Las hojas
amarillas y roji-cafés, caen
una a una,
No necesitan
viento, basta la brisa otoñal para volar,
Mi árbol se desviste con ritmo helicoidal, repentino,
Cubre lentamente el
pasto semiverde, en áreas color tierra.
Hermosa alfombra
de hojarasca crujiente a
mis pasos,
Mi manzano
silvestre luce sus ramas
con frutos secos,
Asidos, arrugados,
viendo hacia el suelo,
Arbol de pajaritos bailando de rama en rama,
Del otoño,
del gélido invierno que se acerca.
El agua
de la pequeña fuente yace congelada,
Las avecillas
esperan la nieve para beberla a sorbos graciosos,
Tambien los sigilosos gatos de mis vecinos esperan al asedio,
Pajarillos tímidos,
descuidados, confiados,
Más que comiendo
semillas, jugando,
Como niñitos
de la escuela de mi pueblo.
Círculo de vida cotidiano.
También el halcón yace escondido
en el ciprés,
Observando pajarillos
tímidos, descuidados, confiados,
Más que comiendo
semillas, jugando,
Espiando además
los cautelosos y audaces gatos,
Alimentos suaves, del ave carroñera.
Ya no siguen
cayendo tantas hojas,
Casi todas yacen en el
suelo.
El abono
las espera para la próxima
primavera,
Traerán el verdor de nuevas hojas, ramas, flores,
Círculo de vida
primavera, verano, otoño invierno.
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