo, cuasi sagrado, son
ocupados hoy muchas veces con entretenimientos que no siempre engendran
verdadera alegría y gozo. La comunicación meramente puntual, carente de
historia, no tiene sentido del tiempo y, consiguientemente, no es creadora de
esperanza”.
Hace unos días el Papa Francisco recibió en una audiencia en el
Vaticano a los comunicadores de la Radio
Televisión Italiana (RAI) que celebran el 90 aniversario de la primera emisión
radiofónica y el 60 de la primera emisión televisiva y les dijo: “Tiene que ser
un servicio a la verdad, a la bondad y a la belleza. Tenéis que evitar conceptos
tan dañinos como la desinformación, la difamación, la calumnia y mantener un
alto nivel ético”. “La responsabilidad obligatoria es que su trabajo es más que
informativo, es formativo”.
“La cualidad ética de la comunicación es fruto, en definitiva, de
una conciencia atenta, no superficial, siempre respetuosa de las personas, ya
sean protagonistas de la información o los consumidores de la misma, por lo que
los periodistas están llamados a aportar un alto nivel ético a la comunicación”.
Palabras de Su Santidad que nos deben mover a la reflexión a quienes
desempeñamos la labor periodística y tenemos en nuestras manos la formación de
los futuros comunicadores como Catedráticos en dicha
Carrera.
|