¿Por
quién elevaré mi oración esta noche?
¿Por quién
la elevaré en la madrugada?
Por
aquel que no conozco, pero conozco su pena,
Ojalá mi
oración encuentre en Dios gracia,
Que
mitigue su dolor, su pena y su desgracia.
Que mis
bostezos me lleven al mundo de los sueños.
Y que
aún dormido eleve mis plegarias,
Que
sellen mis ruegos jaculatorios,
Al
hermano desconocido por el cual oré despierto.
Que mi
corazón sepa también amar dormido,
Y que aun
soñando eleve mis plegarias,
Por
aquel a quien no conozco o conocido,
Que mi
alma madure agradecida,
Amando y
dando sin mirar la cara que me mira,
Sin
esperar un gracias o cosa parecida.
La vida
es breve, frágil, un soplo dijo el otro,
Voy a la
cama cansado y sin cansancio,
Esperando
en unas horas el amanecer adormilado,
Contento,
agradecido restaurado,
Solo
Dios sabe si mi oración se lleva
Mi vida
breve, frágil, soplo,
Al menos
pude orar por el que no conozco o conocido,
Y
continuar orando cuando el alma duerma.
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