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El escritor español Luis García Montero (Granada; España, 1958), en su
discurso de recepción del Premio Internacional Carlos Fuentes a la Creación
Literaria en el Idioma Español 2024, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de
Bellas Artes, estando presente Silvia Lemus, la viuda del escritor mexicano, comentó
su relación con la literatura mexicana y amigos como José Emilio Pacheco y
Cristina Pacheco. Dedicó el premio a su esposa, la escritora Almudena Grandes, y a su amiga
la escritora y periodista Cristina Pacheco, ambas fallecidas. “Una mujer
maravillosa que fue y sigue siendo Almudena. Una mujer maravillosa que fue y
sigue siendo Cristina”. “Empiezo con un recuerdo conmovedor, porque quiero dedicar este premio a mi
amiga Cristina Pacheco, pero también porque me parece un modo claro de explicar
la emoción que siento al recibir una de las distinciones más altas de la
cultura mexicana, una cultura que a través del libro de la vida y de la vida de
los libros forma parte muy íntima de mí mismo”. El escritor, además, se refirió al periodismo y la importancia de éste en
la vida democrática: “Los periodistas que abren los ojos, afirmándose en la
información veraz de los hechos en las conciencias y en los corazones de los
seres humanos, son los testigos del mundo. Soy poeta, me sentí heredero, en la
Granada de la posguerra franquista, de Federico García Lorca, porque me sentí
testigo del mundo que lo había asesinado”. Para García Montero, la poesía ha sido el camino de la dignidad humana y la
libertad, además de la defensa del español que ha hecho desde el Instituto
Cervantes que lidera, es un ejemplo de unidad y diversidad. “La poesía tiene
que ver con un compromiso cívico”, dijo el galardonado y comento ser originario
de Granada, la ciudad en que nació Federico García Lorca, poeta asesinado
durante la Guerra Civil Española. Dijo ser heredero de García Lorca, Antonio Machado, María Teresa León,
Rafael Alberti y Luis Cernuda, poetas que salieron al exilio huyendo de una
dictadura, es por eso que en sus obras busca la reivindicación de la memoria
histórica y la permanencia del testimonio. “A Carlos Fuentes no le gustaba el olvido y declaró que ser escritor era
ser testigo de aquellas cosas que no conviene olvidarse, naturalmente me
dediqué a escribir esa necesidad de reivindicar una historia que había sido
borrada que era la historia de la España democrática”, afirmó el escritor. El autor entre otras obras como “Vista Cansada” y “El jardín extranjero”,
afirmó que votar cada cuatro años y reivindicar la memoria histórica no era
suficiente para lograr una democracia ya que siempre es necesario cambiar la
educación sentimental. Comentó García Montero que “en la dictadura en la que nací, el divorcio
había sido prohibido, a la gente se le obligaba a vivir en los dogmas
religiosos de la iglesia católica, mi madre no podía abrirse una cuenta de
banco sin el permiso de mi padre y existía una cosa llamada la sección femenina
que era el autoritarismo absoluto aplicado a la vida privada donde una mujer
tenía que estar obediente de su marido”. Para el galardonado, si uno se dedica a la poesía no es lo mismo escribir
“te quiero” cuando hay una relación de igualdad, de respeto y de libertad, que
cuando hay una relación de sometimiento. La poesía para García Montero, “ha
sido una manera de defender la dignidad humana y la libertad, con sus matices,
lo peligroso no es sólo el dictador con el que te encuentras, lo peligroso es
también cuando tu defiendes una buena causa y esos sueños se corrompen, acaban
en una falta de respeto y de ignominia”. El autor afirmó que muchas de las preocupaciones del tiempo de Carlos
Fuentes siguen vigentes: la salvaje explotación de los recursos naturales, la
violación de los derechos humanos, el machismo, la economía global que alienta
el libre movimiento de las mercancías, pero no de las personas, la soberbia de
un capitalismo autoritario, el regreso de los peores signos del fascismo y la
reanudación de absurdas carreras armamentistas. Para el poeta, “la prisa genera seres desprendidos de la memoria y del bien
común, ansias que confunden la libertad con la ley del más fuerte, porque la
vida no es para ellas más que una carrera de obstáculos. En un mundo de
identidades cerradas, en el que la seguridad es el miedo al otro, se confunde
la diversidad con la fragmentación del bien común”. En ese mundo que se vive con prisa mencionó, que se rompen los diálogos
generacionales. “Hay mucho viejo cascarrabias creyendo que los jóvenes son
tontos porque no pertenecen a su mundo ni a su educación sentimental, también
hay jóvenes que piensan que no tienen nada que aprender de los mayores; y con
la misma ilusión que quise aprender de los poetas mayores sigo leyendo a los
jóvenes porque no quiero ser un viejo cascarrabias y para eso es importante
tener una conciencia crítica donde uno no
crea que después de lo que ha hecho ya nadie tiene que aportar nada”,
destacó García Montero. Se refirió a los medios de comunicación, informando que la lengua española
es la segunda lengua materna más hablada en el mundo y para mantenerla unida es
necesaria la diversidad. “Nadie es dueño del idioma, todo el mundo habla como
se habla en su territorio, hay que respetar la diversidad y eso afecta también
cuando el español llega a otros territorios. La tarea de defender la grandeza
de un idioma implica darle prestigio”, agregó el Director
del Instituto Cervantes. Luis García Montero también comento, que tras recibir el Premio Carlos
Fuentes se repetirá que un escritor pierde la conciencia crítica cuando piensa
que después de un reconocimiento, todo lo que escriba será fenomenal. Reflexionó el escritor: “Entiendo que este premio es, sobre todo, un
reconocimiento a la poesía, a esa forma literaria de ser testigos del mundo
desde la propia intimidad humana. Le debo a la poesía el deseo de preguntarme
sobre mí mismo, la posibilidad de comprender las relaciones de mi yo con el
nosotros de una comunidad y la necesidad de calma, la alianza de un tiempo mío,
para hacerme dueño de lo que oigo y lo que digo”. Recordó García Montero, las palabras de Carlos Fuentes al recibir el Premio
Cervantes de Literatura en 1988: “Las cosas no son del todo y las palabras sí,
son la primera y natural instancia de la propiedad común, entonces Miguel de
Cervantes y James Joyce son dueños de las palabras en la medida que no son
ellos, sino el poeta, El poema crea a sus autores como a sus lectores.
Cervantes, lectura de todo, Joyce escritura de todo…” El galardonado cerró su participación con la lectura de su poema “Un
idioma”. UN IDIOMA Un idioma Un Monarca, un Imperio, una Espada Hernando de Acuña Oigo una voz, me llaman por mi nombre, y recuerdo aquel mapa de océanos y mundos dibujado en el patio del colegio, que era un charco, un imperio y una espada en los pobres otoños nacionales, y se fue deshaciendo con la lluvia hasta sentirse tierra. Oigo decir la luz, el árbol, las llanuras teñidas por el cielo de una tarde heredada con canciones en la lengua de Roma, compuesta y descompuesta, crecida en español, como niños vestidos de uniforme que buscaban dos labios para sentirse cuerpo. ¡Hasta el próximo
encuentro…! |
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