Ahora
que ya no estás, no te soy infiel,
tengo
permiso para serlo,
la ley
divina y humana me lo aprueba,
mi
naturaleza animal, lo faculta,
qué
contraste.
Ahora
que no estás te soy fiel.
¿Cuántas
veces te fui infiel?
Si las
cuento, no fueron muchas,
me
arrepiento y me burlo de mí mismo,
Pues tú
nunca desconfiaste de mí.
¿Cuántas
veces te fui infiel?
Ahora
que medito fueron muy pocas,
era
fácil serte infiel sin quererlo,
pues a
ciegas confiabas en tu marido
que te
amaba locamente y sin medida,
tanto
que te fue fiel a medias,
Te fue
infiel a escondidas,
pecaba
donde nadie me veía.
Ahora
que ya no estás te soy fiel,
no peco,
aunque ahora tengo licencia,
tal vez
me veas y contemplas mis esfuerzos
por
serte fiel, aunque ahora no sirva de nada.
Qué
contraste.
|