El 2015
inició mal para el pensamiento sociológico, el primer día de este año falleció
en Münich a causa de un infarto, el sociólogo alemán Ulrich Beck conocido más
que nada por su obra cumbre “La Sociedad del Riesgo” (1986) que fuera traducida
a 35 idiomas y lo llevara a ser considerado unos de los principales analistas
sociales de fines del siglo XX.
Hay quienes
han denominado a Beck “el Sociólogo de las grietas de la modernidad”. Según él,
los principales problemas que sufre el mundo moderno no se originan en sus
derrotas, sino al contrario en sus éxitos. De ahí que sostiene que temas como
el terrorismo, estos días nuevamente en los titulares a causa del atentado que
realizaran a un medio impreso parisino quienes se denominaron integrantes de Al
Qaeda de Yemen, es consecuencia de la modernización.
El cambio
climático lo considera una muestra del resultado de la industrialización. El
desempleo masivo debido al aumento de la productividad y los progresos de la
medicina que conducen a un cambio en la pirámide poblacional al aumentar la
esperanza de vida, generan un desafío para los sistemas de seguridad social.
De ahí que
Beck consideró que se crean en el imaginario social una serie de escenarios de
riesgo, los que nos hacen prever posibles catástrofes de distintos tipos. En el
2007 este catedrático universitario de entre otras instituciones la Universidad
de Münich, dio a luz una versión actualizada
de la Sociedad del riesgo con el título de “Sociedad Mundial del
riesgo”. En una de sus últimas obras “Una Europa Alemana”, critica duramente el
nacionalismo que comenzó a irrumpir nuevamente en el “Viejo continente”.
A su vez
continúa con la crítica a Ángela Merkel por haber eludido el desafío de
europeizar a Alemania y elegir el camino opuesto, es decir alemanizó a Europa.
Recordemos que en el 2012 escribió un artículo en el que llamó a Merkel como la
nueva Maquiavelo, sostenía que una de las características que definía a la
líder alemana era justamente una habilidad maquiavélica.
Mientras que
en materia económica, Beck consideraba que era fundamental se dieran las
condiciones para que “no sea la economía la que domine a la democracia”, en un
ambiente trasnacional. Tenía esperanzas de que al fin de cuentas “el adversario
más contundente y perseverante de la economía financiera global es la economía
financiera global misma”.
Indudablemente,
un gran observador social, un analista crucial de la sociedad actual. En su
trabajo “Amor a distancia”, realizó un análisis sobre las relaciones mediadas
por internet y caracterizadas por la influencia de la globalización.
Ulrich Beck
fue un gran defensor de la idea de “un imperativo cosmopolita” de igualdad
económica, welfare y diversidad
cultural que produzca un individuo que admire al otro más por sus diferencias
que por sus semejanzas. Sin lugar a dudas un mensaje extraordinario para la era
que estamos viviendo.
Actualmente,
ante la crisis en que estamos inmersos es conveniente tener presente este
pensamiento de Ulrich Beck: “En la modernidad avanzada, la producción social de
riqueza es sistemáticamente acompañada de la producción social de riesgos”.
|