Naces,
creces, maduras,
Sueñas
despierto, sigues creciendo,
Deseas
ser alguien, fincas ideales,
Buscas
escuela para seguir tus planes,
Tienes
apoyo y los culminas alistándote.
Sigues
creciendo, pero ahora no vas solo,
El “Alma
Mater” ayudó a formarte,
Eran
parte vital de tus anhelos,
Darte
las bases para tus aspiraciones de niño.
De nuevo
sueñas, pero ahora ideales de pareja,
Que en
el amor engendra y procrea,
Hoy sois
Padre y Madre de repente,
Sin
haber asistido a escuela de padres que quisieras.
Criticasteis
a tu padre por su rol, implementado,
Que a tu
criterio pudo ser mejor de lo que fue,
Censurando
que su pasado difiere mucho del presente.
Nunca pensaste
que no tuvo escuela para padres,
Que no
cursó materias, ni tan siquiera una,
Sin embargo te pidió perdón por educarte,
Por
instruirte basado en su pasado,
Por
enseñarte lo que era bueno en la casa de sus padres,
Que
tampoco tuvieron escuela de padres alguna.
Ahora
vives realidades de pareja,
Ojalá pienses
tan solo un solo instante,
Que tu
padre te instruyó con mucho ahínco,
Te dio
lo mejor que tenía y que traía,
Que te dio
amor y abundancia en un mundo de escasez,
Proveyéndote
además todo lo que aprendió
De esos
maestros que fueron tus abuelos,
Que como
tú y como yo nunca asistieron
a
escuela de padres alguna,
simplemente
la escuela de la vida.
|