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El escritor mexicano, Carlos Fuentes Macías, sin lugar a dudas ha
sido uno de los escritores más destacados que ha dado México al mundo en el
siglo XX. Nació en Panamá el 11 de noviembre de 1928, debido a que su padre
laboraba en la Secretaría de Relaciones Exteriores y estaba cumpliendo servicio
diplomático en ese país centroamericano.
Quizás desde ahí quedará el estigma en el futuro escritor del
multiculturalismo en el que se formó, pero siempre estando marcadas sus
actividades por ese enorme amor a México y su cultura, de la que fue un gran
representante en todo el mundo.
Su infancia y adolescencia estuvieron marcadas por los destinos de
su padre, vivió y estudió en Washington D.C, Buenos Aires, Río de Janeiro,
Santiago de Chile, Montevideo, Quito también en Ciudad de México y algunos países europeos. Todo esto
marcará la formación del joven Fuentes y lo irá dirigiendo a ese cosmopolitismo
que será una característica resaltante de su personalidad.
Fuentes era un hombre muy disciplinado y trabajador, en su labor
literaria decía no creer en las musas. Recordemos que según la mitología griega
y los escritores más antiguos, estas eran las inspiradoras de las artes.
Fuentes decía creer en el trabajo y el esfuerzo, se levantaba a las 7, se
preparaba el desayuno y se sentaba a escribir de 8 a 12.
Así desarrolló su vasta obra conformada por novela, obras
teatrales, relatos cortos, libretos de Opera, guiones cinematográficos y
ensayos; en ella salpican trozos de vanguardismo y del realismo mágico. Aunque
siempre el núcleo de su obra, con contadas excepciones, estará en la riqueza
histórica y sociocultural de México.
Fuentes al igual que su padre dedicó parte de su vida a la carrera
diplomática, ocupando diversos cargos; entre los años 1975- 1977 fue Embajador
de México en Francia, pero su principal labor para dar a conocer a México en el
mundo, fue la literatura. Obtuvo gran cantidad de premios y reconocimientos por
su obra, siendo el más importante el Miguel de Cervantesen 1987.
El martes 15 de mayo del 2012 día que en México se conmemora al
Maestro, a los 83 años falleció el escritor en un hospital de la Ciudad de
México víctima de una hemorragia masiva. Carlos Fuentes había escrito varias
veces sobre la muerte: “Qué injusta, qué maldita, qué cabrona es la muerte, que
no nos mata a nosotros sino a los que amamos”.
Recordemos que su hijo, también escritor Carlos Fuentes Lemus,
falleció a los 25 años en un hotel de Puerto Vallarta, Jalisco a causa de un
infarto pulmonar; padecía otros males derivados de la hemofilia que sufría. En
el 2005 falleció su hija Natasha Fuentes Lemus de 30
años, cuyo cadáver fue encontrado en una vecindad de la Colonia Morelos de la
Ciudad de México, ambos hijos los había tenido con su segunda esposa la periodista
Silvia Lemus quien le acompañará hasta su muerte.
De su primer matrimonio con la actriz mexicana Rita Macedo,
relación que empezó cuando el poeta Octavio Paz los presento, tiene una hija
llamada Cecilia Fuentes que también es escritora. La actriz se suicidó en 1993
se dice que nunca pudo salir de la depresión en la que cayó profundamente
debido a la separación del escritor. Macedo había trabajado con directores de
la talla de Luis Buñuel, Arturo Ripstein y Miguel
Zacarías.
Fuentes escribió sobre la muerte: “Querer sobrevivir a todo precio
es la maldición del vampiro que nos habita”.
“La muerte espera al más valiente, al más rico, al más bello. Pero
los iguala al más cobarde, al más pobre, al más feo, no en el simple hecho de
morir, ni siquiera en la conciencia de la muerte”.
El escritor Federico Reyes Heroles, dijo en la despedida del
escritor en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México: “Fuentes se tomó
en serio su oficio y eso debe de ser ejemplo para muchos. Fue generoso con los
escritores jóvenes, por eso murió el Día del Maestro”.
Quiero compartir algunos conceptos emanados de clases, conferencias,
entrevistas y discursos que diera el
escritor, los que me parecen fundamentales no sólo para entender su obra, sino
al intelectual, al Maestro invitado y galardonado con Doctorados
Honoris Causa en universidades estadounidense, europeas y de América Latina.
MÉXICO- “México será un país maduro el día que haya una estatua de
Hernán Cortés en el Paseo de la Reforma”.
