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La
extraordinaria poetisa uruguaya Ida Vitale, integrante de la generación del 45
que entre otros integrantes contó con Mario Benedetti, Juan Carlos Onetti y
Carlos Maggi; a sus 94 años es la
ganadora del Premio FIL de Literatura en Lenguas Romances 2018 de Guadalajara-
Jalisco.
Al
recibir la noticia en Montevideo, manifestó ser una mujer agradecida con la
generosidad de México cuando en los años 70 del siglo pasado llegó a este país
huyendo de la dictadura militar que se había implantado en Uruguay.
De
ahí que externó: “es natural que me llegue de México esta sorpresa, casi todo
lo bueno me llega de México”. “Mis once años en Méxicofueron once años de realización permitida.
Eso es maravilloso, un lugar que lo recibe a uno como si no fuera extraño.
México te da la ilusión de que todo está abierto”.
Sobre
el papel de la poesía en la actualidad, lamentó que la misma haya sido relegada
a un lugar menor, “quizás”, ello corresponde a que “la cultura no es homogénea”
y a que “cuando las cosas bajan, baja todo”, en relación con la degradación
cultural de las sociedades”.
Lamentó
el poco espacio que los periódicos, y las editoriales hoy dedican a la poesía,
y que sea considerada como un género poco útil. “Un escritor tiene que ser una
esponja y después puede ser una síntesis y sacar algo más o menos propio.
Estamos en deuda con todo, con los seres, con el mundo, con la casa y con todo
lo que nos da un país. Uno nunca llega a pagar manifiestamente todo lo que se
debe”.
La
escritora oriental según el acta del jurado calificador del Premio FIL en
Lenguas Romances 2018 fue galardonada: “Por ser una fuerza en el ámbito de la
lengua española”. “Lúcida y atenta al acontecer humano en la palabra y a partir
de ella, su depurada voz poética, apegada al mundo natural, a las expresiones
artísticas, y al transcurrir del tiempo vivido, sabe renovar la tradición y
afirmar su presencia en la modernidad”.
Ida
Vitale, en múltiples ocasiones ha destacado su credo, que la poesía debe ser
“algo para todos” y no “especializada o recóndita”.
Por
la calidad de su obra ha recibido múltiples reconocimientos y galardones entre
los que destacan: el nombramiento de Doctora Honoris Causa por la Universidad
de la República Oriental del Uruguay (UDELAR), el Premio Carlos Monsiváis
(2010), Alfonso Reyes (2014), Reina Sofía de Poesía Iberoamericana (2015),
Internacional de Poesía Federico García Lorca (2016), Premio Literario Max
Jacob (2017), en el año 2009 recibió el Premio Octavio Paz de poesía y ensayo
en el 2009.
Uno
de los tantos recuerdos que tiene la poeta charrúa de su estancia en tierras
aztecas, el cual destaca siempre, es su amistad con Octavio Paz, quien
recibiera en 1990 el Premio Nobel de Literatura.
Volviendo
a ese amor y admiración por México que
siempre comenta, hoy sostiene estar en deuda con este país debido a que no ha
publicado un libro en homenaje al mismo de su autoría, la razón, suspendió su
escritura tras la muerte de su esposo, el también poeta uruguayo, Enrique
Fierro (1941- 2016). Espera pronto retomarlo debido a que es una obra de
gratitud hacia México.
Cuando
recibió el Premio Internacional Alfonso Reyes en el Estado mexicano de Nuevo
León, el Rector de la Universidad de Monterrey Dieck Assad, la consideró “un
referente de la cultura mexicana”.
El
24 de noviembre recibirá en Guadalajara, en la Feria Internacional del Libro,
la más importante de América Latina, el galardón en Lenguas Romances 2018;
algunos que obtuvieron con anterioridad
dicho premio: Margo Glantz, Olga Orozco, Alfredo Bryce Echenique, Juan Marsé,
Nicanor Parra, Juan García Ponce, Carlos Monsiváis, Augusto Monterroso y Juan
Gelman.
Hace
unos meses en la hermosa Montevideo a la que regresó el año pasado desde
Estados Unidos, donde residía, siendo su esposo profesor emérito de la
Universidad de Texas en Austin; en su
estudio poblado de libros dijo al periódico El Observador de la capital
uruguaya: “No todos los poemas están escritos para que se entiendan”.
Y
refiriéndose a su origen en las letras, agregó que había iniciado su camino en
la escritura a los 15 años, según ella una edad en la que no “escribís pensando
que sos buena”.
Indudablemente
transcurridos casi 80 años de aquel inicio juvenil en las letras, la obra que
nos ha obsequiado con su talento la escritora, traductora y periodista oriental
Ida Vitale, es más que buena. |
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