Veleidosa
The Fernet-Branca man



Los cepos suaves de tu infancia,

Se convirtieron lentamente en sólidos grilletes.

No es tu culpa, lo digo por tu padre,

Que dejó bridas y arreos en su huida,

Mismos que rompiste uno a uno con los años.

 

Las memorias de tu descolorida infancia,

Marcaron profundas e indelebles huellas en tu vida,

Misma que vivisteis a tu manera,

Ignorando el amor cuando llegaba,

Indócil, renuente, caprichosa.

Y así llegásteis a ser madre, abuela y casi bisabuela.

Sin bridas, ni cepos ni arreos que se ajusten.

 

No puedes culpar al hado por tu estrella,

Ni culpar tu cuna sin canciones,

No olvides que hubo amor en tus caminos,

suficiente para ser lo que no eres,

pues optasteis ser rebelde, indócil y renuente.

 

El amor llegó a tu puerta muchas veces,

Pues cuando joven lo encontrabas fácilmente,

Y ahora lo sigues buscando en la misma tierra extraña,

Ignorando que ningún lugar podría brindarte

Aquello que aún no sabes o que quieres.

Pero al menos sos madre, abuela y casi bisabuela.

Sin bridas, ni riendas, veleidosa.