HISPANOAMÉRICA- “Los países hispanohablantes sólo hallarán un
futuro viable si asumen su pasado, sin rechazos ni exclusiones y extraen de él
las lecciones precisas para establecer un proyecto propio y personal, debemos
estar listos para recibir al pasado si queremos tener un presente y un
porvenir”.
AUTOEXILIO- Para mí es indispensable estar fuera de México por
razones de higiene mental. Es un país muy enfermo en sus capas intelectuales.
La capacidad de resentimiento y de autodestrucción de la gente es muy grande.
Necesito ver el país de lejos. Hay gente que necesitar estar muy cerca, como
Rulfo. Yo no. Como Gogolveía a Rusia, así veo yo a México”.
MÉXICO- INDÍGENAS- BLANCOS-MODERNIDAD- “No habrá al cabo ni un
México puramente indígena, ni un México puramente blanco, más no vale valorizar
dos cosas. La modernidad es fatal pero también puede ser libertad, si la
tomamos como oportunidad. México tiene muchas modernidades. Para el indígena su
cultura es su modernidad. Merecen respeto y hasta protección. Pero no adulación
que perpetúa su miseria, su ignorancia y su injusticia”.
EL QUIJOTE- “El Quijote de Cervantes es para mí la obra maestra universal
de novelística, la primera novela moderna y mi lectura renovada, placentera y
acostumbrada todas las semanas santas”.
DIOS Y LA LITERATURA- “Se me ocurre que a Dios no le gusta la
literatura, porque la literatura le arrebata a Dios tanto el cielo como el
infierno. Por eso Dios nunca escribe. Le encarga a sus “negros”, a sus ghost writers, que lo hagan por
él. Dios nunca escribe. Sólo dice. Es un orador. Un jilguero”.
COMUNISMO- “El comunismo soviético terminó por arrastrarse a la
muerte como un gusano enfermo”.
GLOBALIZACIÓN- “La cultura global se convierte en un desfile de
modas, en una pantalla gigante, un estruendo estereofónico, una existencia de
papel couché. Nos convierte en lo que C. Wright Mills
llamó: “robots alegres”.
BOOM LITERARIO LATINOAMERICANO- “El llamado boom no surgió de la
nada. Fue precedido por grandes novelistas latinoamericanos como Onetti, Carpentier, Borges y Asturias. Bebimos además en la
gran revolución poética de Neruda; Vallejo y Lezama Lima. Lo que hizo el boom
latinoamericano fue universalizar la tradición novelística de América Latina y
abrirle el camino a las extraordinarias generaciones que nos sucedieron, de
Elena Poniatowska; Ángeles Mastreta
a Jorge Volpi e Ignacio Padilla, tan solo en México”.
DEMOCRACIA LATINOAMERICANA- “Las
democracias latinoamericanas, nuevas y frágiles, corren un gran peligro: si no
dan resultados de mejoría tangible para los millones de latinoamericanos que
viven en la pobreza, es probable que revirtamos a nuestra más vieja tradición
política, que es el autoritarismo”.
LA CONQUISTA- “Para los descendientes de españoles e indígenas, la
conquista fue un hecho cruel, sangriento y criminal. Fue un hecho catastrófico
pero no fue estéril. No permanecimos en el desastre, porque no nacimos de él,
de la catástrofe; de la conquista nacimos todos nosotros, los indoamericanos;
fuimos inmediatamente mestizos, hablamos mayoritariamente español, símbolo de
identidad; y, creyentes o no, nos criamos en la cultura del catolicismo
sincrético sin sus máscaras, indias primero y negras después”.
NOBEL DE LITERATURA- Cuando el escritor peruano- español, Mario
Vargas Llosa en el 2010 recibiera el Premio Nobel de Literatura, expresó su
deseo que Carlos Fuentes fuera el siguiente autor de habla hispana que
recibiera tal honor. Ante esta declaración Carlos Fuentes dijo: “Cuando se lo
dieron a García Márquez en el 82 me lo dieron a mí, a mi generación, a la
novela latinoamericana que nosotros representamos en un momento dado. De manera
que ya me doy por premiado”.
Termino con dos comentarios que hiciera otro mexicano universal
sobre Carlos Fuentes, me refiero a quien fuera su amigo varias décadas y que
recibiera el Premio Nobel de Literatura en 1990, Octavio Pazdijo: “Por su cosmopolitismo, Fuentes podría
parecerse a Cortázar el más lúcido y radical, valga la contradicción de
nuestros desarraigados”. Octavio Paz lo describió como “Un combatiente en las
fronteras del lenguaje, un explorador de sus límites”. |
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