Me matas…
Daniela Fernández-Cuevas Molina


Me matas y te ríes,

me matas y sonríes,

y yo vuelvo

una y otra vez,

mientras me cubro las heridas,

me coso los miembros,

y entierro mis lamentos.

Te miro…

Y te pido que sigas.

Y te grito,

y te lloro,

y te ruego que calmes mis tormentos.

Y muero,

esta vez lentamente,

pausadamente,

sin dolor.