Una moneda
al aire
cara o
sello.
somos
delgados o gordos
caminando
en el filo del trapecio.
Tontos o
avivatos
creyentes o
ateos.
Más, el
mismo tiempo nos lleva
y nos
disuelve;
amasijo de
huesos y carnes maceradas.
Siempre se
pudre la carne.
Pasa la luz
de la noche
como un
pájaro que se despide.
Somos ácido
que nos corroe.
Por el
futuro nos perdemos el presente.
Por el
pasado
viaja a
veces la tristeza.
Pez fuera
del agua;
que brilla
en arco iris.
Un violín
abandonado;
un trombón
en la esquina del comedor.
En la
ventana
un tambor
africano.
Los
caballos caen del cielo…
un sol que
rompa la noche, como una guillotina.
Los peces
caminan por la playa.
Una cometa
navega sobre el mar.
Una voz que
no resuena.
Judas pasa
corriendo.
Los pájaros
en el patio.
Un sendero
de cruces.
Hay ataúdes
abandonados.
Esas
huellas en la arena.
Una voz que
regresa de la muerte;
cuerpos
vaciados
ojos
mutilados.
Hay un río
de rosas que nos espera.
no remará
contra el viento;
No nadará
en la playa calcinada.
El viejo
mundo ya no será y el nuevo es apenas un frágil canto en medio de la intemperie.
Entonces es
la hora de los monstruos de la guerra y el hambre.
Nuestro
grito sigue ahí en la garganta. El puerto está sin
navíos;
o tal vez
no los vemos.
Apenas sigo
al viento.
13 de
diciembre 2025
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