Naufragio
César Molina Consuegra



En la tenue y fría luz de los faroles del puerto; y un oleaje violento; la pequeña lancha se hundió en la soledad.

Un viento frío movía la nieve; y el quebrado mástil zozobraba como un tapiz de nieve; moribunda que se ahogaba en la luz.

El mar bramaba;

se escuchó el crujir de la proa; como un grito de muerte infinita. 

Sombras se lanzaban

Hacia las olas.

El cielo se rompió.

Una ráfaga de luz partió del eje del

Naufragio.